Norberto Galasso

por Marcelo Valko

Hoy, 7 de septiembre de 2026, en la ciudad que lo vio nacer en 1936, falleció Norberto Galasso. Todos pensaban que este brillante investigador, ensayista y escritor de notables trabajos era un historiador de la academia, pero no, era contador recibido en la UBA en 1961, al igual que Osvaldo Bayer, que tampoco fue un historiador titulado. En cambio, ambos pensadores sentían en carne propia la Patria Grande; eran historiadores de alma y oficio, algo que no es para cualquiera ni se consigue con un diploma. La producción de Norberto Galasso es inmensa; escribió sobre figuras de la Revolución de Mayo como Mariano Moreno y caudillos como Felipe Varela, pasando por esas Dos Argentinas representadas por Jauretche y Victoria Ocampo, para establecer un nexo entre Martínez de Hoz y Cavallo. Por supuesto, los ensayos e investigaciones destinados al peronismo y la izquierda nacional son indispensables para todos quienes desean comprender el presente.

Con Norberto, más de una vez coincidimos en distintos actos, foros y paneles proponiendo esa Patria Grande que nos aguarda en algún lugar del tiempo y que debemos ayudar a parir. En este momento en que me entero con enorme pesar de su fallecimiento, me puse a buscar alguna foto de aquellos encuentros y esta es la única que estoy ubicando, casualmente sobre la presentación de “Son tiempos de Revolución”, donde ambos escribimos un capítulo. La última vez que lo vi fue de casualidad hace un par de años en la Feria del Libro, justo nos cruzamos él saliendo y yo entrando, frente al siniestro Pabellón Martínez de Hoz y no faltaron las ironías sobre estos dueños del país y hacedores de la historia oficial.

Como ustedes han de saber, este gobierno de vendepatrias, al quitarle el cargo de embajador cultural, Galasso dejó de percibir el importe relacionado con ese cargo honorífico como hombre de la cultura, único importe que le permitía subsistir. ¡Imperdonable lo que le hicieron estos tipos! Don Norberto Galasso sabía de sobra que la historia es larga y que más temprano que tarde habrá rendición de cuentas. ¡Vayan mis respetos a su memoria y acompañamiento a su familia! Es lento, pero viene…

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