2ª Marcha del Orgullo Antifascista, Antirracista y Anticolonialista
Distintos colectivos sociales, culturales y políticos convocan a la 2ª Marcha del Orgullo Antifascista, Antirracista y Anticolonialista, que se llevará a cabo este sábado 7 de febrero a partir de las 17 horas, con un recorrido que partirá desde el Congreso de la Nación y llegará a Plaza de Mayo.
Un movimiento que nació en 2025
La primera edición de la marcha, realizada el año pasado, surgió como respuesta a un clima social marcado por el avance de discursos de odio, la legitimación de expresiones racistas y xenófobas de parte del presidente Javier Milei en el Foro de Davos, como también a causa del incremento de la represión en el espacio público.
Entonces, colectivos antirracistas, organizaciones de derechos humanos, agrupaciones migrantes, movimientos feministas y espacios culturales confluyeron en una convocatoria para visibilizar violencias históricas y contemporáneas, denunciar prácticas discriminatorias y reivindicar la diversidad como un valor político y social.
La marcha de 2025 se caracterizó por la nutrida presencia de comunidades afrodescendientes, pueblos originarios, colectivos migrantes y organizaciones LGBTI+, que denunciaron la profundización de desigualdades estructurales y la necesidad de construir una respuesta colectiva frente a discursos que promueven la exclusión y la estigmatización.
Consignas y ejes de la edición 2026
Este año, la 2ª Marcha del Orgullo Antifascista, Antirracista y Anticolonialista retoma ese espíritu, pero incorpora nuevas demandas vinculadas al contexto político y social actual. Entre las consignas centrales se destacan:
– Defensa de los derechos humanos y rechazo a toda forma de autoritarismo.
– Denuncia del racismo estructural, la violencia institucional y la discriminación hacia comunidades afro, migrantes y pueblos originarios.
– Rechazo a políticas y discursos de corte fascista, que promueven la persecución ideológica o la criminalización de la protesta.
– Repudio al colonialismo contemporáneo, a la explotación de territorios y a la vulneración de derechos de comunidades indígenas.
– Defensa de la diversidad cultural y de las identidades disidentes, frente a discursos que buscan su silenciamiento o estigmatización.
– Reivindicación de la organización colectiva, la solidaridad y la acción comunitaria como herramientas de resistencia.
Los organizadores señalan que la marcha busca ser un espacio de encuentro, celebración y lucha, donde confluyan expresiones artísticas, intervenciones performáticas y manifestaciones culturales que pongan en primer plano la potencia de los movimientos sociales frente a los discursos de odio.
Una convocatoria en crecimiento
La expectativa para esta segunda edición es superar la participación del año pasado, en un contexto donde distintos sectores advierten sobre el avance de prácticas discriminatorias y la necesidad de fortalecer espacios de resistencia colectiva.
La marcha se propone, una vez más, ocupar las calles con un mensaje claro: la defensa de la igualdad, la memoria histórica y la diversidad como pilares de una sociedad democrática.
