Corrientes esquina Paraná

por Gabriel Luna

Las fotos muestran la esquina SO de Corrientes y Paraná con una distancia de casi 90 años. Era una esquina tanguera. Allí estaba (en la foto de la izquierda) el bar y restaurante La Terraza, que ofrecía cerveza, 30 clases de sándwiches, y era frecuentado por Francisco Canaro, Pascual Contursi, los hermanos González Tuñón, Carlos de la Púa, César Ratti, Mattos Rodríguez… La Terraza se transformó años después en un edificio de cuatro plantas y en la elegante confitería Premier seguida de una heladería y el teatro Picadilly, y después Premier se convirtió en la popular pizzería Kentucky (foto de la derecha). Es notable la permanencia de los cinco toldos sobre Corrientes, antes en La Terraza y hoy en Kentucky.


Volviendo a la foto de la izquierda, a continuación de La Terraza se observa un edificio de estilo francés con tres entradas y un toldo a rayas, era el Teatro del Pueblo, dirigido por Leónidas Barletta, donde se ofrecían en su mayoría obras de autores argentinos a precios populares, 40 ctvs. Allí estrenó Roberto Arlt su primera obra, “Trescientos millones”, en el año 1932. Este teatro fue demolido en los 50’ y se construyó en el lugar un funcional edificio de 10 pisos de hormigón, cristal y carpintería metálica: el actual Teatro General San Martín (ver foto color) que fue inaugurado en 1961.
A continuación del Teatro del Pueblo (foto antigua) hay un baldío y luego un edificio de seis pisos que puede observarse en las dos fotos, es el único que ha permanecido en toda la cuadra durante más de noventa años. En la foto puede leerse una inscripción: Crystal Palace. Tal vez el nombre de un hotel.
La foto de la izquierda muestra también la demolición de la esquina NO y de una franja de la manzana norte hasta la calle Montevideo. Escombros, chicos jugando en el baldío y al fondo un cartel del teatro Astral. Sólo quedó de referencia un buzón. ¿Qué había antes? Atrás del buzón, con entrada por Corrientes 1517 estaba el Café Iglesias, un templo del tango donde la orquesta de Roberto Firpo estrenó “La Cumparsita”, tango emblemático nacional de Mattos Rodríguez. Y más allá, en Corrientes 1537, estaba el Café Domínguez donde debutó la primera mujer bandoneonista argentina: Paquita Bernardo. Paquita, que también componía, tenía su propio sexteto, integrado entre otros por Alcides Palavecino en violín y el joven pianista Osvaldo Pugliese. Cuentan los memoriosos que fue contratada por 600 pesos mensuales (una fortuna para la época) y que para verla se inventaron las colas. Y dicen que era tal la afluencia de público, que paraban los tranvías y se desviaba el tránsito de esa Corrientes Angosta que por entonces tenía sentido hacia el oeste, iba hacia los barrios, como indicaba la flecha en la esquina de La Terraza.
Eran otros tiempos, no se subía al tranvía si estaban ocupados los asientos, la gente se saludaba de vereda a vereda tocándose el ala de sombrero, o se detenía a charlar en un café o en una librería. Donde estuvieron los cafés Iglesias y Domínguez se construyó parte de la calzada y vereda de la avenida Corrientes y también, formando la nueva esquina, el edificio Hesperia de estilo racionalista, en el que vivió el actor y bailarín Tito Lusiardo, amigo entrañable Gardel en la ficción y la vida, también amigo de Borges, y fuerte prototipo del porteño tanguero. Hoy el edificio Hesperia tiene en sus locales a la pizzería La Fainá (que además de la pizza hace muy buenas medialunas), la librería Lorraine, una sucursal de correo y lotería, el café Havanna, y un kiosco con locutorio. También hay un kiosco pero de diarios y revistas junto a La Fainá (donde puede conseguirse el Periódico VAS). Y enfrente, en la esquina SO junto a la pizzería Kentucky, había hasta hace muy poco un kiosco de libros y revistas dedicado al tango, atendido por un memorioso y conocedor del barrio, donde podía encontrarse información sobre Lusiardo y Gardel, sobre Paquita Bernardo, sobre Canaro y Contursi, sobre el ambiente del Café Domínguez, sobre “La Cumparsita”, el Chantecler, y tantas cosas.

Nota relacionada: La Corrientes angosta 

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