Iron Mountain, el incendio

por Federico Coguzza

El 5 de febrero de 2014 una de las paredes del depósito de la empresa Iron Mountain, ubicado en el barrio de Barracas de la Ciudad de Buenos Aires, se derrumbó producto de un incendio. Incendio que se generó a las 7:54 de la mañana y en muy poco tiempo se volvió de grandes dimensiones. Incendio que les costó la vida a 10 personas. Incendio que llevó al suicidio a otras dos personas más. Incendio al que llegaron distintas dotaciones de bomberos voluntarios y de la policía federal, alertados por los vecinos y no por personal de la empresa Iron Mountain. Incendio en el que se quemó documentación vinculada al lavado de dinero de distintas corporaciones justo cuando estaban siendo investigadas. Incendio que a pesar de las pruebas que lo demuestran aún no ha sido considerado por la justicia como intencional. Incendio que ocho años después no tiene fecha de juicio oral. Incendio que fue silenciado. Incendio que a pesar de todo y todos clama justicia.

Fuego: intencionalidad, corrupción y muerte
New Jersey. Marzo de 1997. Tres incendios, en apenas 14 días, devoran las instalaciones de depósitos de Iron Mountain. El fuego se logró contener. No hubo muertos. La documentación quemada era vital para una investigación que se estaba llevando a cabo por delitos económicos. Las pericias indicaron que fue intencional.
Londres. Julio de 2006. Un depósito de Iron Mountain arde. El fuego logró ser controlado. No hubo que lamentar víctimas fatales. La documentación perdida correspondía a empresas que estaban siendo investigadas por lavado de dinero. Las pericias demostraron que el sistema contra incendios no funcionó y que el siniestro fue intencional.
Ottawa, Canadá. Julio de 2006. El fuego se adueñó de un depósito de Iron Mountain. Los bomberos lograron apaciguar las llamas. No hubo que lamentar muertos. Los papeles que se perdieron en el incendio pertenecían a empresas investigadas. Las pericias no pudieron determinar si el incendio fue intencional.
Aprilia, Italia. Noviembre de 2011. Otro depósito de Iron Mountain y otra vez el fuego. El siniestro fue controlado y no hubo personas fallecidas. La documentación quemada entre los escombros era de empresas investigadas por fuga de capitales. Las pericias demostraron que el incendio fue intencional.
En lo que respecta a las investigaciones realizadas para determinar las causas del incendio y posterior derrumbe en Barracas, y habiendo transcurrido un año del hecho, tanto los peritos de Bomberos como de la Policía Federal llegaron a la misma conclusión: fue intencional. En aquel momento, las pericias permitieron encontrar rastros de conectores y catalizadores de fuego entre los escombros. O sea, dispositivos ubicados estratégicamente para provocar el fuego. Sumado a la presencia de acelerantes, que son distintos tipos de combustibles para propagar las llamas a mayor velocidad. Y se constató además que la reserva de agua de la cisterna era casi nula.

Las empresas involucradas
Toda esta historia entraña una triste paradoja: los bomberos y rescatistas que murieron aquella mañana de febrero fueron a salvar vidas y terminaron salvando papeles. Así lo expresó, en dialogo con Periódico VAS, Liliana Barícola, hermana de Pedro, rescatista de Defensa Civil que perdió la vida al quedar atrapado debajo de los escombros: “El día del incendio, me contó tiempo después un compañero de mi hermano, que él se subió a la camioneta y dijo: ‘¡Vamos que hay que salvar gente!’ y no había gente, sólo papeles”.
La documentación que se quemó fue mucha. De las 43 empresas que estaban siendo investigadas por la Unidad de información Financiera (UIF), la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) y otros organismos de control, 29 son las que se vieron afectadas y al mismo tiempo beneficiadas por el incendio. Entre ellas: el banco HSBC, por aquellos días en el ojo de la tormenta por lavado de dinero con destino a cuentas radicadas en Suiza; el banco Santander Rio; el banco Patagonia; Pampa Energía, Alto Palermo S.A y Caputo S.A. Sin embargo, y paradójicamente, el trabajo de los bomberos permitió que mucha otra documentación pudiera ser rescatada. Toda en cajas que en su rotulado frontal indicaban sin prejuicio alguno: “lavado de dinero Premier” y “coimas”, y que más tarde se vincularían a los Panamá Papers.

