El fin de la inocencia digital
Irán puso sus drones sobre centros de datos de Amazon
En la madrugada del 1 de marzo se produjeron tres ataques contra dos instalaciones en los Emiratos Árabes Unidos y una en Baréin. La televisión estatal iraní declaró que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán lanzó el ataque «para identificar el papel de estos centros en el apoyo a las actividades militares y de inteligencia del enemigo». El primer ataque militar conocido contra un proveedor de servicios en la nube computacional (hiperescalador) estadounidense pone en entredicho las ambiciones regionales de construir instalaciones en la nube multimillonarias.
por Alfredo Moreno
Los daños a tres instalaciones de Amazon Web Services en Medio Oriente, causados por ataques con drones iraníes, ponen de relieve la vulnerabilidad de los “data centers” base de procesamiento algorítmico para los servicios militares de Estados Unidos e Israel.
La versión difundida por medios iraníes sostiene que el complejo de Baréin fue señalado como “plataforma de inteligencia y espionaje” del Pentágono contra la nación persa. Las autoridades iraníes afirman que desde esas infraestructuras se habría apoyado logística y tecnológicamente operaciones estadounidenses en el entorno del golfo.
La división de computación en la nube de la compañía Amazon Web Services anunció el lunes 2 de marzo que dos centros de datos en los Emiratos Árabes Unidos fueron «atacados directamente» y otra instalación en Bahréin también resultó dañada después de que un dron atacara la zona de gran extensión de los centros de datos vitales para las transacciones digitales.
«El ataque supuso un duro golpe para la infraestructura tecnológica y de información del enemigo», afirma el texto, publicado a través de Telegram, uno de los pocos canales de comunicación del país con el mundo en este momento.
“Estos impactos han causado daños estructurales, interrumpido el suministro de energía a nuestra infraestructura y, en algunos casos, requirieron actividades de extinción de incendios que resultaron en daños adicionales por agua”, dijo Amazon Web Services en una actualización en su sitio web. A última hora del martes se informó que los respaldos de procesamiento en otros centros de datos estaban siendo realizados, pero costó 5 días sin servicios locales.
La red construida por la empresa de Jeff Bezos pudo resistir la destrucción de uno de sus centros regionales, pero no de un segundo, ni mucho menos de un tercero. El ataque coordinado tuvo un impacto inmediato. Millones de personas en Dubái y Abu Dabi se despertaron el lunes sin poder pagar un taxi, pedir comida a domicilio ni consultar su saldo bancario en sus aplicaciones móviles.
El mayor problema residía en el sistema de almacenamiento de datos S3, que solo puede gestionar el fallo de una zona de nube dentro de una región geográfica específica.
S3 es el servicio de almacenamiento de objetos en la nube de AWS, diseñado para almacenar y recuperar datos desde accesos a través de la red de internet.
Amazon Web Services aloja muchos de los servicios en línea más utilizados del mundo y proporciona infraestructura de computación en la nube detrás de escena a muchos departamentos gubernamentales, universidades y empresas. Contar con fibra óptica propia que enlaza sus centros de datos le permite reaccionar rápidamente en el desplazamiento de un centro de datos a otro.
Amazon tiene una red de centros de datos en 39 regiones geográficas, tres de ellas en Oriente Medio, que abarcan los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin e Israel. Cada región de AWS está dividida en al menos tres zonas de disponibilidad de centros de datos, cada una de las cuales está aislada y separada físicamente “por una distancia significativa”, aunque todas están a 100 kilómetros una de otra y conectadas por “redes de latencia ultra baja” que reducen el retraso en la transmisión de datos.
La pérdida de varios centros de datos dentro de una zona de disponibilidad podría causar graves problemas, ya que podría ocurrir que simplemente no haya capacidad restante para gestionar todo el procesamiento y almacenamiento. Por lo cual, el reasignar computabilidad entre centros de datos tiene su límite físico.
Luego de este fuerte golpe a los datos que conforman la materia prima para el análisis de inteligencia y acción militar de Israel y EE.UU., varias empresas de la nube en Oriente Medio podrían estar enfrentándose a un grave problema que va mucho más allá de AWS.
Durante la última década, la región ha atraído mucha inversión de este tipo, como parte de los esfuerzos de países como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos por diversificar sus economías y reducir su dependencia del petróleo.
En DataCenterMap se puede visualizar la implementación creciente de este tipo de infraestructura tecnológica para servicios en la nube. Según la base de datos de centros de datos en todo el mundo, existen aproximadamente 326 centros de datos en Oriente Medio, con la mayor concentración en Israel, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos. Los gigantes tecnológicos estadounidenses como Google, Amazon, Microsoft y Oracle operan la mayoría de estas instalaciones directamente, brindando servicios a las fuerzas armadas israelíes y norteamericanas.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) reivindicó el ataque a través de medios estatales como la agencia Fars News, argumentando que las instalaciones de Bahréin alojaban cargas de trabajo militares de Estados Unidos, incluyendo el modelo de IA Claude de Anthropic para funciones de inteligencia.
Para nuestra Argentina, esta situación se vuelve sumamente preocupante, ya que Milei afirmó “Soy el presidente más sionista del mundo” en su conferencia en la Universidad Yeshiva, donde dio nuevas muestras de su alineamiento incondicional con Estados Unidos e Israel y declaró “enemigo” a Irán. Además de ofrecer a la provincia de Chubut como el lugar ideal para la instalación de este tipo de centros de datos.
Estamos ante el fin de la inocencia digital y el desarrollo de la guerra cognitiva aplicada. Karp CEO de Palantir, entregó a Trump la herramienta definitiva: la capacidad de ver a través de los muros de un palacio presidencial a miles de kilómetros de distancia. La pregunta que flota en el aire es qué significa para la condición humana que algoritmos y datos decidan el destino de las naciones.
Javier Milei está claramente identificado con lo que afirma Samuel Huntington en “Choque de civilizaciones”, sobre que Occidente no conquistó el mundo por la superioridad de sus ideas, sino por su superioridad en aplicar la violencia organizada.
