Un barrio, una radio, una comunidad

por Mariane Pécora

Parque Patricios, no sólo es la zona donde se erige la flamante jefatura de Gobierno de la Ciudad. Tampoco es un lugar que se reinventó en 2008, cuando por el arbitrio del Ejecutivo porteño, se lo declaró Distrito Tecnológico para que algunas empresas gocen exenciones impositivas. Parque Patricios es sobre todo un barrio con historia de luchas, de trabajo, de malevos y de mártires. Se produjo allí la llamada Semana Trágica. En el cruce de la calle Pepirí y Amancio Alcorta, a escasas cuadras del moderno y atrincherado Centro Cívico, se encontraba la sede del sindicato metalúrgico donde, el 7 de enero de 1919, la policía masacró a los obreros de los talleres Vasena que reclamaban por las ocho horas de trabajo. Lindantes al Riachuelo estaban los depósitos de la empresa, mientras que las oficinas se encontraban donde hoy se erige la plaza Martín Fierro, en el barrio San Cristóbal. El camino que seguían los vehículos de carga entre la fábrica y los galpones de la empresa era a través de la calle Pepirí, la misma que ahora, llamada Atuel, linda al oeste con el edificio de la Jefatura de Gobierno de calle Uspallata.
Hacia el sur, Parque Patricios era una zona fabril. Comenzó a ser desbastada durante la dictadura cívico militar de 1976. Y luego de la envestida neoliberal de los ’90 se desmembró. Quedan todavía algunos esqueletos de galpones de chapas, vacíos, inmensos y oxidados que colindan con casas bajas. No se advierte en la zona aglomeración de empresas tecnológicas. Sí, una serie de carteles que indican al transeúnte que está en el denominado Distrito Tecnológico. No hay empresas pero sí se ve, debido a la nueva Jefatura de Gobierno, mucha presencia policial en las calles.
En la esquina de Monteagudo y José C. Paz se erige un complejo habitacional construido por el Movimiento Territorial de Liberación (MTL) de 326 viviendas. Construido al amparo la ley 341, sancionada en el año 2000, que garantiza el acceso a la vivienda de las familias organizadas en cooperativas, mutuales y asociaciones civiles sin fines de lucro, mediante el otorgamiento de créditos blandos con garantía hipotecaria.
De esta manera, los vecinos y vecinas del MTL compraron los terrenos de un viejo galpón fabril y gestionaron la construcción de sus propias viviendas. Y hubo un detalle adicional. Cuando imaginaron el barrio decidieron que también tenían que gestar un medio comunitario que ofreciera a los vecinos y vecinas de la Ciudad, una mirada distinta sobre los movimientos sociales y contrarrestar así el discurso de los medios de comunicación hegemónicos que -tanto entonces como ahora- estigmatizan a los movimientos sociales. El objetivo fue mostrar que los llamados piqueteros o fuerza de choque violenta, eran hombres y mujeres capaces de construir sus viviendas y gestionar su propio hábitat. Y no a través de subsidios, sino de créditos reembolsables.
Así, por decisión y voluntad de los vecinos, nació la FM 88.3 Radio Sur, una transmisora radial comunitaria cuya antena  se erige precisamente en el tanque de agua de este complejo habitacional. En 2008 Radio Sur hizo su primera salida al aire. Los primeros equipos los proveyó el MTL. El resto de los equipamientos se fueron consiguiendo a través de rifas, fiestas, anuncios publicitarios y de los premios FOMECA otorgados por el ex AFSCA. Hoy en día la emisora produce programas de calidad que se retransmiten en las radios comunitarias de todo el país.
Mariano Pagnucco es comunicador social y columnista del programa Con el Pie Izquierdo que se emite de lunes a viernes de 9 a 13. Su columna bucea por el universo de los medios autogestivos y comunitarios intentando articular formas alternativas de comunicación. El martes 4 de julio Periódico VAS, participó en esta columna contando su experiencia de 13 años de autogestión con 100 números en la calle.
Para Pagnucco, el desafío de reconocerse entre pares y el encuentro de experiencias compañeras, no sólo construye otro sentido común, instala también una agenda distinta a la que intentan imponer los medios hegemónicos. Más humana y solidaria.
“Esta confluencia entre el hacer del barrio y el aporte de personas que provienen otros espacios sociales le dan a la radio una identidad y fortaleza que se asienta en la diversidad”, reflexiona Pagnucco y asegura que si bien gestionar un medio es un desafío terrible, también es un camino que se construye en el día a día.
Radio Sur, en sus 9 años en el aire, ha establecido alianzas con carreras de comunicación social, universidades, cooperativas, sindicatos y un sin número de medios comunitarios de todo el país. Pero la apuesta ha ido mucho más allá. El MTL creó en el barrio un bachillerato con orientación en medios. Y este año saldrá la primera camada de egresados, que ya hacen sus prácticas en la radio.
Radio Sur es una emisora de puertas abiertas que trabaja, articula y construye comunidad en un barrio que preserva su historia e identidad, pese a los distritos ficticios, pese al enrejado de los espacios públicos y a las profusas tropas policiales que rondan sus calles.

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