Murió otra persona en situación de calle

A medida que se desarrolla la hipotermia, la piel se torna pálida y fría, el cuerpo tirita para no perder el calor, pero este temblor tiende a desaparecer cuando el frío se intensifica. La respiración se hace cada vez más lenta y se entra en un período de letargo o somnolencia. Luego el corazón deja de latir y se produce un estado de coma. Hasta que el frío congela el cerebro y la persona muere.

Dos días después de que se conocieran las cifras preliminares de Segundo Censo Popular de Personas en Situación de Calle, una nueva muerte se registró en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. Sucedió el domingo. Un hombre de entre 30 y 50 años, que se había refugiado del intenso frío en los pasillos de la guardia del Hospital Pirovano, murió de hipotermia. Su cuerpo fue descubierto diez horas después, ya tenía rigor mortis. La noticia recién se conoció el jueves 11 de julio a través de una nota publicada en el diario Página 12, donde se denuncia que los trabajadores del Hospital Pirovano recibieron fuertes presiones del Gobierno de la Ciudad para que no trascienda esta nueva muerte.

Cuando un muerto más cuenta como un pobre menos.
Las guardias de los hospitales públicos se han transformado en refugios para las personas en situación de calle durante las noches gélidas como la del domingo, donde la temperatura fue alrededor de dos grados. El hombre que falleció en los pasillos del Hospital Pirovano no contaba con documentación alguna, figura como NN. Lo que sí se sabe es que murió en un contexto de hipotermia.
En los últimos dos años la cantidad de personas en situación de calle efectiva en la Ciudad se incrementó un 61%, señala el informe preliminar de los resultados del Segundo Censo de Personas en Situación de Calle, realizado por un conjunto de organizaciones sociales durante los días 24, 26, 27 y 28 de abril de 2019. Mientras que en 2017 había 4494 personas viviendo en situación de calle efectiva, en 2019 se contabilizaron 7251 viviendo  al desamparo estatal. El 42% de estas personas quedó en la calle luego de perder el empleo o por no poder sostener económicamente la vivienda que habitaba, debido a la crisis socio económica, el descomunal aumento de las tarifas y la falta de políticas habitacionales por parte del Estado porteño.

Trababajadores Precarizados del BAP
En paralelo a esta noticia, en el día de hoy, trabajadores del Programa Buenos Aires Presente (BAP), que en teoría, “asiste durante las 24 horas del día a las personas en situación de calle los 365 días del año”, emitieron un comunicado de prensa solidarizándose con las personas en situación de calle. Denuncian la ineficacia de las políticas publicas implementadas por el Gobierno de la Ciudad y repudian las declaraciones vertidas por el director General de Atención Inmediata, Mariano Goyenechea, por la ministra de Desarrollo Humano y Hábitat, Guadalupe Tagliaferri, y por el Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, respecto a la muerte por hipotermia de Sergio Zacariaz, la madrugada del 1º de julio a cuatro cuadras de la Casa Rosada.

“Repudiamos que las autoridades sigan responsabilizando a las personas en situación de calle”, señalan en el comunicado de prensa que circula en la redes sociales, y denuncian la situación de precariedad en la que desarrollan sus tareas.

“Por ejemplo, este año, inexplicablemente, durante las primeras semanas del denominado Operativo Frío tuvimos que salir a la calle sin elementos como comida, abrigo y demás insumos”, declaran. Y desmienten la existencia de los 32 paradores (de 3200 camas en total) y de los 45 móviles para abordar la problemática de las personas en situación de calle.

“El Estado no está ausente, está presente de una manera desidiosa y expulsiva”, dicen más adelante, tras lo cual recomiendan: “dejar de aplicar políticas públicas que no palían ni resuelven la problemática” y abrir una linea de trabajo en forma articulada con todas las organizaciones comunitarias, sociales y barriales, reconociendo el aporte cotidiano de éstas para mejorar la vida de las personas que viven en condiciones de vulnerabilidad social.

“La calle no es un lugar para vivir, la calle no es un lugar para morir, el Gobierno de la Ciudad es responsable y debe tomar medidas inmediatas y dejar de relatar las situaciones que ocurren a diario como meros espectadores”, termina diciendo el comunicado de prensa.

 

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