Bienal de Historieta de Buenos Aires

Del 19 al 22 de marzo de 2026, la Ciudad de Buenos Aires será sede de la Bienal de Historieta, encuentro que procura consolidarse como uno de los eventos más importantes de este arte en América Latina. La cita tendrá lugar en la Casa de la Cultura, el histórico edificio del ex diario La Prensa ubicado en Avenida de Mayo 575, con entrada libre y gratuita.

Presentada oficialmente en el pasado mes de enero, la Bienal de Historieta tiene como padrino a José Muñoz,  maestro argentino de proyección internacional, reconocido por obras como Alack Sinner y por su influencia en generaciones de dibujantes europeos y latinoamericanos. Su participación simbólica subraya la ambición del evento de posicionar a Buenos Aires como un polo creativo y un punto de encuentro global del arte de la historieta.

Durante cuatro jornadas, este encuentro reunirá a autoras y autores consagrados de distintos países. Se cruzarán editores, investigadores, dibujantes y figuras destacadas de la escena local con autores de países como Colombia, Francia, Reino Unido, Brasil, Japón y España; cada uno dará su propio testimonio sobre cómo el arte de la historieta transformó su vida o su manera de mirar el mundo. Estará Daniel Jiménez, director del festival Entreviñetas, que conoce como pocos la vitalidad del cómic latinoamericano. También Catherine Ferreyrolle, guardiana del archivo de la Cité Internationale de la Bande Dessinée d’Angoulême, una institución que respira historieta desde sus cimientos. Y Sam Arthur, creador de Nobrow Press, una editorial que convirtió el diseño y la experimentación gráfica en una marca de identidad.

Las conversaciones serán tan diversas como los invitados: desde la circulación global del cómic hasta los desafíos de la edición independiente, desde el cruce con otras disciplinas hasta el surgimiento de nuevas generaciones de autores que hoy encuentran en la historieta un lenguaje propio.

Si bien la muestra principal estará dedicada a Muñoz, en las distintas salas de la Casa de la Cultura convivirán los mundos de Iván Brunetti, con su humor filoso y su trazo minimalista; de Maliki, que mezcla autobiografía, arte y sensibilidad chilena; de Eduardo Risso, referente indiscutido del noir argentino; y de Eldo Yoshimizu, cuya estética japonesa dialoga con la tradición del manga y el arte contemporáneo. A ellos se sumará una constelación de artistas argentinos: Maitena, Mandrafina, Altuna, Alcatena, Powerpaola, Mancini, Sanz, Minaverry, entre muchos otros. La Bienal los reunirá como una cartografía viva de la historieta nacional, donde conviven estilos, generaciones y búsquedas estéticas muy distintas.

En la planta baja, la Biblioteca Tomás Eloy Martínez exhibirá originales de Hugo Pratt, Alberto Breccia y José Luis Salinas, tres nombres que marcaron la historia del cómic mundial. Ver sus trazos de cerca —el gesto del pincel, la sombra que se vuelve personaje— es una experiencia que recuerda por qué la historieta es, ante todo, un arte del detalle. En los subsuelos, las instalaciones audiovisuales y el sector de fanzines mostrarán la otra cara del fenómeno: la energía joven, la experimentación, el cruce con la moda, la arquitectura, el cine y el diseño. Allí, la historieta deja de ser un libro o una revista para convertirse en territorio vivo.

También habrá un Programa Profesional destinado a fortalecer el ecosistema del cómic: talleres, encuentros entre editores y autores, espacios de formación y rondas de intercambio. La idea es clara: que la historieta argentina no solo se lea, sino que circule, crezca y dialogue con el mundo.

Esta edición recupera un antecedente mítico: la Primera Bienal Mundial de la Historieta, organizada en 1968 por Oscar Masotta en el Instituto Di Tella. Evento audaz y revolucionario que puso a la historieta en el centro del debate cultural. Casi seis décadas después, la Bienal 2026 retoma ese espíritu y lo actualiza, porque la Ciudad tiene una larga tradición vinculada a este arte; desde las revistas Hora Cero y Fierro hasta la obra de autores como Quino, Oesterheld, Breccia, Trillo, Solano López y Maitena, la historieta argentina ha dejado una marca profunda en la cultura popular y en la producción gráfica mundial. La Bienal no hace más que poner en escena esa historia, abrirla al mundo y celebrar su potencia, tendiendo “un puente entre generaciones y geografías”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *