Amparo impide la demolición de la Casa Suiza

La justicia frenó la demolición de la Casa Suiza, ubicada en el barrio porteño de San Nicolás  y considerada patrimonio histórico de la ciudad de Buenos Aires, noticia festejada al ritmo de tambores por la comunidad afroargentina que se congregó en la vereda del edificio, donde  años atrás se hacían los bailes de carnaval.

“La jueza Alejandra Petrella, del juzgado 12 en los contencioso administrativo, resolvió ayer que la Casa Suiza forma parte del patrimonio histórico y cultural de la ciudad de Buenos Aires, por lo que no puede ser demolida ni afectada”, informó el abogado Lisandro Teskiewicz, representante de los vecinos.

La magistrada, le da tres días hábiles al gobierno de Mauricio Macri para que le remita el expediente por el cual permitió una obra en el lugar y le ordena que, hasta que la justicia no tome una resolución sobre el fondo de la cuestión, no se puede ni demoler ni hacer ningún tipo de intervención sobre el edificio de la calle Rodríguez Peña 254.

Al respecto, Teskiewicz confirmó que “el gobierno porteño ya fue notificado, por lo que tiene tiempo hasta el miércoles 11 para responder y, en caso de incumplir, veremos qué acciones judiciales tomaremos”.

La ley 2959, que Petrella cita en su fallo, designa a la Casa Suiza integrante del patrimonio histórico de la Ciudad, por lo que este edificio debiera utilizarse, ponerse en condiciones y  habilitarse para su uso histórico.

Los vecinos fueron quienes alertaron de la demolición cuando vieron un cartel de obra que anticipaba la construcción de un edificio con tres subsuelos para estacionamiento, y se comunicaron con la ONG “Basta de demoler”. Luego, asesorados por Teskiewicz,  presentaron un amparo a la Justicia. De inmediato, el  cartel de obra desapareció, por lo que se entiende que el edificio sigue  siendo propiedad de la Sociedad Filantrópica Suiza.

La medida precautelar interpuesta por la justicia, transformó la protesta en un contagioso y colorido baile al ritmo de los tambores del candombe porteño. La Casa Suiza fue un lugar de reunión de la comunidad afro durante la semana de carnaval, desde los años `20 hasta la llegada de la dictadura en 1976. Allí funcionó el  legendario Shimmy Club, la institución afroporteña más emblemática del  siglo XX.

La asociación africanista Misibamba, que trabaja para visibilizar a los afroargentinos, se involucró en la defensa de este emblemático edificio. Sus integrantes, entre los que se encuentra la bisnieta de Gabino Ezeiza, rememoran los bailes de carnaval que “se iniciaban en la Casa Suiza y finalizaban en la vereda del Bar Ramos, en la esquina de Corrientes y Montevideo”.

Carlos Lamadrid, relató que “para los afroargentinos del tronco colonial este es un lugar emblemático, por eso creo que este reencuentro que comenzó por una mala noticia, quizás se convierta en una buena y podamos recuperar este espacio no sólo para nosotros sino para toda la comunidad”, y finalizó sugiriendo que el lugar “bien podría convertirse en un museo de la cultura afroargentina, pues los descendientes de africanos luchamos en las guerras por la independencia junto a los generales Belgrano y San Martín”.

Norma Lamadrid, recordó que “venía a bailar a este lugar desde los 5 años, es parte de mi vida; bailábamos, cantábamos y nos reencontrábamos todas las familias de la comunidad”.  Sus tías, Tina y Carmen, próximas a cumplir 90 años, sueñan con festejar sus cumpleaños en la Casa Suiza, por eso, también se concentraron esta tarde allí y bailaron al son de los tambores.

José “Cubas” Delasán,  se enteró hoy de la noticia de la posible demolición y sintió  que “no podía faltar, llegué por primera vez a los 5 años, y ahora vuelvo, con 79″, expresó y contó que llegó a formar su propia orquesta de música caribeña “con bailarinas y todo”.

En la convocatoria estuvieron presentes varios funcionarios, entre ellos la licenciada Mónica Capano, Secretaria General de la Comisión para la Preservación Histórica cultural de Buenos Aires, quien advirtió sobre la desprotección a la que está expuesto por estos días el patrimonio de la Ciudad y señaló que la única defensa efectiva es la que se lleva a cabo a partir de la participación y el accionar de los vecinos.

Adhirieron a estas observaciones los integrantes de la ONG “Basta de Demoler”,  que desde hace años intentan frenar las demoliciones indiscriminadas que se llevan a cabo en la Ciudad con un injustificable fin de lucro y en desmedro de patrimonio histórico.

El candombe siguió, hasta entrada la tarde, agitando los cuerpos de todos los que se acercaron a defender este edificio, incluso el de los asesores del ministro Carlos Tomada que se hicieron presentes para llevar la adhesión del funcionario nacional.

 

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