Expediente A.R.

Cuando el femicidio se convierte en espectáculo por Mei Kisz Soy Mei Kisz, autora de esta nota. Me presento como se presentan los personajes al inicio de Expediente A.R.: Federica Presa dice que hará a la madre, a una periodista, a la narradora. Alfredo Sánchez, al narrador y al padre. Mauro Pelandino, al portero. Luca Ongarato, a un conductor, el novio y el narrador. Y Caro Wolf afirma que le prestará su cuerpo a A.R. para que pueda volver a la vida por un tiempo. El dispositivo actoral aparece enunciado. (Leer más…)

Matías Alarcón: “Hago teatro porque la realidad no tiene sentido”

 por Mei Kisz La propuesta de “Barvarie (con v corta)” no resulta ajena a quienes conocen de cerca la realidad social argentina. En sus personajes pueden reconocerse situaciones cada vez más frecuentes: un padre docente que ve disminuidos sus ingresos a medida que cierran cursos, una madre que acaba de perder su empleo y un hijo convertido en un adolescente tardío absorbido por el celular y las redes sociales. La obra parte de estas tensiones cotidianas para poner en escena la organización actual de la sociedad. Porque, como explica Matías (Leer más…)

Todo empieza antes

por Flor Cósmica Antes de que la música suene, alguien tuvo que crearla. Después, alguien tuvo que encontrarla. Buscarla entre bateas, escucharla, guardarla, volver a ella. Un algoritmo puede acercarnos una canción, una lista puede ordenarla y la reproducción automática puede decidir qué viene después. Pero hay músicas que todavía llegan por otros caminos. Elegir también es una forma de escuchar. Y detrás de una elección hay tiempo. Hay búsqueda, insistencia, memoria. Hay discos que aparecen después de años, canciones que alguien recomienda, sonidos que se descubren casi de casualidad (Leer más…)

Norberto Galasso

por Marcelo Valko Hoy, 7 de septiembre de 2026, en la ciudad que lo vio nacer en 1936, falleció Norberto Galasso. Todos pensaban que este brillante investigador, ensayista y escritor de notables trabajos era un historiador de la academia, pero no, era contador recibido en la UBA en 1961, al igual que Osvaldo Bayer, que tampoco fue un historiador titulado. En cambio, ambos pensadores sentían en carne propia la Patria Grande; eran historiadores de alma y oficio, algo que no es para cualquiera ni se consigue con un diploma. La (Leer más…)