La empresa polirubro que cobra 14 millones de pesos por supervisar veredas

La empresa polirubro que cobra 14 millones de pesos por supervisar veredas

“McKinsey & Company es una firma global de consultoría de gestión que asesora a la alta dirección de empresas e instituciones líderes en temas de estrategia, organización, tecnología y operaciones”, señala la portada de su página web, y agrega que brinda servicios a “organizaciones destacadas del mundo: (…) ofreciendo e implementando recomendaciones basadas en análisis profundos, recursos únicos y amplia experiencia internacional”.

En pocas palabras, y a juzgar por las veces que fue contratada por el Gobierno macrista (nacional y local), se podría decir que McKinsey es un polirubro bien aceitado. Que se caracteriza por acomodarse con rapidez a tareas disímiles o más bien acomoda éstas a la contratación de turno que le hacen desde distintos ministerios o secretarias del gobierno citadino.
Por ejemplo: en octubre 2015. La Subsecretaría de Transporte de la Ciudad, entonces bajo el mando de Guillermo Dietrich contrató en forma directa a McKinsey Argentina SRL por 9,9 millones de pesos para que, en 22 días, realice el irrelevante trabajo de “evaluar y proponer modernizar los sistemas de señalización luminosa” (léase semáforos).[1]
Una bicoca similar costó el año pasado al Estado Nacional contratar esta compañía estadounidense (McKinsey) para asesorar al Gobierno, de manera reservada, en la elaboración de la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual. La misma que reemplazará a la ley consensuada masivamente por la ciudadanía argentina en 2009. Por ese trabajo, todos los argentinos pagamos a McKinsey: 875 mil dólares, es decir unos 12,5 millones de pesos.[2]

     
El 23 de enero de este año, el Ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad, Eduardo Machiavelli, contrató, vía licitación directa, a Mc Kinsey. Esta vez no se trata de semáforos o de asesoramiento para un proyecto de ley. Algo más insólito, se trata de un servicio de consultoría para optimizar el mantenimiento de las veredas de la ciudad de Buenos Aires. El monto de este asesoramiento nos costará a los porteños de $14 millones de pesos. La nota de color es que mientras los ciudadanos pagamos esta cifra millonaria, las veredas seguirán rotas.[3] McKinsey tiene un plazo de 90 días para relevar las 49020 veredas que existen en la Ciudad y elaborar una nueva propuesta de reparación de veredas. Poco tiempo para tanto trabajo, pero un monto redituable si tenemos en cuenta que ganará a razón de 150 mil pesos diarios.


Lo llamativo de esta contratación es que días antes de finalizar el 2016, exactamente el 12 de diciembre, el Boletín Oficial publicó los  pliegos de bases y condiciones para la “ejecución, reparación y mantenimiento de aceras, período 2017/2018” , por un monto de 1.333 millones de pesos. La operación la llevó a cabo el Ente de Mantenimiento Urbano Integral (EMUI), organismo que actúa en el ámbito de la Subsecretaria de Medio Ambiente, como autoridad de aplicación, observación, supervisión y control de las obras, y es el encargado de: “…Planificar y ejecutar planes de trabajo relacionados con el mantenimiento correctivo y preventivo de (…) aceras y todo otro servicio que tenga relación con el servicio de Mantenimiento Integral de la Vía Pública en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires…”
Lo extraño de todo esto es que días después que la licitación estuviera en curso y los pliegos de Bases y Condiciones salieran a la venta, Machiavelli contrata a McKinsey para optimizar el mantenimiento de las veredas de la ciudad de Buenos Aires. Con lo que deducimos  que el trabajo del EMUI no sirve para nada. O debemos concluir que no existe comunicación alguna entre las distintas dependencias de una misma subsecretaria.
La licitación de diciembre del año pasado, para la “ejecución, reparación y mantenimiento de aceras, período 2017/2018”,[4] fue pública. No corrió la misma suerte la contratación privada que Machiavelli suscribió con de la empresa McKinsey. Algo que pone en duda no sólo todo el proceso sino también la prioridad de esta contratación.


“14 millones de pesos a una consultora amiga para que le diga al PRO qué hacer con las veredas después de 9 años de gestión en la Ciudad”, se titula el informe elaborado por la Juntista de la Comuna 13, Julieta Costa Díaz, donde señala también: “En media carilla, Machiavelli dispone con escasas precisiones las tareas que deberá llevar a cabo McKinsey: realizar un diagnóstico preciso y detallado del estado de las veredas de la ciudad”.
“El Pro Gobierna la Ciudad de Buenos Aires hace más de 9 años, que a esta altura no tenga un diagnóstico de las veredas es, en el mejor de los casos, un ejemplo de mala gestión. Hay que recordar que el Ministro que llamo a esta contratación, Eduardo Machiavelli, pagó a dos empresas fantasmas 64 millones de pesos para la reparación de determinadas veredas”, señala Costa Díaz en tanto que apunta que su antecesor en ese cargo, Diego Santilli tampoco dejó “durante su larga gestión, un diagnóstico adecuado de las veredas de la Ciudad”.

