Relatos Indómitos

VIENTITO por Marta García Una vecina y su escoba duermen abrazadas. También se bañan juntas y luego barren la vereda con las cabelleras húmedas. Son dos enamoradas peinando la tierra. Se ocupan no solo de las veredas del barrio, sino también de las calles, los zaguanes, el estacionamiento del super, la plaza de los abuelos que ayer rompían vidrieras y bebés que mañana romperán todo. Es tal el beneficio de su tarea que dejamos a esa relación extraña manifestarse sin tapujos hasta en nuestras fiestas patronales. Nunca les hicimos preguntas. (Leer más…)

Relatos Indómitos

Morondanga por Marta García Cuando me enteré, maduré en sentido contrario a las agujas del reloj. El sol que había iluminado al caballo de madera en Troya era el mismo que me iluminaba sentada en la pelela de plástico en casa. Si era el mismo, ¿por qué ningún poeta griego de aquella actualidad se interesaba en cantar mi épica forma de no hacerme encima contemporáneamente? Además, lo hacía a cielo abierto ante la mirada de parientes, visitas y el sodero y no escondiéndome dentro de un caballo de madera. Al (Leer más…)

Relatos Indómitos

La chica de las torpezas por Marta García Olivia tiene mucha habilidad para las torpezas cuando tiene visitas. No mueve un dedo por la pedagogía de los oprimidos porque no puede leer el libro de Paulo Freire, ya que se llama igual que un novio opresor que tuvo. Tampoco levanta el puño por las que ya no pueden hacerlo porque tienen las manos ocupadas tratando de desmoldar flanes sin hacer un enchastre. Suele hornear budines de limones robados a la vecina, que lo sabe pero no dice nada porque ella (Leer más…)

Relatos Indómitos

La Mancha por Marta García Una niña pecosa vive en un barrio como cualquiera, construido con lo que se habla y con lo que no se habla, con lo que se ve y con lo que no se ve. Todo está servido en bandeja y todo el mundo lo consume porque la neutralidad es gratis. Nadie advierte las manchitas nuevas que le van saliendo a la pequeña desde la punta de la nariz hasta la punta de los dedos del pie. Su familia está demasiado ocupada en el futuro como (Leer más…)