La comunidad Afroargentina en los medios

por Melina Schweizer

“Las raíces de la argentinidad residen en el comunidad afrodescendiente desde sus orígenes coloniales hasta la actualidad. Su valor social, cultural y político está impreso en el ser nacional y desmantela el mito de la supuesta desaparición de la población afroargentina. Sin embargo, persiste como un estigma que los medios de comunicación afroargentinos intentan desmontar a diario”,  explicó Federico Pita. El politólogo y presidente de la Diáspora Africana Argentina, participó de una charla organizada por Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA), donde disertó sobre la historia de la comunidad afroargentina y su representación en los medios.

Al inicio, el periodista Tomás Eliaschev, integrante de SIPREBA, reflexionó sobre el rol de los trabajadores y las trabajadoras de prensa ante esta situación: “Los periodistas nos encontramos en medio de una crisis que ha generado despidos en masivos en medios argentinos, especialmente en Clarín y Télam, sin embargo, debemos plantearnos qué periodismo estamos haciendo en este espacio. Debemos colocar este tipo de discusiones, para ayudar a hacer un periodismo con más responsabilidad y con un compromiso crítico. Desde nuestro lugar asumimos el compromiso de promover un periodismo antirracista que piensa en los derechos humanos y que busca permanentemente formarse”.

Federico Pita, estableció una diferencia entre esclavo, esclavizado e inmigración: El esclavizado es un sujeto sometido a la esclavitud. Puede ser visto como objeto y como sujeto. Como objeto se lo considera un material más, al igual que la tierra, las herramientas o los animales. Mientras que como sujeto está sometido por un sistema de opresión. En teoría, la esclavitud tiene como correlato la aceptación del esclavo de su condición, sin que medie rebelión o resistencia de parte de la persona esclavizada. Pero la realidad no es así.  La historiografía tradicional Argentina, construyó el relato de que los negros esclavizados eran mejor tratados en comparación con los otros negros de la región, esta narración va en consonancia con el reforzamiento del imaginario del ‘esclavo sumiso’ y del ‘amo benévolo’ en la región.

El Estado nación de finales del siglo XIX (1880-1910) implicó una postura selectiva y racista sobre la forma en que se conformaba la sociedad tanto a nivel cultural como a nivel poblacional. La conformación de la identidad nacional no estuvo lejos del paradigma eurocéntrico de la época, que pensaba la biología en términos de ‘razas’.  Los  artículos 15 y 25 de la Constitución Argentina, reflejan este paradigma

El artículo 25, es manifiestamente racista y tiene como objetivo fomentar la inmigración de la zona occidental europea a partir de la falsa premisa de que así importaban valores, costumbres y educación de alta calidad propios del modelo de sociedad ‘civilizada’, y así se mantiene desde 1853: «El Gobierno federal fomentará la inmigración europea; y no podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias, e introducir y enseñar las ciencias y las artes».

El término abolición, está ‘omitido’, en la Constitución nacional. El artículo 15, es complejo y contradictorio, porque, por  un lado, afirma que  en Argentina no hay esclavos, al tiempo que acepta que sí los hay. 1 Se trata de un juego de palabras que tiene como objetivo hacer desaparecer el término jurídico abolicionismo. La abolición contempla el resarcimiento económico para la principal víctima. 2 

Las políticas de Estado hacia la población originaria y afrodescendiente tuvieron como objetivo aniquilarla e invisibilizarla. De esta manera, tanto los pueblos originarios como los afrodescendientes fueron considerados ‘inferiores’. Su situación de ‘evolución’ era muy primitiva, no encajaba en el modelo. La constante política estigmatización, derivó en términos como ‘bárbaro’, ‘salvaje’, ‘negro’, ‘indio’.

“El problema en Argentina es que los negros fuimos borrados de la historia. El mito que los negros en Argentina murieron en las guerras independentistas o de fiebre amarilla, nos desapareció”, dice Pita, que  considera al racismo como una categoría política de la que nadie escapa: “La trampa del racismo tiene que ver con la construcción de mayorías y minorías que cada tanto logran algo, pero de esa manera se establece como correlato la supremacía de los blancos”.

“El racismo no se concibe como una cuestión política sino como una cuestión de las personas -puntualiza Pita-. Se desconoce la historia de la esclavitud porque nadie quiere hablar de un tema tan fuerte y tan duro. Muchos sectores saben la importancia de este tema, pero no le dan carácter de urgencia para que ser tratado. El racismo no permite concesiones. El resultado de la omisión de los actos racistas trae como resultado el  status quo”.

“En términos raciales, significa que cada vez que una persona queda afuera de algo, cada vez que es señalado, está siendo estigmatizado, está siendo perseguido. Llevándolo a términos argentinos, cuando estás del lado de los negros, cuando no te alcanza para comer, cuando quedas en situación de calle, cuando te echan del trabajo, cuando trabajas de forma ilegal, está claro que es lo negro y qué es lo blanco. El conflicto surge a la hora de organizar la resistencia, porque al cambiar la situación, esta categoría se esfuma”.
“El racismo es una ideología con intereses políticos particulares”, advierte Pita y sostiene que si bien a lo largo de la historia de la humanidad el concepto de raza se ha deslegitimando, el racismo como ideología persiste.

“Cuando el racismo no pudo sostenerse más como argumento ‘científico’ buscó una nueva forma de denominación, entonces apareció el término etnia, donde la diferencia es cultural y no biológica. El termino ‘raza’ fue sustituido por el término ‘etnia’, de esa manera se logró destacar la base cultural de la discriminación racial. “El racismo en tanto ideología y práctica, existe y hay que erradicarlo”, reflexiona Pita, que considera, aconseja y reclama a los medios de comunicación, las academias, los educadores, los políticos, estudiar este tema a profundidad. «Tanto lo negro como lo blanco son categorías políticas», sentencia.

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1. El Artículo Nº 15 de la Constitución Nacional establece: “En la Nación Argentina no hay esclavos. Los pocos que hoy existen quedan libres desde la jura de esta Constitución; y una ley especial reglará las indemnizaciones a que dé lugar esta declaración. Todo contrato de compra y venta de personas es un crimen de que serán responsables los que lo celebrasen, y el escribano o funcionario que lo autorice. Y los esclavos que de cualquier modo se introduzcan quedan libres por el solo hecho de pisar el territorio de la República”.
2. La afroreparación es la justicia reparativa en torno a la esclavitud que incluye tanto a las personas esclavizadas como a sus descendientes.

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