Visibilidad VAStarda

por Emiliano Blanco

 

Cada 31 de marzo, desde 2009, se conmemora a nivel internacional el Día de la Visibilidad travesti-trans, una fecha busca generar conciencia sobre este colectivo que debe enfrentar diariamente la vulneración de sus derechos, estigmatización, discriminación, violencia, discursos y crímenes de odio.

Las personas trans se han organizado histórica, social, política y colectivamente para obtener el acceso a derechos en materia de salud, trabajo, acceso a la justicia, vivienda, vivir libremente la sexualidad y el género autopercibido. Gracias a su lucha, Argentina conquistó leyes de vanguardia a nivel mundial en materia de identidad de género. Sin embargo, los espacios de poder tanto en el Estado como en las instituciones privadas, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil siguen siendo ocupados por identidades binarias, en su mayoría hombres hetero cis.

¿Qué significa la visibilidad?, ¿cuál es el riesgo de pensarla acríticamente?, ¿alcanza?

Estos interrogantes, que plantea el ‘Mocha Celis’, Bachillerato Popular Travesti-Trans, en su portal web resultan necesarios en un contexto en el que continúa la marginalización y discriminación de la comunidad en los diferentes ámbitos de la vida social, y ante lo cual la herramienta y respuesta política es la visibilidad. Porque, como plantean desde ‘El Mocha’: “la visibilidad puede vaciarse de sentido y dejar de funcionar como herramienta política cuando es utilizada con la intención de mostrar inclusión sin un verdadero interés de generar realidades igualitarias para todxs. Esto se ve claramente en campañas publicitarias, políticas, productos audiovisuales que muestran una falsa visibilidad. Por ejemplo, invitando a personas cis a interpretar papeles trans, dejando por fuera a la comunidad TTNB”.

Ahí nace el reclamo:

¡Nada de nosotrxs sin nosotrxs!

Ahora resuena la efeméride en medio de una escalada política de sectores excluyentes en el ámbito de la cultura. Pero ¿cómo? Está el caso de la ópera barroca ‘Sirenas en jardines electrónicos’, del grupo dirigido por Gerardo Cardozo y Pablo Folarodi, que había sido seleccionada en la convocatoria abierta federal realizada en 2022 por la Dirección General de Museos del gobierno porteño para la ocasión y terminó en noticia-escándalo porque la misma Dirección General de Museos publicó un descargo en el que insistió con dejar en claro que no avalan ni promueven espectáculos como ese ya que puede herir u ofender la sensibilidad de muchas personas. “De haber tenido el menor indicio, no hubiera sido programada esta performance en un espacio abierto al público ni en ese horario vespertino. Reiteramos un sincero pedido de disculpas a los asistentes, a la Fundación de Amigos del Museo, y a quienes se hayan sentido ofendidos”, concluye el texto del Museo Fernández Blanco. “Tomando conocimiento y reconociendo la gravedad de lo sucedido, comunicamos que Victoria Otero, Gerente de Museos de la ciudad y responsable de esta programación, ha decidido dar un paso al costado en sus funciones”, agrega un comunicado del Ministerio de Cultura de la Ciudad.

Cuando el arte incomoda y la respuesta es la censura ¿con qué herramientas se afrota la moralina hetero-cis?

¿Qué hacer frente al miedo que produce el erotismo, el deseo y la piel cuando quienes interpretan son identidades disidentes?

¿Cómo resistir a los grandes medios hegemónicos de comunicación que recorta el acontecimiento estético en pos de multiplicar la desinformación en la opinión pública?

Este hecho se suma a la cancelación del evento en ‘La casa del pueblo’, que había sido organizado por el Honorable Consejo Deliberante de Tigre por el Día de la visibilidad travesti-trans, habría incluido a artistas como Sudor Marika, Daniela Ela, Tía Marilú, Coral Barcos, Mariano Camilo, Samuel Illuminati y Euge Azar. “La cancelación se enmarca en una serie de acciones aleccionadoras, estigmatizantes, discriminatorias y expulsivas de una honorable derecha fascista y una cultura cisheteronormada”, declara Sudor Marika en su Instagram.
Astor Duarte, percusionista del grupo, se explaya: ‘Se avecinan tiempos difíciles. Y ya… nos han soltado la mano todes: los progres, las campañas políticas, las compañeras feministas y la lista podría seguir. La sociedad hoy tiene un odio alimentado por discursos que nos exponen. Casi que no hay lugares seguros para habitar. Casi que nadie se inmuta con nuestrxs muertxs, con nuestrxs encarceladxs por defenderse, por lxs que desaparecen. Y a nosotrxs se nos va apagando la mecha de a poco, nos vamos quedando sin recursos para bancar la parada. Y nos refugiamos, no por cobardes, sino por cuidados, por estrategias, pa’ atrincherarnos con quienes creemos… son nuestros abrazos en las angustias. Seguramente surjan nuevas herramientas, nuevas palabras, nuevas acciones. Seguramente vamos a entrar por otros lugares, que son los mismos que conocen de resistencias y luchas. Pero hoy, compas, el mundo me da miedo y asco en partes iguales’.

El 11 de marzo fue un nuevo año sin Tehuel De la Torre. Sus familiares y amigxs lo siguen buscando.

¿Dónde está Tehuel?

Hoy es el día de la visibilidad y Tehuel no aparece.

Hoy es el día de la visibilidad y las identidades disidentes son censuradas y nombradas como escándalo.

Comentarios

  1. Adhiero plenamente con la nota. Lamentablemente a pesar del avance que se logró en la sanción de normas de reconocimiento y ampliación de derechos, hay muchísimo por hacer para contrarestar los discursos retrógrados de odio que pretenden hacernos retroceder. Muchas gracias por la excelente nota

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