Los Olmos y su “Crónica” del poder

El legendario diario Crónica, es uno de los tantos medios que los mendocinos Olmos incorporaron a su cartera. ¿Cómo lo consiguen? Hay una trama y un amparo político, que permite todo tipo de irregularidades laborales, para lograr la incorporación a bajo costo.

por Clarisa Ercolano

Sin que exista un “plan de mudanza” presentado en el Ministerio de Trabajo y sin que se haya informado debidamente sobre el cambio de razón social, los trabajadores del diario Crónica viven entre la bronca y la incertidumbre. Y muy lejos están de la publicidad grotesca de Crónica, pero que busca mostrar alegría mundialista, donde un grupo de mujeres semidesnudas alientan por Argentina saltando en tanga en plena redacción.

Los hermanos Olmos, oriundos de Godoy Cruz, Mendoza, llegan al negocio de los medios a través del gerenciamiento de obras sociales y sanatorios, integrándose como “uno más” al conglomerado de medios afines al Gobierno.
Los Olmos desembarcan en Crónica con el plan de dividir la redacción en dos edificios y hacer una mudanza. La premisa de los hermanos es reducir personal al mínimo, evitar las indemnizaciones de quienes queden fuera de la restructuración y pagar lo menos posible. La Comisión Interna del diario decide colocarse en estado de alerta y llamar “a todos los compañeros de Crónica, Crónica Web y Democracia para estar atentos sobre las consecuencias más importantes que puedan surgir de estos cambios abruptos e intempestivos”. La mudanza no es solamente un cambio inmobiliario.
La empresa editora de Crónica hace una lista y convoca de a uno a los empleados a trabajar en el nuevo edificio, “donde concentrarán las redacciones de los distintos medios”. A cada empleado se le pide que firme un documento con el cambio de razón social a la firma mendocina Aconcagua, registrada como imprenta y domiciliada en Mendoza. De modo que el domicilio laboral de los trabajadores porteños queda ubicado a mil kilómetros de donde desempeñan sus tareas. No consta si se conservan derechos adquiridos, como la antigüedad o salarios. Tampoco se sabe si la nueva firma es la misma que imprime una edición mendocina de Crónica, por ahora en fase experimental.
La Comisión Interna dice que no dejan ingresar a trabajar a quienes no firman el documento y asegura que “la patronal intenta la unificación en una misma razón social para poder avanzar en la convergencia, que consiste en la pretensión de que los trabajadores de los distintos medios del Grupo (en particular los de los diarios Crónica y BAE) realicen tareas para más de uno de ellos”.
“Hasta ahora como trabajadores de Editorial Sarmiento pertenecemos a una empresa que tiene respaldo para responder ante eventuales demandas judiciales, cosa que en época de amenazas constantes es imprescindible. La nueva empresa, en cambio, por ahora es un nombre, un sello de goma”, dice la Comisión Interna. Y media con el Ministerio de Trabajo, donde realiza denuncias por persecución gremial, compulsión y amenazas a quienes rechazan el ultimátum de la patronal. “No es casualidad que la mudanza se haya concretado en forma tan desordenada e imprevista, y que la Comisión Interna haya quedado separada físicamente del resto de los trabajadores”.
Ante la consulta de Periódico VAS sobre la posibilidad de la autogestión en el caso de que el Ministerio no avale la ilegalidad, los trabajadores reconocen que podría ser una opción pero que es, casi, “la última alternativa”. “Funciona más para grupos chicos, gente que recién empieza, con determinados productos”, dicen.

La lucha de los trabajadores de BAE y Crónica ya lleva más de dos meses desde que la patronal impulsó el cambio de razón social y la mudanza a una nueva redacción. Hubo asambleas y “aplausazos” en todas las redacciones, movilizaciones al Ministerio de Trabajo y dos actos en la puerta de la nueva redacción. También se presentaron proyectos de declaración y apoyo en el Congreso nacional y en la Legislatura porteña, con conferencias de prensa a diputados. Dos delegados y militantes de Naranja de Prensa fueron agredidos cuando colocaban carteles y hubo un atentado en la redacción de BAE.
A más de 70 días de iniciado el conflicto, los trabajadores no convocados -entre ellos la Comisión Interna- aún no logran ingresar a la nueva redacción. Y los empleados del área de taller y circulación no pudieron ingresar a trabajar porque el edificio estaba sin luz y cerrado. La advertencia del “paro general” está latente, mientras el Ministerio sigue sin tomar cartas en el asunto.

Yo los conozco,  son dos los Olmos…

El Grupo Olmos es dueño de Ámbito Financiero, de Crónica TV, los diarios BAE, El Atlántico de Mar del Plata y la revista Democracia. Además, tiene un tercio de Underground, la productora que dirige Sebastián Ortega y mantiene una alianza con el Grupo Octubre, de Víctor Santamaría, para distribuir el Diario Z, dentro de la edición de Crónica nacional.
En el rubro de la salud, gerencian la obra social de la UOM y cuentan en su cartera con una clínica en Godoy Cruz y la Sociedad Española de Socorros Mutuos.
En Buenos Aires, controla el espacio publicitario y el sistema de noticias en pantallas leds en las estaciones de trenes de Retiro, Once, Constitución, y en la terminal de ómnibus de Retiro.
Ahora imprime una versión local de Crónica en Mendoza y planea la apertura de una radio FM.

Comentarios

  1. estos corruptos en connivencia absoluta con calo y furlan de la u.o.m. pagan sueldos de hambre a los trabajadores de los sanatorios que les regala esta obra social.tienen un bufete de abogados que lo unico que les importa es disminuir costo laborales con decir que una enfermera cobra mensualmente 5.500 $ y no les dan comida cuando hacen 16 hs, ni ropa de trabajo ni elementos de bioseguridad para protegerse de las enfermeddes infectocontagiosas, son unos verdadro0s parasitos de la u.o.m. son unos reverendos h.d.p. multimillonarios metidos hasta en falsificacion de medicamentos.

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