Memoria y justicia
La relación entre el Gobierno de la Ciudad y la empresa Iron Mountain es de larga data, pero fue en el año 2009, cuando el jefe de gobierno porteño era Mauricio Macri, que el vínculo se volvió más estrecho. Apenas un año antes, y a través de la ley 2972, el PRO había creado el Distrito Tecnológico.
Al respecto, Liliana Barícola sostuvo: “Esta empresa sigue funcionando en la Ciudad de Buenos Aires, eximida de impuestos (durante 10 años no pagan Ingresos Brutos, ABL y Derechos de Delineaciones y Construcciones), con dádivas y en su momento premiada por Macri” y continuó: “esta es una causa que gracias a algunos medios e intereses creados se ha ocultado, pero nosotros luchamos porque sea memoria activa, porque esto se siga visibilizando, para que la gente entienda que no solamente se murieron 12 personas, sino que acá pasaron muchas cosas más”.
Han pasado 8 años y todavía la causa no tiene fecha de juicio oral. La dilación se puede explicar porque, por un lado, se demoraron dos años en reconstruir la documentación correspondiente a la habilitación del lugar que misteriosamente se perdió. Ahora la causa espera que la Cámara lo confirme y que eleve o por lo menos sortee un tribunal oral, que abrirá una ventana a la segunda parte del proceso penal.
Sobre este punto, Barícola afirmó tajante: “Nosotros todo lo que venimos haciendo hace 8 años es de lo más transparente, siempre con la verdad, con la sinceridad, con la pretensión de mostrarle a la gente que esto es una causal nacional, porque esto no nos pasó solo a nosotros, le pasó al pueblo argentino. Porque esto no es un incendio más, esto es una cuestión socio-económica y obviamente política que permite también explicar la realidad de nuestro país”.

En cumplimiento del deber
Con motivos del octavo aniversario, el viernes 4 de febrero, en Jovellanos y Quinquela Martín, allí donde comenzó esta triste y trágica historia, se pre estrenó Iron Mountain, el incendio. En conversación con Periódico VAS, Renato Miari, productor del documental afirmó: “El leitmotiv de la película se inicia como investigación periodística y se transforma a partir de la aparición de los familiares. A partir de vivenciar que los familiares también habían investigado el caso, que lo conocían no solo emotivamente sino intelectualmente. La palabra de ellos era más importante que la de un perito o un estudioso. Yo lo que sentí fue un gran compromiso con los familiares, que son de un gran valor humano”.
Los 8 años sin respuestas de parte de la justicia, son para Miari, después de la investigación realizada para la realización del documental “la muestra Indudable de que hay intereses económicos serios de que esto se mantenga en un nivel de impunidad. A través de una serie de artilugios se demora y retrasa. El responsable de seguridad de Iron Mountain está prófugo” y agregó “la película busca justamente que la justicia se ponga los pantalones largos y tome el caso en serio. Avanza un paso, retrocede dos. Y hay pruebas de todos los colores, de todo tipo, peritajes, etc.”
Por su parte, Liliana Barícola también compartió sus sensaciones “Ver la película en una pantalla y en el lugar donde murieron nuestros seres queridos nos llenó de asombro, de gratificación, de esperanza y de mucha tristeza porque nos enteramos de cosas que no sabíamos, vimos imágenes que desconocíamos. ¡Fue muy fuerte y conmovedor!”.
Finalmente, Miari confirmó que “en mayo, junio, va a estar en los cines y en marzo se presentará el documental en las universidades de La Plata, Florencio Varela, Lomas de Zamora y en algunos centros culturales. La verdad, tenemos montón de pedidos y los tenemos que organizar, pero a mediados de marzo en cada localidad del Conurbano y de la Capital la película va a estar para que el conjunto de la sociedad conozca y sepa de esta causa, invisibilizada por gran parte de los medios”.

Justicia por Maximiliano Martínez, Damián Véliz, Pedro Barícola, Sebastián Campos, Leonardo Day, Juan Matías Monticelli, José Luis Méndez, Facundo Ambrosi, Eduardo Conesa, Anahí Garnica, Diego O´Neil y Mario Colantonio.

 

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