Historia de un derrumbe

por Federico Coguzza

Pasado el mediodía del primero de abril de 2019, Adrián Continiello Farelo (32) se bañaba antes de ir a jugar al fútbol. Horas después fue encontrado sin vida bajo los escombros de su casa. La construcción, que comprendía también otro departamento en el primer piso y un local en la planta baja donde funcionaba un supermercado, se vino abajo. El derrumbe lo provocó el negocio inmobiliario. Lo posibilitaron la desidia y la impunidad.

El derrumbe: “Mami, eso que estas mirando en la tele, le está pasando a Adrián”
“El primero de abril de 2019 sucedió lo más terrible que le puede suceder a una madre. Recuerdo que en ese momento estaba mirando televisión y estaba lamentando ver las imágenes de un derrumbe: veía la gente correr, las ambulancias, los patrulleros que llegaban. Recuerdo sentir ese dolor y decir “¡Dios mío!, qué tragedia”. Cuando suena el celular y mi hijo Esteban que me dice “Mami sentate. ¿Estás mirando tele?”. Y yo le respondo “Si, estoy viendo un derrumbe”. Y él me dice “Mami, eso que estas viendo le está pasando a Adrián”. Al otro lado del teléfono, la voz de Norma Farelo, mamá de Adrián, suena serena.
Habla pausada, como quien piensa bien lo que está por decir. En algunos silencios parecen aflorar los recuerdos y el dolor. Ahí su voz se quiebra: “A partir de ahí, entré en estado de shock. No entendía nada, estaba desesperada por ir al lugar. No paraba de rogarle a Dios que salvara a mi hijo. Pasaban las horas con la esperanza de que mi hijo sobreviviera a toda esa inmensidad, a todo ese edificio que se le cayó encima. Estaban los rescatistas. Lo encontraron boca abajo. Con su cuerpo cubrió a sus perros, les salvó la vida, pero Adrián no lo logró. No pude despedir a mi hijo, no pude ayudarlo. Mi hijo estaba sano, cambiándose para ir a jugar al fútbol y lo enterraron en vida”.

La casa que Adrián ocupaba junto a su novia y su cuñada, que al momento del derrumbe no estaban, se ubicaba en la calle Pavón 3078, en el barrio de San Cristóbal. Vivían en el segundo piso de una edificación que contaba con otro departamento en el primer piso, del dueño de toda la propiedad, que tampoco estaba, y un local en planta baja donde funcionaba un supermercado que en ese momento estaba cerrado. Meses antes, la empresa Lybster S.A., había comenzado una obra en el terreno lindante con el fin de construir un edificio. Al tiempo que el fideicomiso encargado del desarrollo del proyecto inmobiliario era propiedad de Flavio y Hugo Caputo, hermanos de Luis Caputo, ex ministro de Finanzas durante la presidencia de Mauricio Macri y primos de Nicolás Caputo, primer vicepresidente del PRO y amigo íntimo del ex presidente.

Según Norma, “esta tragedia se podría haber evitado si la constructora Lybster S.A. hubiese escuchado todas las denuncias que hubo”. Según la madre de Adrián, tanto su hijo como los vecinos hicieron lo que tuvieron a su alcance para que los organismos correspondientes tomaran las medidas necesarias para evitar el derrumbe, producto de una excavación mal ejecutada: denuncias al 147, denuncias a la arquitecta de la obra Valeria Martini y a la responsable de Seguridad e Higiene Sabrina Lorena Blans que estaban todo el día en la obra, lo mismo que al ingeniero Ricardo Nicolson. Norma relata a Periódico VAS: “Les hicieron saber que sus propiedades estaban sufriendo movimientos, rajaduras de paredes, rajaduras de azulejos, que se caían los cuadros, que las tejas del techo se habían movido todas, literalmente hubo hundimiento de piso. A diario Adrián hablaba con la arquitecta y ésta tuvo siempre una actitud altanera y soberbia, afirmando que ellos sabían muy bien lo que estaban haciendo”.

