La escribana de Adorni: ¿quién es Adriana Mónica Nechevenko?

La escribana Adriana Mónica Nechevenko de Schuster quedó nuevamente en el centro de la escena pública. Su nombre reapareció a partir de las inconsistencias detectadas en la compra del departamento en Caballito adquirido por el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, operación que ella misma escrituró en noviembre de 2025. La Justicia la citó para que explique diferencias entre el valor declarado del inmueble y el origen de parte de los fondos utilizados.

Esta no es la primera vez que Nechevenko de Schuster debe dar explicaciones ante los tribunales. Su trayectoria profesional incluye un capítulo especialmente sensible. Su participación —como certificadora de firmas y constitución de sociedades— en la red que importó toneladas de efedrina durante 2007.

Entre 2007 y 2008, varias empresas farmacéuticas de fachada solicitaron permisos para importar cantidades desproporcionadas de efedrina desde India. La maniobra derivó en una de las investigaciones más grandes sobre desvío de precursores químicos en el país. En ese entramado, la firma y el sello de Nechevenko de Schuster aparecieron en múltiples documentos:
• Certificaciones de firmas para solicitudes ante la Sedronar.
• Actas de constitución de sociedades vinculadas a la operatoria.
• Documentación de empresas como Farmacéuticos Argentinos S.A. (FASA/DROFASA), cuyos responsables fueron luego imputados por tráfico ilegal.
• Trámites societarios vinculados a personas que figuraban como importadores, pero que, en los hechos, actuaban como prestanombres.

En 2014, la escribana declaró como testigo en el juicio oral. Reconoció haber intervenido en la certificación de firmas y en la creación de sociedades que luego fueron utilizadas para la importación irregular de casi diez toneladas de efedrina. Su participación, sin embargo, no fue considerada delictiva: la Justicia entendió que actuó dentro de los límites formales de su función, sin pruebas de que conociera el destino ilícito de las operaciones.

El nuevo frente judicial: la compra del departamento en Caballito
La causa actual se centra en la escritura del departamento adquirido por el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, proceso en el cual la investigación judicial detectó una serie de inconsistencias:
• Valores declarados por debajo del precio real de mercado.
• Préstamos privados por montos significativos otorgados por personas que no pudieron justificar solvencia o relación con el comprador.
• Inconsistencias en la documentación respaldatoria, cuya certificación recayó en la escribana.
La fiscalía busca determinar si Nechevenko de Schuster actuó con la diligencia debida o si su intervención facilitó una operatoria irregular.

¿Por qué Nechevenko de Schuster sigue ejerciendo?
El marco legal que la protege. En Argentina, el notariado es un servicio público ejercido por profesionales privados, regulado por leyes provinciales y por los Colegios de Escribanos. Esto genera un equilibrio particular: el escribano tiene fe pública, pero no es un investigador ni un auditor financiero. Esto explica por qué, incluso en el caso de la efedrina, la Justicia no consideró que Nechevenko de Schuster hubiera cometido un delito: certificar firmas no implica conocer ni controlar el destino real de la operatoria.

En el caso de la efedrina, su participación fue considerada formal, pero si la fiscalía interpreta que existe un modus operandi —certificar actos que luego resultan funcionales a maniobras opacas— podría intentar avanzar hacia una imputación. De esta forma, pese a haber estado involucrada en causas de alto impacto, la escribana conserva su título y su matrícula profesional. Esto se explica por varios factores:
1. No fue imputada ni condenada en el caso de la efedrina. Su rol fue el de certificadora de actos jurídicos. La Justicia no encontró pruebas de participación dolosa. En el sistema notarial argentino, la responsabilidad penal requiere demostrar conocimiento y voluntad de colaborar con un delito, algo que no se acreditó.
2. La certificación notarial no implica investigar el trasfondo económico. El escribano debe verificar identidades, firmas y voluntades, pero no está obligado a investigar el origen de los fondos ni la actividad económica de quienes comparecen, salvo en casos específicos de prevención de lavado donde la normativa lo exige expresamente.
3. La suspensión de matrícula requiere sanciones administrativas
El Colegio de Escribanos solo puede suspender o expulsar a un profesional si existe una condena penal firme, una sanción disciplinaria grave o bien la comprobación de faltas éticas. Ninguna de estas condiciones se cumplió en su caso.
4. La presunción de inocencia opera plenamente. Mientras no exista un proceso penal en su contra, no hay impedimento legal para que continúe ejerciendo.

Un patrón que inquieta a los investigadores
Aunque no existen imputaciones formales, los fiscales observan con atención que la escribana haya intervenido tanto en el armado de estructuras societarias utilizadas para maniobras ilícitas hace más de una década. Como en operaciones inmobiliarias recientes donde se detectaron irregularidades significativas. La pregunta que guía la investigación es si se trata de coincidencias profesionales o si existe un modo de actuación que, sin violar formalmente la ley, facilita operaciones opacas.

La situación de Nechevenko de Schuster está en un punto de inflexión. Su defensa se apoyará en el marco legal del notariado, que la protege mientras no haya dolo ni incumplimiento formal. La fiscalía, en cambio, buscará determinar si su intervención fue meramente técnica o si encaja en un patrón de operaciones que amerita una investigación más profunda.

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