La Roy. Revolución de una Trava

“Era pleno 1996. Tenía dieciséis años y me rateaba del colegio para salir a bailar.
En ese momento comencé mi transición, los primeros pasos que di en la calle vestida de mujer, aunque desde hacía un tiempo ya me montaba.”

Así comienza el libro autobiográfico de  Florencia Guimaraes García, activista travesti, militante del Partido Comunista, integrante de Furia Trava Noticias, fotógrafa, maquilladora profesional y sobreviviente del sistema prostituyente. En sus páginas, su autora habla entre otras cosas, del encuentro con el marxismo, el feminismo y el abolicionismo, las luchas compartidas con Lohana Berkins y Diana Sacayán.

“Este libro surge de la necesidad de hablar desde la voz trava, la voz propia, construyendo conocimiento lejos de ser objeto del estudio académico, desde la mirada propia a la comunidad travesti y a la sociedad en general”, dice Florencia al referirse a esta publicación donde se incluyen investigaciones sobre las opresiones que vive el colectivo travesti-trans y reflexiones sobre la Ley de Identidad de Género y la Ley de Cupo Laboral Travesti-trans.
Artículos de investigación; el abordaje de la prostitución como único medio de supervivencia al que se ve obligado gran parte del colectivo; los estigmas y dificultades de vivir en una sociedad patriarcal, heteronormativa y, en muchos casos, biologicista; el travestismo como identidad que rompe con el binarismo de género, forman parte de la temáticas tratadas en este libro, donde, como testimonio visual, se exponen fotografías desde el ojo militante de la autora.

“Hablar de una misma, desde una comunidad históricamente negada. Eso hace Flor. Estas palabras están dichas desde un cuerpo que se hace y rehace a sí mismo cada día, superando todas las violencias vividas, y proyectando la rebeldía en revoluciones necesarias”, señala Claudia Korol en la contratapa de La Roy.
La militante feminista y educadora popular, atraviesa la esencia de este libro con estas palabras: “El cuerpo travesti, en este caso el de Florencia, se va desvistiendo frente a quienes leemos su historia de vida, contada en estas páginas como un ejercicio de reflexión, de análisis de la comunidad travesti de la que es parte, de interpelación a una sociedad que históricamente ha naturalizado el odio a lesbianas, trans, travestis y a todos los cuerpos disidentes, y de propuestas e impulsos de transformación de la realidad.
Florencia se define como feminista, abolicionista, travesti, comunista. Cada una de esas identidades estigmatizadas, las lleva como bandera, así como lo hicieron Lohana y Diana. Flor es orgullosa heredera y parte de una genealogía de travas que nos deslumbran con su irrupción zarpada en la política, diciendo: acá estamos, y ya no nos vamos”.

Por su parte, la  filósofa, docente e investigadora, Diana Maffia, escribe en el prólogo del libro: “Leyéndola recordé muchas charlas con Lohana (sus palabras también están enhebradas en este relato de vida) donde me hablaba de la búsqueda del deseo, de despertar el deseo, de ser un cuerpo deseado de modo amoroso. De algún modo el inicio tan temprano en la prostitución genera una ilusión de poder que luego se va deshaciendo como un espejismo. Mientras Florencia relata la humillación, el asco, la prepotencia policial, la violencia y el destrato de usar y tirar, va reflexionando sobre la necesidad de fortalecerse colectivamente para luchar contra todas esas formas de marginación y opresión.Va buscando aquellas oportunidades perdidas en que la vida de tantas niñas y adolescentes pudo haberse encaminado hacia otro destino, hacia lo que merecen y tienen derecho a vivir, aquello que podría haberse revertido con una presencia oportuna de esa figura abstracta que es el Estado. El libro trae además otras voces de travestis, de militantes, de activistas, de su madre, para formar una voz colectiva, una voz donde las experiencias de unas resuenan en las experiencias de otras, donde los nombres de Diana Sacayán y Lohana Berkins son la fuerza y el impulso para animarse a ir más allá del espacio social asignado, para proseguir la larga marcha por los derechos, para alcanzar aquella ciudadanía prometida.
El feminismo ha aprendido y ha enseñado a no aceptar que la biología sea un destino, y por eso dialoga intensamente con la construcción de identidades no hegemónicas. Y las travestis son quienes confrontan del modo más directo esa hegemonía.​(…)”.

Claudia Korol, dice que la autora de La Roy, como fotógrafa, “tiene una mirada entrenada en descubrir lo peculiar de una imagen”. En tanto que como artista, “no renuncia a estilizar el relato, y al mismo tiempo, que logra darle la aspereza de una realidad que no pretende maquillar”. Tras estas descripciones, expresa: “Aquí está la Flor Trava, creciendo en el desierto patriarcal, agrietando el horizonte gris, con todos los colores del arco iris.”

La presentación de La Roy se llevará a cabo el viernes  6 de octubre a las 19, en el Centro Cultural de la Cooperación SALA LAKS (tercer piso), de avenida Corrientes 1543.

Este libro fue editado por Puntos Suspensivos Ediciones. Preventa para colaborar con la financiación: en el Facebook de “Puntos suspensivos ediciones” http://bit.ly/2hhBigj

 

  

 

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