Sin embargo, no solo Adrián y sus vecinos fueron desoídos. También fue desoída la denuncia de la UOCRA, en cuyo informe no solo hacían alusión a la falta de protección que sufrían los obreros sino también al peligro de estar trabajando en profundidad sin la submuración debida. También hubo una inspección por parte de la Agencia Gubernamental de Control en el mes de marzo que indicó la misma falencia. Al respecto Norma afirma: “Si en ese momento la agencia de control hubiese clausurado la obra por el peligro que implicaba, mi hijo hoy estaría vivo. Pero optó por dejar seguir excavando a riesgo de que suceda lo que sucedió”.

Los escombros: “Adrián no murió, lo asesinaron”
La causa está caratulada como estrago culposo. Para la fiscalía, la muerte de Adrián se debió a la negligencia, impericia e imprudencia de la empresa constructora y la de demoliciones como así también del funcionario público encargado de inspeccionar la obra. Sin embargo, la familia lucha por cambiar la caratula. Los argumentos sobran para que la jueza entienda que en el accionar de las y los imputados hubo plena conciencia de lo que se estaba haciendo. En este caso, desoír distintas denuncias: no realizar la submuración a la que estaban intimados, estar notificados del peligro de derrumbe y continuar con la excavación.

En relación con esto, Norma dice a Periódico VAS: “El primero de abril, el mismo día del derrumbe, en horas de la mañana, el inspector Guido Tirendi firmó un informe de que en la obra estaba todo en condiciones. A juzgar por lo sucedido, ese informe era falso y fue la sentencia de muerte de mi hijo. ¿A quién quiso favorecer este inspector? ¿De quién tenía órdenes de aprobar que todo estaba en condiciones cuando tres horas después enterraron en vida a Adrián?”.

La causa actualmente se encuentra en el juzgado penal y contravencional de faltas número 4 ubicado en la calle Beruti 3345, de esta Ciudad. Es una causa que desde su comienzo muestra un proceso cargado de irregularidades. Por ejemplo, las primeras pericias se llevaron cinco meses después de ocurrido el derrumbe. Según Norma, “Horacio Rodríguez Larreta estaba en campaña y decía no tener presupuesto”. En ese momento la fiscal era la Dra. Daniela Dupuy y la jueza Dra. Graciela Beatriz Dalmas. Tiempo después la fiscal fue designada a un puesto en el área de Cybercrimen y la reemplazó el Dr. Biglino al que sucedió el actual fiscal Dr. Sebastián Felludo, que trabaja bajo instrucción de la Jueza Rocío López di Muro.
Los imputados son: por la constructora, el ingeniero Ricardo Nicolson, el arquitecto Eduardo Aguaviva (que también trabaja para Caputo Hermanos S.A.), la arquitecta Valeria Martini, Sabrina Lorena Blans de Seguridad e Higiene, Norma Eugenia Mendes Simoes, presidenta de la constructora -quien, a pesar de estar imputada en la causa, en las última elecciones legislativas fue parte de la lista de Gómez Centurión-, también el arquitecto técnico Ramiro Ramos por Demoliciones Mitre, el arquitecto Osvaldo Becerra y el inspector Guido Tirendi por el Gobierno de la Ciudad. Ninguno de los titulares de las agencias fue imputado ni tampoco la inspectora que no clausuró en marzo la obra.

Hay otros elementos que permiten dar cuenta de las irregularidades en el proceso; por un lado, no le entregan a la familia las imágenes que quedaron registradas en el domo, y que gracias a su insistencia pudieron lograr que se conservaran; por el otro, se incautaron la computadora y el celular de la arquitecta, sin embargo, no usan la información encontrada como prueba en la causa. Como si fuera necesario, Norma afirmó: “Nosotros como familia fuera de todo este gran negociado estamos en la lucha por justicia para mi hijo Adrián Continiello Farelo. Adrián estaba en su casa, no salió a la calle, no tuvo un accidente, no fue víctima de gatillo fácil, fue víctima de la construcción inmobiliaria que se está realizando en la ciudad. Adrián estaba en su casa y tenía derecho a seguir vivo. Y ahora tiene derecho a tener justicia y no que sigan tapando la causa o poniendo una caratula que no corresponde. Adrián no murió, lo asesinaron”.

