Situación de calle: Organizaciones sociales cuestionan el relevamiento oficial
El reciente relevamiento presentado por el Ministerio de Capital Humano como el “Primer Censo Nacional de Personas en Situación de Calle” generó un fuerte rechazo por parte de Proyecto 7, organización con más de dos décadas de trabajo territorial. Su fundador y referente, Horacio Ávila, sostuvo que las cifras oficiales —9.421 personas en todo el país— no reflejan la realidad y contradicen los datos obtenidos por organizaciones sociales en censos previos.
“No es solo un plato de comida; es reconstruir una vida”, dice Horacio Ávila en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, y explica que Proyecto 7 trabaja desde un enfoque integral que combina asistencia, educación, salud mental y cooperativas laborales. “Proyecto 7 es una organización política y social compuesta por personas que están o estuvieron en situación de calle”, afirmó.
Actualmente, la entidad gestiona cuatro centros de integración donde más de 400 personas viven de manera permanente. “Además de quienes viven allí, también asistimos a personas que vienen desde afuera y hacemos muchas actividades en la calle. Ayer hicimos 10 ollas populares en distintos puntos de la ciudad”, detalló.
Ávila también destacó el rol de las cooperativas de trabajo como herramienta de autonomía: “La mayoría de quienes trabajan hoy allí ya alquilan, se independizaron y algunos volvieron con sus familias”.
El fundador de Proyecto 7 advirtió, además, que la problemática se profundizó en los últimos años: “Hoy hay muchas más familias y mujeres con criaturas en la calle que hace años, cuando la mayoría eran varones solos”. En este sentido, cuestionó las estadísticas oficiales que sugieren una baja en la pobreza: “No vemos que baje la pobreza. Una diferencia de mil pesos para ser pobre, no pobre o indigente es una medición bastante ridícula”.
Para Ávila, la clave está en políticas públicas integrales y sostenidas: “Apostamos por los centros de integración porque creemos que es la única forma de que haya una política pública integral. El sistema parador no te permite hacer ningún trabajo”.
La situación de calle en Argentina no es un fenómeno reciente; es una problemática estructural y en crecimiento. Diversos estudios y relevamientos muestran que la población en situación de calle crece desde hace más de una década. Organizaciones sociales y académicas coinciden en que, desde la crisis de 2001, la cantidad de personas viviendo en la calle aumentó de manera sostenida, con picos en períodos de recesión económica. El perfil también cambió: de varones solos a familias completas, mujeres y adultos mayores, tal como señaló Ávila.
En 2022, el Censo Nacional de Hogares registró 2.961 personas en situación de calle, cifra que organizaciones como Proyecto 7 rechazaron por considerarla metodológicamente insuficiente para medir una población nómada y con múltiples barreras de acceso. Esta crítica se repite ahora con el relevamiento del Ministerio de Capital Humano.
Desde 2017, organizaciones sociales realizan censos populares en la Ciudad de Buenos Aires. En el Tercer Censo Popular de 2025, Proyecto 7 y otras entidades registraron 11.892 personas en situación de calle solo en CABA, cifra muy superior a la informada por el Estado para todo el país.
Sancionada en 2021, la Ley Nacional 27.654 exige participación de organizaciones sociales y establece que el Estado debe realizar relevamientos periódicos con participación de organizaciones especializadas y distinguir entre “situación de calle efectiva” y “riesgo de situación de calle”. Proyecto 7 sostiene que el relevamiento oficial no cumplió con estos requisitos. En paralelo al no cumplimiento de la Ley 27.654, la situación de calle se complejizó con la crisis económica reciente. Ávila sostiene que la inflación, la pérdida de empleo y la falta de formación laboral profundizan la exclusión: “Hay una franja etaria muy amplia, de los 30 a los 50 años, que no tiene oficio», explica y advierte que “es necesario profesionalizar a la gente”.
El rechazo de Proyecto 7 al relevamiento oficial se enmarca en una discusión histórica sobre la falta de datos precisos y políticas públicas integrales para abordar la situación de calle. Las declaraciones de Horacio Ávila y los antecedentes de los censos populares muestran una brecha significativa entre las cifras oficiales y las estimaciones de las organizaciones que trabajan diariamente en el territorio.
