Crisis en la recaudación y recursos nacionales en la CABA

La Ciudad de Buenos Aires enfrenta una situación crítica en materia de recursos fiscales, marcada por una fuerte caída en la recaudación propia y un desplome de los fondos provenientes de la coparticipación federal. El informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en forma conjunta con el Observatorio Económico de la Ciudad (OEC) revela que, hasta marzo de 2026, la combinación de recesión económica, cambios en la política monetaria y el incumplimiento de transferencias nacionales ha puesto en jaque la capacidad de la Ciudad para ejecutar políticas públicas.

Caída de la recaudación propia
En marzo de 2026, la recaudación propia de CABA sufrió una baja real del 5,7% interanual. El Impuesto sobre los Ingresos Brutos, que representa el 77% de los recursos propios, cayó un 9,9% real interanual y acumula una disminución del 46,6% desde octubre de 2023. Otros tributos como Sellos también retrocedieron (4,3% interanual), mientras que Inmobiliario-ABL y Patentes mostraron subas, aunque en el caso de Patentes se debió a una controversia por incrementos superiores al 100% en las valuaciones fiscales de vehículos, que obligó al Gobierno de la Ciudad a recalcular boletas y devolver importes excedentes. Mientras que los planes de facilidades de pago tuvieron un aumento del 200% respecto al año anterior, muestran caídas respecto a meses previos, evidenciando el efecto transitorio de la moratoria implementada por la Ley N°6.842.

Desplome de los recursos de origen nacional
Los recursos de origen nacional (RON) totalizaron $108,8 mil millones en marzo, lo que representa una caída real interanual del 58,1%. La coparticipación federal, que incluye IVA y Ganancias, retrocedió un 47,4% interanual, muy por debajo de los promedios de años anteriores. Además, durante marzo de 2026, el Estado Nacional no transfirió ningún monto por el adicional del 1,55% acordado por la Corte Suprema, incumpliendo el fallo judicial.
El acuerdo Nación-CABA, que establecía un esquema de 1,4% por coparticipación diaria y 1,55% adicional semanal, no se cumplió: la Ciudad solo recibió el 1,4% ($107,8 mil millones), cuando debería haber recibido $227,2 mil millones según el coeficiente del 2,95% fijado por la Corte. La diferencia no transferida asciende a $119,4 mil millones de dólares solo en marzo.

Saldos negativos acumulados récord
En los últimos 12 meses (abril 2025 – marzo 2026), las diferencias negativas acumuladas por lo que la Nación dejó de girar respecto del 2,95% alcanzan los $758 mil millones a precios de marzo de 2026. El saldo neto negativo consolidado desde septiembre de 2024 asciende a $671 mil millones, superando ampliamente los $535 mil millones registrados en el informe anterior.

Impacto fiscal y social
La combinación de la retracción de la recaudación propia y el incumplimiento sistemático de las transferencias cautelares complejiza el panorama fiscal de la Ciudad, afectando su capacidad de ejecutar políticas públicas en un contexto de alta inflación y demanda social creciente. La situación crítica de las provincias y la Ciudad Autónoma se explica por la caída de los principales tributos coparticipables, producto de la retracción del consumo y el mercado interno.

La disputa por la coparticipación
La Ciudad de Buenos Aires arrastra una histórica disputa por la coparticipación federal. Tras varios cambios en el coeficiente de distribución, la Corte Suprema fijó en 2022 un nuevo coeficiente de 2,95%, pero la Nación solo transfiere el 1,4%. El acuerdo de septiembre de 2024 para transferir el 1,55% adicional semanal no se cumple, y la deuda de la Nación con la Ciudad sigue creciendo.
La crisis de recursos en la Ciudad de Buenos Aires es el resultado de una combinación de factores económicos, políticos y judiciales. La caída de la recaudación propia, el desplome de la coparticipación y el incumplimiento de transferencias cautelares ponen en riesgo la capacidad de la Ciudad para responder a las demandas sociales y mantener el funcionamiento de sus servicios públicos.

Efectos directos en lo económico y social
Para analizar el impacto social y económico de la caída de la coparticipación en la Ciudad de Buenos Aires (CABA), se parte de los datos y el análisis del informe del Observatorio Económico de la Ciudad (OEC-CEPA) a marzo de 2026. Se identifican los efectos directos sobre las finanzas públicas, la prestación de servicios y la vida cotidiana de los habitantes, así como los riesgos y desafíos que enfrenta la administración local.

En marzo de 2026, los recursos de origen nacional (RON) para CABA cayeron un 58,1% interanual en términos reales, y la coparticipación federal retrocedió un 47,4% interanual. La Ciudad solo recibió el 1,4% de la masa coparticipable, cuando por fallo de la Corte Suprema debería haber recibido el 2,95%. La diferencia no transferida en marzo fue de $119.400 millones. El saldo negativo acumulado por fondos no transferidos en los últimos 12 meses asciende a $758.000 millones, lo que limita severamente la capacidad de gasto público.
A la caída de la coparticipación se suma la baja de la recaudación propia (especialmente Ingresos Brutos, -46,6% desde octubre de 2023), lo que reduce la inversión pública y el consumo estatal. Menor gasto público implica menos obra pública, menos compras a proveedores y menor dinamismo en sectores dependientes del Estado, afectando el empleo y la actividad económica local. Por ejemplo, si la ciudad debe recortar obras de infraestructura o servicios tercerizados, empresas constructoras, pymes y trabajadores del sector pueden ver reducidos sus ingresos o perder empleos.

El impacto social de esta restricción afecta directamente la prestación de servicios públicos esenciales como salud, educación, seguridad y asistencia social. En este sentido, el informe destaca que la situación fiscal «afecta su capacidad de ejecutar políticas públicas en un contexto de alta inflación y demanda social creciente». Por ejemplo, si se reduce el presupuesto para hospitales públicos, puede haber menos insumos, demoras en turnos o suspensión de programas de prevención. Esta situación incrementa la vulnerabilidad social. Por ejemplo, la falta de fondos puede limitar la entrega de bolsones alimentarios o la continuidad de becas escolares.

En conclusión, la caída de la coparticipación federal y el incumplimiento de transferencias nacionales generan un fuerte impacto negativo en la economía y el tejido social de la Ciudad de Buenos Aires. La reducción de recursos limita la capacidad estatal para sostener servicios y políticas públicas, afectando especialmente a los sectores más vulnerables y al desarrollo económico local. La situación exige respuestas institucionales, optimización del gasto y estrategias para proteger a la población más afectada.

Fuentes: Informe recaudación y recursos nacionales CABA marzo 2026 – OEC-CEPA

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