La reconstrucción: “El final de la vida de Adrián fue el comienzo de una gran lucha por lograr justicia”
“El final de la vida de Adrián fue el comienzo de una gran lucha por lograr justicia”, sentencia con voz temblorosa Norma. Y continúa, “en un primer momento creí que había un solo motivo por el cual los medios hegemónicos no trataban el tema, pero ahora me di cuenta que existen dos: el primer motivo es que el Fideicomiso de esta construcción es de Nicolás Caputo, íntimo amigo de Macri. Pero a lo largo de estos casi tres años también entendí que este derrumbe no se visibiliza porque es evidenciar que hay una construcción indiscriminada en la Ciudad, que los controles son ficticios, que los inspectores firman lo que alguien les ordena. No se controlan las condiciones de trabajo, ni los materiales que se usan, etc.”.

Norma y su familia encontraron en las redes sociales y en algunos medios que se solidarizaron con la causa la posibilidad de amplificar la historia de Adrián. Difundir el caso, lograr que la sociedad sepa lo que pasó con su hijo, luchar porque no quede en el olvido es también luchar contra la invisibilización de los medios hegemónicos que no hacen más que blindar al Jefe de Gobierno porteño. “El pasado 3 de diciembre tuve la posibilidad de asistir a una reunión de vecinos en Villa Devoto donde personalmente pude pararme con la foto de mi hijo y hacerle saber a los presentes y al señor Larreta y sus colaboradores todo lo que sucedió en la causa de Adrián ante la mirada adusta de todos, que pronto me rodearon y a lo que Larreta solo se dignó a decir y repetir “Dale”.
Cuando terminé de explicar lo sucedido, me dio unas condolencias frías, inhumanas y sin mediar más palabras se levantó y se fue dando por terminada la reunión. Antes, se había comprometido a recibirme, cosa que no cumplió. Según su asistente “el mandatario tenía muchas obligaciones y no la podía recibir”.

La causa de Adrián todavía sigue sin fecha de juicio oral porque el arquitecto Ramiro Ramos está pidiendo su absolución. La misma fue denegada por la jueza Rocío López di Muro en la audiencia preliminar. La paradoja, por no decir lo perverso, es que a pesar de que allí le cavaron la tumba a un joven de 32 años, lejos de permitirle a los familiares y amigos reconstruir su vida y lograr justicia, lo único que se ha habilitado es que la obra retome su curso y, como si fuera poco, que en ella trabajen algunos de los imputados de la causa. Esto, según Norma, “demuestra el desprecio que tienen por la vida de mi hijo”.

¡Justicia por Adrián Continiello Farelo!

Comentarios

  1. Realmente Es Triste Y Lamentable Que En Estos Tiempos sigan sucediendo estas cosas porque realmente es un asesinato porque Adrián Continiello tendría que estar vivo si se hubiese tomado las precauciones correspondientes. La señora Norma Farelo es una madre qué lucha por sus derechos y por los derechos de Adrián la constructora conjuntamente con el estado son totalmente responsable por haber enterrado vivo a su hijo desgraciadamente en donde habla la plata casa la justicia y la verdad por la razón que tenemos un gobierno corrupto y cómplice Adrián merece justicia porque sin justicia no hay paz la justicia es totalmente invisible ante los ojos de la ley por esa razón se necesita un cambio de sistema así como la madre de Adrián pide justicia nosotros también queremos justicia el significado de justicia es cárcel que paguen los culpables culpables hay toda la cadena de responsabilidades porque en caso contrario a estas alturas de haber pasado tanto tiempo y las pruebas están a la vista en dónde actualmente se vuelve a construir un edificio en un lugar está manchada de sangre de sangre inocente por esa razón cómo madre cómo tía cómo vuela como cualquier familiar qué pierde una víctima de un ser querido pido a gritos justicia por Adrián Continiello! Que las leyes se cumplan por esa razón se les paga un sueldo para que hagan su trabajo no para que reciban Colima y los delincuentes están sueltos en la calle basta de impunidad basta de gobiernos cómplices justicia justicia justicia por Adrián Continiello y mucha fuerza para continuar está lucha Norma farelo no estás sola somos humildes quiénes lo acompañamos con el grito de justicia! Por Adrián !

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