¡Abramos el Juego!

“En esta edición decidimos abrir el juego, salir del adultocentrismo dejar que los pibes y pibas sean protagonistas, que nos narren sus visiones, sus necesidades, sus sueños. Elegimos detenernos a escuchar, profundizar y visibilizar las problemáticas más urgentes de la niñez y adolescencia para encontrar, a través de las representaciones artísticas, nuevas herramientas de transformación individual y colectiva que nos atraviesen a pesar de las edades”.

Florencia Santucho, directora del Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos

Desde el 30 de mayo y hasta el 5 de junio la 18º edición el Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos abre el juego para pensarnos como sociedad. Y, precisamente ¡Abramos el Juego!, es la consigna de este año. Se trata de 68 películas de 25 países donde proyectará la actual la situación de los derechos humanos en la infancia, en la diversidad sexual y en las migraciones.

El Cine como elemento transformador es el foco desde donde se  abordará la permanente vulneración que se hace en el mundo, y nuestro país en particular, de los derechos de la niñez y adolescencia. El eje está puesto en la responsabilidad que tenemos las personas adultas de garantizar una niñez que pueda ser disfrutada, vivida y sentida. La alarma existe: a 30 años de la sanción la Convención Internacional de los Derechos del Niño/a,  millones de niños y niñas del mundo están privados de sus derechos: al juego, a la educación, a la identidad, a una alimentación y un medioambiente sanos, a la salud, al la vivienda digna. Millones sufren explotación laboral o violencia inconstitucional. Millones son victimas de abusos sexuales, matrimonios forzados y embarazos infantiles que dejan graves consecuencias físicas y psíquicas.

En nuestro país la pobreza infantil ha llegado a la alarmante suma del 62.5%. Con lo cual, 8 millones de niños, niñas y adolescentes quedan privados de todo derecho: 7 de cada 10 son pobres y 3 de 10 son indigentes. En esta situación, no sorprende que el abuso infantil afecte al 70% de los niños y las niñas entre 2 y 17 años. Uno de cada 5 niños o niñas es víctima de abuso antes de los 18 años. Siete de cada 10 son víctimas de violencia psicológica y física. Sólo 100 de cada 1000 abusos se denuncian y sólo 1 de ellos es condenado.

En nuestro país,  cada 21 horas una persona es asesinada por  las fuerzas de seguridad estatales, la policía mata por la espalda a niños y adolescentes con la más absoluta impunidad y el beneplácito del los gobiernos de turno. Uno de los casos más emblemáticos fue la desaparición del joven Luciano Arruga, el 31 de enero de 2009. El documental ¿Quien mató a mi hermano?, desnuda las manipulaciones del sistema policial, judicial y político, que tuvo que soportar su madre y su hermana emprendieron su búsqueda.

Una vez más el cine revierte los roles tradicionales de la comunicación. Se propone como elemento transformador y asume el desafío de ponerse en juego en el intento frenar la cultura de la violencia.

Descargar programación: ¡Abramos en juego!

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