Se viene la Marcha de la Bronca
Convocada para el sábado 19 de septiembre en todo el país, la Marcha de la Bronca se perfila como una de las movilizaciones opositoras más amplias y heterogéneas contra las políticas del presidente Javier Milei.
por Lucía Pereyra
La denominada Marcha de la Bronca reunirá este 19 de septiembre a organizaciones sociales, sindicales, políticas y culturales en una movilización que tendrá su epicentro en Buenos Aires, con una columna que partirá desde el Congreso a las 15:30 rumbo a Plaza de Mayo, y réplicas en más de 30 ciudades del país.
Quienes convocan insisten en que se trata de un intento de transformar ese malestar en una fuerza social capaz de enfrentar las políticas del presidente Javier Milei. “La bronca contra el gobierno crece, pero no alcanza con esperar a las elecciones de 2027”, asegura Gabriel Solano, del Partido Obrero, y añade: “El 19 tiene que ser un punto de reagrupamiento de todos los que quieren enfrentar de verdad al gobierno”.
La marcha se presenta como una autoconvocatoria amplia, que reúne a organizaciones piqueteras independientes; partidos del Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad (FIT-U), gremios docentes (Ademys, Suteba Tigre, Suteba La Matanza); trabajadores de la salud (Hospital Garrahan, organizaciones bonaerenses); agrupaciones estudiantiles; organismos defensores de los derechos humanos (Encuentro Memoria, Verdad y Justicia); la Coordinadora de Jubilados y Pensionados del país; y distintos colectivos feministas, socioambientales y de personas con discapacidad.
En Bahía Blanca, la dirigente Daniela Rodríguez destacó que la movilización “se viene construyendo desde abajo” y debe ser “el puntapié inicial para un plan de lucha de todos los sectores dispuestos a enfrentar el plan de Milei”.
El titular de la CTA de esa ciudad, Enrique Gandolfo, señaló que el gobierno favorece “a un puñado de empresarios y al FMI”, y que la bronca debe transformarse en “organización colectiva”.
Desde el Partido Obrero, Néstor Conte denunció un “genocidio” contra jubilados por la falta de acceso a medicamentos y tratamientos, afirmando que “el enojo del pueblo hay que transformarlo en organización y lucha”.
Además de las organizaciones gremiales, estudiantiles, sindicales y políticas, a la convocatoria se sumó el apoyo creciente de figuras de la cultura. Entre quienes llamaron públicamente a marchar están Miguel Cantilo, Carlos Belloso, Mirta Busnelli, Katya Alemán, Valentina Bassi, además de bandas como La Bersuit y Los Gardelitos.
“Lo que está pasando no es solo económico, es cultural”, dijo uno de los actores convocantes en redes. “La cultura está siendo desfinanciada y atacada, y nosotros también somos trabajadores”. En la Plaza de Mayo, artistas leerán el documento central, que incluirá críticas al rumbo económico y social del gobierno.
Entre los reclamos más fuertes que aparecerán en el documento final están los vinculados a discapacidad, un área donde los organizadores denuncian un “desfinanciamiento sistemático”.
Por otra parte, los profesionales del Hospital Garrahan y organizaciones de salud de Buenos Aires —que votaron por unanimidad sumarse a la marcha— alertan sobre la falta de recursos para tratamientos pediátricos y programas esenciales.
La madre de un niño con discapacidad, participante de la convocatoria, expresó en asambleas previas: «No es solo que recortan. Es que nos están dejando afuera de todo: de la atención, de los apoyos, de la posibilidad de vivir con dignidad. Por eso marchamos”.
Las consignas que unifican esta nueva jornada de protesta son claras y repetidas en cada volante, cada asamblea y cada video de convocatoria. Destaca “Organizar la bronca para derrotar a Milei”. Pero también se exige la restitución de programas sociales como Volver al Trabajo; el rechazo al desfinanciamiento en salud pediátrica, discapacidad y universidades. La defensa de salarios y jubilaciones frente a la pérdida de poder adquisitivo. Las críticas a la oposición parlamentaria que acompaña leyes del gobierno y la exigencia de un plan de lucha nacional ante la pasividad de las centrales sindicales, como la CGT.
Los organizadores estiman que la concentración final en Plaza de Mayo podría reunir a decenas de miles de personas, en una movilización que aspira a convertirse en un punto de inflexión. “Si el número supera las expectativas, la presión sobre el Gobierno podría escalar hacia un reclamo de huelga general”, aseguran desde la convocatoria.
En tanto, desde el Gobierno nacional, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que aplicará el protocolo antipiquetes en las inmediaciones del Congreso y de la Plaza de Mayo. El mismo que “siempre se activa cuando hay movilizaciones”, aseguran desde la cartera.
Tampoco hubo, hasta el momento, declaraciones públicas del presidente Milei en respuesta directa a la convocatoria, aunque en contraste con los reclamos de las organizaciones convocantes, el actual sigue sosteniendo que la economía “está mejorando”.
Imagen de portada: La Izquierda Diario
