El Rincón del Lenguaje

Por Rodolfo Meyer

¿Cooptar?

Según el Diccionario de la Lengua Española, cooptar es “llenar las vacantes que se producen en el seno de una corporación mediante el voto de los integrantes de ella” (22 a ed., pág.649) . Pero con afectado y culturoso afán de “ampliar” el léxico, se ha puesto de moda atribuirle erróneamente otros significados.

A veces se usa hoy aquella expresión en casos en que en realidad debe emplearse “captar” (“atraer a alguien, ganar la voluntad o el afecto de alguien”: Diccionario…, pág. 441) . Por ejemplo, es frecuente que en materia ideológica se use “cooptación” para describir una atracción o seducción absorbente sobre alguien, cuando lo correcto seria referirse -precisamente- a “captación”. Cabe señalar que jurídicamente existe “captación” de herencia cuando se influye dolosamente en la voluntad de un testador para que disponga de sus bienes de cierta manera.

Se lee en una nota periodística: “(los medios) cooptan la información (…) el medio coopta para sí (a un personaje) transformando ese mensaje (…) (La consigna) fue cooptada por el sistema”. Otra: “En Colombia el Congreso está cooptado por los paramilitares (…) es inquietante el intento del presidente Uribe de cooptar a la Corte Constitucional”. En esos casos el sentido del verbo en cuestión sería “apoderarse de”, “manipular”, “controlar”, y no se efectúa “mediante el voto” de nadie.

Aunque no es acepción contemplada por el Diccionario, cabría considerar que “cooptar” se empleara como equivalente de “optar junto con otro”, pero no parecen defendibles los usos comentados más arriba, que representan un desafortunado rebuscamiento idiomático.