El incendio será tan grande como las bici-sendas lo permitan

Los bomberos de la ciudad de Buenos Aires denuncian que las bici-sendas tendidas por Macri generan retrasos y “escollos” en las urgencias que atienden.

Los porteños no rinden culto al ciclismo, no practican el deporte ni usan bicicletas para trasladarse. Se trasladan a pie, en auto, o en transporte público. Esa es la costumbre. No obstante al Gobierno de la Ciudad se le ocurrió cambiar la costumbre que lleva años instalada y una carga cultural profunda, con el simple expediente de hacer bici-sendas. La gente no va a aprender a andar en bicicleta porque le hagan un caminito asfaltado con semáforos con dibujitos de bicicleta. El resultado son las bici-sendas vacías y el tránsito más congestionado que antes por la reducción de la calzada. Y a este absurdo se le suma el peligro. La Superintendencia Federal de Bomberos informa que las bici-sendas generan retrasos y “escollos” en las urgencias a las que se debe acudir, según una nota publicada por Télam.
Juan Cabandié, legislador porteños del Bloque Frente para la Victoria, presentará una acción de amparo ante la Justicia en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad a fin que el “Gobierno cese de construir bici-sendas y adecúe las ya construidas, según las especificaciones de los bomberos”.

En el Informe, los Bomberos señalan que “Si el siniestro se desarrolla sobre la vereda más próxima a la bicisenda, el material a utilizar en los incendios y salvamentos debe ser llevado al punto de impacto por sobre los pilotes que la conforman, ocasionando un desgaste extra de los operadores en incendio y salvamento como así también el posible deterioro de los materiales ya enunciados” y detalla “la evidente complicación y anomalía que se le presenta al personal de bomberos cuando debe trasladar y colocar a una víctima en una ambulancia para su posterior derivación a un nosocomio, ya que se debe realizar un esfuerzo físico extra para sortear los obstáculos habidos en los sectores de ciclovías, con la peligrosidad de tropezar o caer. No solamente se vieron afectados los tiempos de respuesta sino que también surgen escollos en las intervenciones que se llevan a cabo sobre las arterias que presentan estos carrilles exclusivos”, señala el informe de Bomberos y agrega “En cuanto a la agilidad y maniobrabilidad en los giros de las unidades que concurren en auxilio, las mismas necesitan de espacio suficiente y una amplitud adecuada para realizar las maniobras pertinentes para tomar arterias transversales, esto es de vital importancia, ya que una unidad convencional mide aproximadamente 8,50 metros de largo por tres metros de ancho (Mercedes Benz), y una unidad escalante mide aproximadamente 11,80 metros de largo por 2,90 metros de ancho.

La cuestión es clara… o ardiente. Verá Macri desde una torre solitaria en Puerto Madero, los incendios de Buenos Aires.