Sartre, un pensador entre la filosofía y la literatura

Por Lucas Soares* Frente a un pensador tan grandilocuente y polifacético como Jean-Paul Sartre es difícil delimitar su lugar en la tradición filosófica. En mi caso, su relevancia no pasa por la trillada figura del filósofo comprometido con las buenas causas de su tiempo, ni por la estela que la dimensión militante de su pensamiento dejó impresa en su generación y en las subsiguientes. Es claro que encarnó al filósofo del siglo XX que consumó como pocos el trayecto de ascenso y descenso a la caverna de la praxis socio-política, (Leer más…)

La Libertad

por Marta Abergo ¿Nacemos libres o nos hacemos libres? Según antiguos mitos, la humanidad ha adquirido su verdadero carácter mediante la desobediencia a mandatos divinos, por lo cual ha recibido diversos tipos de castigos. La noción de libertad presenta así un doble carácter: por un lado, liberación de viejas ataduras; por otro, pérdida de seguridad y protección. Esa ambivalencia plantea muchas dificultades. «¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por mí, un consejero espiritual en lugar de mi conciencia moral, un médico que me (Leer más…)

La sombra del 2001

escribe Pedro Cazes Camarero* Los sucesos acaecidos en la República Argentina, y especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, durante los días 19 y 20 de diciembre de 2001, modificaron dramáticamente el espacio político del país: escenificó la aparición de actores nuevos y el mutis por el foro de otros veteranos, incorporando a la Argentina en la vanguardia del cambio social del siglo y el milenio. <> Dos décadas son suficientes para contemplar con apropiada perspectiva qué es lo que pasó y qué es lo que no ocurrió ahí, aunque (Leer más…)

Lo que perdimos con Internet

por Ana Clara Pérez Cotten Internet nos expuso a un paradoja endemoniada: por un lado, amplió las dimensiones del mundo y generó el movimiento doble de autonomía y conexión entre las personas, pero cuando se trata de elegir pareciera que la única opción es dejar lo viejo, abrazar lo nuevo y asumir las consecuencias; en esa danza que va del entusiasmo al acatamiento, abandonamos muchos de los objetos, las costumbres y los momentos que nos habían acompañado durante siglos. Es larga y sintomática la lista de cosas que perdimos en (Leer más…)