Adolfo Pérez Esquivel: «Milei está destrozando el país»

por Cristina Peña

El Premio Nobel de la Paz cuestionó con dureza la gestión del presidente Javier Milei, reclamó avanzar con un juicio político en medio de una creciente campaña de organismos de derechos humanos, sectores sindicales y movimientos sociales que denuncian el impacto social de las políticas del Gobierno.

El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel volvió a ubicarse entre las voces más críticas del gobierno de Javier Milei. El histórico referente de los derechos humanos reclamó, una vez más, el avance de un juicio político contra el mandatario y cuestionó lo que definió como un proceso de “desarticulación” y “entrega” del país.

“Está destrozando el país, lo está desarticulando, malvendiendo, entregando, sometiendo al colonialismo de Estados Unidos y de Israel”, afirmó durante el lanzamiento de la Campaña Nacional e Internacional «Fuera Milei, su Gobierno y la Corte. Juicio Político Ya», impulsado por organizaciones gremiales, sociales, políticas, pymes y de derechos humanos, que se llevó a cabo el pasado 23 de octubre en la sede de la CTA Autónoma.

Pérez Esquivel sostuvo que la actual administración “no está al servicio del pueblo” y denunció recortes presupuestarios en áreas sensibles como la salud y la educación, además de atribuir al Ejecutivo la responsabilidad del deterioro de las condiciones sociales y económicas.

Estas declaraciones adquieren relevancia por el peso político y simbólico de quien las pronuncia. Nacido en Buenos Aires en 1931, Pérez Esquivel es escultor, educador y activista de los derechos humanos. En 1980 recibió el Premio Nobel de la Paz por su defensa de los derechos humanos y su militancia no violenta contra las dictaduras militares latinoamericanas.

Durante la última dictadura argentina fue detenido, torturado y permaneció preso sin condena. Desde la década de 1970 está vinculado al Servicio Paz y Justicia (SERPAJ), organización dedicada a la promoción de los derechos humanos y la resolución no violenta de los conflictos.

A lo largo de las últimas décadas ha mantenido una intensa participación en debates públicos vinculados con memoria, verdad y justicia, además de posicionarse sobre cuestiones sociales, ambientales y de integración latinoamericana.

El reclamo de juicio político contra Milei no es nuevo. Pérez Esquivel viene promoviendo esa iniciativa junto a organismos de derechos humanos, juristas, dirigentes sociales y sindicales.

En abril de 2024 participó de la presentación formal de un pedido de juicio político contra el Presidente por presunto mal desempeño de sus funciones. La iniciativa reunió a referentes de distintos espacios sociales y políticos.

Posteriormente, volvió a insistir en la medida y denunció que distintos planteos fueron bloqueados en el Congreso. En declaraciones públicas señaló que existía una “complicidad” de sectores legislativos que impedía el tratamiento de esos expedientes.

La posición de Pérez Esquivel se inserta dentro de una estrategia más amplia de resistencia impulsada por organizaciones sociales, sindicales y religiosas que cuestionan el rumbo económico del Gobierno y denuncian un aumento de la pobreza, el desempleo y la exclusión social.

En los últimos meses, el Nobel ha compartido actividades con dirigentes de las dos CTA, referentes religiosos agrupados en la Mesa Ecuménica por la Democracia, la Vida y el Bien Común, organizaciones de derechos humanos y figuras de la cultura.

Uno de los episodios más significativos fue la convocatoria a jornadas de ayuno y oración en Plaza de Mayo bajo la consigna “Ayuno y oración para despertar las conciencias”, una iniciativa respaldada por las centrales sindicales y distintos movimientos sociales. Entre los participantes figuraron el dirigente sindical Hugo “Cachorro” Godoy y el músico Peteco Carabajal.

Los organizadores definieron aquellas acciones como una respuesta al aumento de la pobreza, el hambre y las políticas de ajuste impulsadas por la administración nacional.

Pérez Esquivel también apuntó contra los partidos opositores. Según sostuvo, gran parte de la dirigencia se encuentra “sin voz” y más preocupada por la disputa de espacios de poder que por la elaboración de propuestas concretas. “No basta decir ‘no quiero a Milei’; tienen que presentar proyectos porque la gente quiere saber hacia dónde va”, planteó.

Se trata de una crítica que viene formulando de manera recurrente en sus intervenciones públicas, donde reclama la construcción de una alternativa política con capacidad de ofrecer respuestas frente a la crisis económica y social.

Estas declaraciones no constituyen un hecho aislado. Mucho antes de que Milei llegara a la Casa Rosada, Pérez Esquivel ya había expresado preocupación por sus propuestas y su discurso político.

En entrevistas concedidas en 2023, durante la campaña presidencial, advertía sobre lo que consideraba expresiones de “odio”, “negacionismo” y confrontación social. En ese contexto ya había utilizado la metáfora de que al dirigente libertario “había que ayudarlo a encontrar un buen psiquiatra”.

Desde entonces, el Nobel ha profundizado sus cuestionamientos, convirtiéndose en uno de los referentes más visibles de la oposición social y de derechos humanos al gobierno libertario.

Su última intervención confirma esa línea: impulsar el juicio político, fortalecer la movilización callejera y buscar apoyos internacionales para denunciar lo que considera un deterioro institucional y social en la Argentina. Según anticipó, la campaña para exigir la salida de Milei del poder continuará tanto en el país como en el exterior.

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