Más trabajadores a la calle

por Marcelo Valko

Ahora la guadaña cayó sobre “Crucero del Norte”, la empresa de transporte de larga distancia más grande que vincula la zona norte del país. Es muy grave lo que está ocurriendo. La política económica de este gobierno de cipayos y gorilas de diverso tipo y pelaje arrasa desde el Conicet hasta Fate, de TELAM a los discapacitados y el Garrahan, pasando por el INTI a la productora avícola Tres Arroyos, radicada en Capitán Sarmiento. Localidad que, paradójicamente, en las elecciones presidenciales votó por Milei en un 65% y ahora ese pueblo de 15.000 personas tiene mil despedidos, provocando un colapso social. Obvio, esa gente que comprensiblemente deseaba con fervor acabar con la casta, nunca imaginó que la motosierra los tendría como principales blancos de su mira.

En Crucero del Norte enviaron más de un millar de “telegramas de despido, dejando en la calle a choferes, mecánicos y administrativos que cobraron solo el 30% del sueldo, sin aguinaldo ni aportes”. Hace muy poco, apenas un mes, cuando me invitaron a dar una serie de conferencias en San Marcos Sierras, viajé en esta empresa en un horario nocturno, en una unidad bárbara, puntualísima y con un par de choferes más que amables. De hecho, como la mayoría de los pasajeros fueron bajando en paradas anteriores, yo era el último. Estuvimos hablando de historia y Desmemoria, y cuando me dejaron en el empalme de la ruta y el camino a San Marcos, como todavía no habían llegado los organizadores a buscarme, al bajarme en ese descampado me hicieron bromas y, antes de seguir hacia Cruz del Eje, dado que estaban adelantados, me convidaron un mate. No imaginé que en aquel momento, esos dos trabajadores ya estaban cobrando a cuentagotas y les debían aguinaldo, aportes y un par de meses de sueldo.

En algún momento “la gente” deberá reaccionar en defensa propia, deberá advertir que el Estado somos todos y cada uno. El Estado son los hospitales, las rutas, las escuelas, el PAMI, la infraestructura, las cadenas de pago, los trenes. Tanto idiota que celebraba cuando Milei prendía fuego la maqueta del Banco Central, y ahora nadie sabe a ciencia cierta adónde están los lingotes de oro que se atesoraban allí. Y ahora, el ministro Caputo, ese endeudador serial, quiere los dólares de la gente mientras él los tiene debajo de un lindo colchón en el exterior. Hay que abrir los ojos porque el tendal seguirá. Todos a la Marcha de la Bronca del 19. ¡Habrá rendición de cuentas! Es lento, pero viene…

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