La Reforma Laboral y El Circo Político
por Rafael Gómez
El título que le dió el Gobierno de Milei fue de “Modernización Laboral”, pero analizando el proyecto de Ley no parece una modernización, sino todo lo contrario. Se propone: la eliminación del salario mínimo vital y móvil, la limitación del derecho de huelga, excluir de protección laboral a los trabajadores de plataformas -como Rappi o Uber-, la reducción de las indemnizaciones por despido, la reducción del aporte patronal a las obras sociales, la reducción del impuesto a las ganancias para las corporaciones, la eliminación de impuestos a los bienes de lujo -como vehículos de alta gama, yates y aviones-, el fraccionamiento de las vacaciones de los trabajadores según convenga a las corporaciones…
Esto no es una modernización, sino todo lo contrario; es una vuelta al pasado, cuando los trabajadores casi no tenían indemnizaciones ni jubilaciones y cumplían jornadas extenuantes con sueldos muy bajos. Parece una vuelta a los tiempos del presidente Julio A. Roca (personaje muy admirado y tomado como ejemplo de gobernante por Milei) hace más de 120 años, cuando la mayoría de la clase obrera y de la población vivía en la pobreza y una élite cipaya, que recogía los frutos del trabajo ajeno, vivía muy bien y servía a los intereses del Imperio británico, que se llevaba la mayor ganancia. Ver el informe de Bialet Massé sobre las condiciones de vida de la población obrera en todo el país, elaborado en 1904.[1]
Esta Reforma Laboral, que sirve al Imperio estadounidense y sus corporaciones, fue requerida por el FMI al gobierno de Milei-Caputo. Y lo que tiene en común con los tiempos de Roca es que produce el mismo efecto: la ganancia por el trabajo realizado es mucho mayor para el Imperio y las corporaciones que para los trabajadores y el Estado. Y las consecuencias serán la pobreza extrema, la falta de asistencia social, de educación y salud, la ignorancia, la enfermedad y la muerte.
Conclusión, Circo y Salida
Todo esto aparece muy claro en esta Reforma Laboral que Milei envió al Congreso para su aprobación y puesta en marcha. La Reforma no tiene un solo punto a favor de los trabajadores, los jubilados o los fondos del Estado. Se ocupa sólo de aumentar las ganancias de los empresarios, y avanza además contra la cultura, intenta derogar el Estatuto del Periodista, limitando la libertad de expresión, y desfinanciar al INCAA, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales. Ver la nota del Periódico VAS, “¿Quiénes ganan y quiénes pierden con la Reforma Laboral?”. [2]
Si se hiciera un plebiscito, la Reforma sería rechazada de forma abrumadora.
¡Pero ocurre que los diputados y los senadores la aprueban! ¿Cómo es eso? ¿Acaso no son nuestros representantes? ¿No les importa lo que nos pase?
Respondo: No son nuestros representantes, y lo que nos pase les importa muy poco mientras a ellos les vaya bien. Es así de claro y terrible.
Vivimos una democracia de mentira, como la “Modernización” de Milei que pretende llevarnos al pasado. Nuestra democracia es un circo político con payasos, monos, caniches de Trump y equilibristas que nos entretienen mientras nos estafan. ¿Se puede salir del circo?
Claro. ¿Y cómo se puede? Sencillo pero difícil. Haciendo una verdadera democracia donde todos participemos. ¿Y eso cómo se hace?
Haciendo plebiscitos, consultando al pueblo sobre las decisiones importantes de gobierno, por ejemplo.
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[1] https://www.youtube.com/watch?v=J_CEIwgVVfI&t=297s
https://www.trabajo.gba.gov.ar/informacion/Publicaciones%20P%C3%A1gina/Volumen1%20Bialet%20Mass%C3%A9.pdf
[2] https://www.periodicovas.com/quienes-ganan-y-quienes-pierden-con-la-reforma-laboral/
