Norberto Galasso: noventa años mirando la historia desde abajo
por Cristina Peña
“La óptica que tengo para ver la historia es con el pueblo como protagonista, no con los grandes hombres”. La frase funciona como manifiesto y como brújula. Norberto Félix Galasso, nacido en Buenos Aires el 28 de julio de 1936, eligió desde temprano el ángulo incómodo: el de los vencidos, los olvidados, los “malditos” de la historia oficial.
La historia argentina tiene una zona de sombra. Allí viven los derrotados, los expulsados del canon, los que no entraron en los manuales escolares ni en las efemérides patrias. Ese territorio —la contrahistoria— es el lugar donde Norberto Galasso eligió trabajar durante más de seis décadas. A los 90 años, sigue siendo el cartógrafo más obstinado de ese subsuelo.
Formado como contador público en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, título que obtuvo en 1961, su biografía desarticula el cliché del historiador encerrado entre archivos. De noche fue maestro de adultos; de día, profesor de Matemática Financiera y Contabilidad en el Comercial Hipólito Vieytes. Luego fue rector del Instituto Superior de Periodismo “José Hernández” y síndico de EUDEBA en tiempos de Arturo Jauretche, hasta que las diferencias políticas lo llevaron a renunciar.
De la izquierda socialista al nacionalismo popular
En los años sesenta, Galasso se acercó al Partido Socialista de la Izquierda Nacional de Jorge Abelardo Ramos, donde ocupó la secretaría de Finanzas. Leyó a Marx y Trotsky, se familiarizó con la lucha de clases y la teoría de la plusvalía, pero el peronismo en el poder le desacomodó el mapa: la izquierda que no entendía al pueblo, el pueblo que no encajaba en los manuales. De ese cruce nace su “socialismo nacional”, una izquierda anclada en la cuestión nacional y en la Patria Grande latinoamericana.
Su autobiografía, Un largo viaje hacia el socialismo nacional y la unión latinoamericana (2019), es la cartografía de ese desplazamiento: del adolescente de barrio porteño al intelectual que discute con Ramos, Jauretche, Hernández Arregui, Ugarte, Menem y la propia tradición de la izquierda argentina.
El historiador que arma el canon de los “malditos”
La obra de Galasso es, sobre todo, un gesto político: reordenar el panteón nacional. Coordinó los cuatro tomos de Los malditos, donde reconstruye vidas y obras de hombres y mujeres expulsados del relato mitrista-rivadaviano. Allí conviven socialistas latinoamericanistas, caudillos federales, militantes obreros, intelectuales incómodos.
Su voz se volvió habitual en radios como Excélsior, Provincia, Continental, Nacional, Cooperativa y La Voz de las Madres de Plaza de Mayo. En gráfica colaboró con Crisis, La Opinión, Caras y Caretas, El Argentino, La Voz, La Tiza, Canto Maestro y La Memoria de nuestro pueblo. Entre 1984 y 1987 dirigió Lucha Obrera y En Lucha, y más tarde el mensuario Señales Populares.
A esa larga lista se suma un dato que completa el mapa: Galasso fue y es colaborador de Periódico VAS, en la serie “Los Malditos de la Historia Argentina”, donde volvió a desplegar su oficio de rescatista de figuras silenciadas por la historiografía oficial. Allí escribió sobre personajes como Felipe Varela, Manuel Ugarte, Juana Azurduy, Francisco “Pancho” Ramírez, Andrés Guacurarí, y también sobre militantes del siglo XX como Germán Abdala o Jorge Abelardo Ramos.
Entre sus libros, algunos funcionan como hitos de ese canon alternativo:
- Manuel Ugarte: biografías y ensayos que lo rescatan como socialista de la Patria Grande, perseguido y censurado—uno de sus libros fue secuestrado por la última dictadura.
- Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz: dos figuras clave del pensamiento nacional, a quienes dedica volúmenes como Raúl Scalabrini Ortiz y la lucha contra la dominación inglesa y Jauretche y su época. De Irigoyen a Perón.
- Discépolo y su época: donde las letras de los tangos se leen en clave de crónica política, al tiempo que como termómetro de la crisis de la Argentina urbana.
- Cooke, de Perón al Che, J. J. Hernández Arregui: del peronismo al socialismo, La Izquierda Nacional y el FIP: una genealogía de la izquierda nacional, sus apuestas y sus derrotas.
Su biografía de Perón, en dos tomos, publicada en 2005, se volvió referencia ineludible para pensar al líder popular más discutido del siglo XX. Lo mismo ocurre con La compañera Evita, donde revisa fuentes inéditas y polemiza con el mito y la difamación alrededor de Eva Duarte.
San Martín, los trabajadores y la deuda: la historia como campo de batalla
Galasso no se limita a las figuras: se mete en sus estructuras. En el texto «Seamos libres y lo demás no importa nada», su biografía de San Martín desarma la versión escolar del prócer y lo inscribe en la lucha continental contra el colonialismo. El libro llegó a ser recomendado públicamente por Hugo Chávez, gesto que traza un puente entre la historia argentina y el proyecto latinoamericano.
En «Historia de los trabajadores argentinos (1857–2018)», se propone escribir la historia desde el taller, la fábrica, el sindicato: jornadas de lucha, conquistas, derrotas, mártires y traidores. La tesis es clara: sin comprender el pasado del movimiento obrero, no hay forma de entender el presente ni de imaginar un futuro mejor.
Su preocupación por la dependencia económica aparece en los dos tomos sobre la deuda externa y en el libro sobre Manuel Belgrano, escrito a pedido del Ministerio de Cultura para el bicentenario de la muerte del prócer, poniendo en relieve su rol de economista crítico de la subordinación al poder financiero.
Un intelectual de radio, sindicatos y teatros
Entre 2004 y 2010 llenó el teatro ND Ateneo con cursos como “La otra historia argentina” y “Los malditos en la historia argentina”, con quinientas personas por encuentro. Esos cursos luego se editaron en DVD junto al INCAA y el Centro Cultural Enrique Santos Discépolo, del que es director desde 1997.
Su trabajo se extendió a sindicatos, municipios, ministerios, siempre con la misma premisa: discutir la historia como herramienta de intervención política. En televisión pasó por 678, Canal Encuentro, Telesur, Canal 23; en radio, desde 2017 conduce Galasso de Media Cancha en Radio Caput, donde sigue hilando pasado y coyuntura.
Situación actual: noventa años de coherencia
A los 90 años, Galasso acumula más de medio siglo de producción: más de 80 libros, 30 cuadernos de “La otra historia”, prólogos, artículos, polémicas públicas. Fue declarado Personalidad Destacada de la Ciudad de Buenos Aires (2005) y “Embajador de la cultura popular argentina” (2014), reconocimientos que lo inscriben en el campo nacional y popular que ayudó a pensar.
Su situación actual es la de un intelectual activo, aunque ya sin la intensidad física de los años de teatro colmado: sigue escribiendo, dando entrevistas, participando en charlas y sosteniendo el Centro Cultural Enrique Santos Discépolo y el Centro de Estudios Políticos y Sociales Felipe Varela. La coherencia ideológica —defensa de la patria y del pueblo frente a proyectos de dominación imperial y oligárquica— es el hilo que atraviesa su obra y su vida.
No es que únicamente haya “defendido la misma causa por más de cuarenta años”, como se ha escrito sobre él; es que convirtió esa causa en método historiográfico: mirar la historia desde abajo, con el pueblo como protagonista, y aceptar que en esa mirada, la de la incomodidad, no es un problema, sino una forma de verdad.
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