Performance de encierro

«Performance de encierro», así se denomina el proyecto virtual y expansivo de la artista visual Ariadna Pastorini, que propone a creadores a participar con el registro en vídeo de una performance de un minuto que explicite una acción o un sentimiento relacionado con estos tiempos de cuarentena con el fin de divulgar los trabajos diariamente en su blog.

Pastorini explicó que el proyecto surgió después de ver en las redes a colegas y amigos que no están pasando bien este momento de aislamiento social obligatorio, al que asoció con una situación particular experimentada en carne propia, la «de no poder salir de un lugar», que ella misma registró en 2001 a través una serie de mini-historias referidas a su cuerpo.

«Frente a esta espera silenciosa es saludable hacer algo para animarnos. Nos ayuda también», dice. «A raíz de una performance que hice pensé en convocar a la gente a hacer acciones similares en su casa, de un minuto de duración, porque al igual que lo que yo había sentido en el 2001, la pandemia es como la crisis del cuerpo».

Pastorini nació en 1965 en Uruguay. Y, desde 1975 vive y trabaja en Buenos Aires. Sus obras son esculturas textiles, performances, instalaciones, vídeos y vestuarios. Comenzó haciendo performances en los años 80 y en los 90 formó parte de los artistas del Centro Cultural Rojas. En 1997 ganó la beca Kuitca, en el 2000 la residencia en el Banff Centre for arts and Creativity en Canadá y en 2018 la Beca Pollock- Krassner.

La artista señaló que convocar a otros es una modalidad de trabajo que permite nuclear artistas para hacer cosas en conjunto. «Esto viene ya de los 90, época del HIV en que murieron muchos artistas. Ahí empecé a trabajar junto con Alfredo Londaibere y Sebastian Linero. Se nos ocurrió -como desde siempre trabajé con el tema de la muerte- hacer una especie de colectivo, una serie de eventos sobre el día de los muertos, donde cada uno podía canalizar lo que le estaba pasando».

Desde 1993 hasta el 2000, el proyecto de creación colectiva funcionó a partir de una idea donde «se invitaba a distintos artistas, de distintas generaciones, conocidos o no».

«Siempre trabajé de esa manera. Tengo esa rutina de trabajar con la gente -explica-. Al hablar en estos días con amigos detecté que hay mucha gente que está mal y que no puede canalizarlo. Por eso se me ocurrió lanzar esta iniciativa Las situaciones de crisis me generan acción, necesidad de hacer».

«Me interesa la performance, el hecho artístico, porque todo esto tiene que ver con el cuerpo. Aquello que pueda servir para sacar la tensión de la espera. Los primeros videos que me mandaron eran ‘sin cuerpo’: se reflejaba como el contexto pero no se veía el cuerpo -relata la artista-. Pero ahora que está avanzando la cuarentena me están enviando más cosas donde sí aparece el cuerpo», añadió.

Pastorini dijo que su idea es extenderlo hasta que termine el período de aislamiento social: «Es un trabajo en desarrollo del cual voy viendo las posibilidades pero aún no tengo resuelto cuál va a ser el destino final del proyecto».

La iniciativa «tiene que ver con mirar qué hace el otro, algo que se había perdido en el arte» y refiere que le proponen seguir trabajando sobre «el aislamiento», pero no lo tiene definido.

«Por lo pronto trabajo con el presente y veré cómo se desarrolla. Es un proyecto vivo, se va haciendo día a día», afirma y comenta además que a la gente le gusta.la propuesta: «Todos quieren hacer, pero hay algunos que después se conflictúan y te dice que no les sale nada o que no les gusta verse», sostuvo.

«Me mandan videos de todos lados. Es bueno porque es una situación en la que estamos todos en la misma, acá y en todas partes. Se vuelve como una cosa muy lineal», dice Pastorini, que ha recibido aportes desde Argentina, Alemania, España, Reino Unido Estados Unidos y Uruguay.

Los interesados pueden participar o mirar las performances en https://performancesdeencierro.blogspot.com/

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