Pero eso no es todo, en el mismo pliego Machiavelli, encarga a la empresa consultora McKinsey que “proponga un nuevo modelo de gestión de la reparación y restauración de veredas”. ¿Cómo es posible que un mes atrás la misma gestión aprobara un pliego de bases y condiciones para refaccionar veredas y ahora se esté desdiciendo?
“Otra vez, después de los largos 9 años al frente de la Ciudad, se dieron cuenta de que había que tener un nuevo modelo para la reparación y restauración de las veredas, como si hubieran asumido ayer no más. Pero lo más grave de todo esto es que la consultoría, si sirviera para algo, no se implentará de forma inmediata”, señala Costa Díaz y remarca: “Horacio Rodríguez Larreta y Eduardo Machiaveli aprobaron los pliegos de contratación para licitar, por un monto de $ 1.300 millones, las obras de rehabilitación y mantenimiento de las veredas por un plazo de 2 años en diciembre del año pasado. Es decir que, el modelo de gestión de la reparación de veredas ya está definido, para estos deos últimos años. Y existe la posibilidad de extenderlos un año más.

Por su parte, Eduado Machiavelli, justifica la contratación de McKinsey, diciendo: “El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desea revisar el modelo actual de gestión de veredas con el objetivo de mejorar la experiencia de los ciudadanos”, y sostiene que “En el 2016, GCABA invirtió $831.000.000, para tener veredas en buen estado, sin embargo el resultado de las mismas no es el deseado. Y de proyectarse similar inversión a futuro no implicaría un cambio significativo respecto del estado actual”.

¿Por qué McKinsey? Las conclusiones de Julieta Costa Díaz son contundentes: “En las dos oleadas neoliberales que soporto nuestro país llegaron al ministerio de Economía los ultraliberales Chicago Boys; la primera del 76 al 83 durante la dictadura Cívico Militar, junto al nefasto Martínez de Hoz y luego volverían a la gloria con el periodo 89 – 2001. Estos tenían como receta central la toma de deuda, altas tasas de desocupación que bajaran la inflación y el enfriamiento de la economía. La Universidad de Chicago funcionaba como una colocadora de funcionarios en los gobiernos de América Latina. Podríamos decir que en esta nueva etapa neoliberal se va de los Chicago Boys a los Mckinsey boys. Los dos principales Mckinsey boys son Gustavo Lopetegui y Mario Quintana, los verdaderos ministros de economía del gobierno de Cambiemos, ambos tuvieron prominentes carreras dentro de la consultora norteamericana. La empresa Mckinsey cumplió 25 años en nuestro país en el 2016. Para festejarlo hicieron una fiesta en el teatro Colón. No figura en ningún documento público como esta multinacional accedió a contar con tal lugar para llevar adelante su celebración, de la que participaron Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta. Al festejo asistió el CEO mundial de la Compañía Dominic Barton, que su paso por nuestro país nos dejó un consejo que ya se hizo realidad ‘en primera instancia, liquiden el tema con los holdouts’. Mckinsey tiene un instituto de investigaciones que el 2015 reconoció que Argentina era uno de los países que más se habían desendeudado, por lo cual Barton  dio el segundo consejo que ya está en práctica ‘se pueden dar el lujo de tener un poco más de endeudamiento a nivel nacional y para el largo plazo’ y que la fiesta la paguen otros”.
“En esa fiesta privada en un lugar público -continúa diciendo Costa Díaz-, Mckinsey presentó un librito en el que escriben, entre otros, Marcos Aguinis, María Eugenia Vidal, Mauricio Macri, Facundo Manes. El libro está destinado a 1500 líderes mundiales para que inviertan en la Argentina, se llama ‘Reimaginando Argentina’. También escribe Horacio Rodríguez Larreta y en su artículo la publicación dice: ‘Pocos conocen como él sus calles (en referencia a la Ciudad), que camina incansablemente’. Machiavelli y la propia Mckinsey contradicen la publicación. Nos costará 14 millones de pesos que el Jefe de gobierno conozca sus calles”.


[1] Página /12 – 11 de octubre de 2015
[2] Página/12 – 30 de mayo de 2016.
[3] Mucha Plata y pocas obras –
Veredas rotas. Bolsillos llenos
[4]  Boletín Oficial Nº 5023 – 12/12/2016

2 comentarios

  1. Santiago Varela

    muy bueno el informe

  2. Antiguamente en la Municipalidad de Buenos Aires, existía una división de cuidados en la vía pública que se denominaba “Inspector de Baches”.-

    Desarrollaban su tarea diariamente y por cuadras, abarcaban “todos” los baches, es decir, los de la calle y los de la vereda, sus registros quedaban plasmados en plantillas que las firmaban los comerciantes. Los cuales se quedaban con una copia en donde constaba que el Inspector tal, en el día tal etcétera. Eran empleados municipales y, como generalmente era gente joven solventaban sus gastos universitarios, además de la Flia. Se llamaba trabajo y era una sociedad civilizada y con estado de decrecho.-

    Com siempre mis felicitaciones por sus buenos reportes.-

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