Orientación vocacional, adolescencia y subjetividad

Por Susana Turati
Red Asistencial de Buenos Aires*

Cuando se piensa en la Orientación Vocacional, se piensa en la tarea a desarrollar con el adolescente, aunque bien se podría también pensar en otras etapas de la vida como la comprendida entre los 40/50 años, como época de replanteos y necesidad de re-orientación y también, en la vejez, cuando el sujeto se encuentra con tiempo libre.
Pero, el período de la adolescencia es el período crítico por excelencia, ya que se produce un reordenamiento de las instancias psíquicas; lo dilemático de la existencia se presenta en toda su intensidad: en lo vocacional, lo sexual, laboral, etc.
La maduración del Sistema Nervioso, permite el despliegue de las funciones del YO:

  • Aumento de la capacidad de abstracción, y de concentración
  • Hay una mayor capacidad de comprensión y modificación del mundo.
  • Se produce un aumento de la sexualidad. La líbido sabe desasirse de los objetos primarios de amor, para investir a otros objetos, aparece el narcisismo del adolescente, caracterizado por sentimientos de omnipotencia, invulnerabilidad y bisexualidad.

En estos aspectos incide la influencia de los cambios sociales y culturales: existe una caída de los ideales, es una época de pérdida de las utopías. Se diluye el sentido de la trascendencia de la vida, a favor del culto a la inmediatez y el presente, privilegiando el “tener” al “ser”, unido a la cultura de la imagen, y, la materialidad en detrimento del pensar, fantasear, y el hacer.
La inmediatez se presenta como respuesta ante la angustia desbordante frente a la realidad. Esta urgencia aparece como la necesidad de tener una respuesta concreta que los adolescentes ya no encuentran, ni en las instituciones, ni en la familia, ni en la sociedad.
A la angustia propia del adolescente cuando tiene que decidir su futuro, se suma una realidad socio-económica de desempleo, de dificultades en la inserción laboral. Marina Muller, dice, en “Orientación vocacional”, que llegar a una elección vocacional supone un proceso de toma de conciencia respecto de sí mismo, armando un proyecto, debiendo “anticiparse” en la toma de un papel social, y ocupacional.
Al finalizar la escuela secundaria, es el momento en el que se le pide a los adolescentes la elección de una carrera u ocupación. Pero, la toma de decisiones, provoca tensión, moviéndose entre el deseo de libertad  y el temor que dicha libertad le provoca. Es así, como muchas veces, vemos a los adolescentes/jóvenes que depositan en el otro la decisión, como por ejemplo, cuando buscan un test que les dé una respuesta sobre qué carrera elegir.
La tarea del adolescente, esencialmente es crecer, desarrollarse, y en este crecimiento hay pérdidas, adquisiciones, confusión, dolor; es la época del desprendimiento de los lazos infantiles para poder insertarse en el mundo adulto.

El adolescente, es proyecto, todo por hacer y hacerse en él.
Piaget dice que el carácter fundamental del adolescente es su inserción en la sociedad de los adultos, debiendo realizar una reorganización total de su personalidad, además de las transformaciones de pensamiento (estructura formal); la posibilidad de construir ideas y  hacer proyectos para el futuro

Para Erik Ericsson, la adolescencia es el período de la moratoria psicosocial en el que se necesita poseer un sentido de la identidad para ir ingresando en el mundo adulto, desde ciertos planes que el adolescente se propone, pasando de una heteronomía a una autonomía. La formación de un plan de vida, está relacionado con el advenimiento  del nuevo YO (que gira en torno del concepto que sobre el propio poder, y el propio valor debe lograrse)

El pasaje de la actitud infantil a una actitud de rebeldía adolescente, es necesaria para acceder a una mayor autonomía. Y para acceder a una realización personal, el adolescente tiene que “optar”, elegir, entre situaciones que entran en conflicto. Optar, implica poder elegir desde cierta libertad, comprender al mundo y comprenderse, conocer las posibilidades internas en interjuego  con las limitaciones del sujeto en su mundo. Este “optar”, elegir una carrera, un trabajo, expresa un proyecto de vida que debe ser entendido como un ir haciéndose, modificándose  y recreando toda la vida. Pero, elegir requiere un aprendizaje que se realiza desde la infancia. Este proceso de elección implica definir qué hacer, en tanto estudio, o trabajo hacia el futuro y, esa elección, implica la singularidad de cada sujeto: “hacer para ser”.

Muchas veces, en la O.V. no se busca un espacio para decidir qué estudiar, sino que se llega a tramitar una decisión. Habrá que escuchar a cada uno en su singularidad, posibilitando el  cuestionamiento para  poder ayudar a construir el  propio deseo.
El problema que los adolescentes atraviesan al terminar sus estudios secundarios, es el riesgo de perder un lugar material y simbólico en lo social, apareciendo los problemas vocacionales  referentes al hacer en el estudio o el trabajo.
El aprender es para el hombre la posibilidad de construirse como individuo diferente, e integrado a una realidad social y cultural que permite el crecimiento dirigido a alcanzar la plenitud.

La subjetividad humana, no se puede entender por fuera de la cultura, y del lazo social, ya Freud, decía que, la psicología individual, referida al hombre singular, no prescinde de los vínculos con los otros.
Crisis personales, familiares y sociales provocan desorientación. Entonces es importante que existan espacios para el adolescente donde pueda hablar de dicha desorientación: su problema vocacional. Abriendo la posibilidad de ser el protagonista de su presente y su futuro.
El proceso de Orientación Vocacional, se constituye en un espacio de reflexión, de relación vincular (orientador-orientado), proporcionando recursos para exteriorizar y elaborar el conflicto vocacional. Conflicto que muchas veces, no surge solamente por la incertidumbre adolescente, sino también por las exigencias familiares, el peso social en referencia al status socio económico de las carreras, sumada a la competencia que corresponde a la inserción laboral, que oscila entre oferta y demanda del mercado.
La incertidumbre adolescente, se escucha en frases como “yo quiero ser importante”, “me da miedo equivocarme”. Entonces, la incertidumbre pasa por proyectarse en un futuro profesional siguiendo el deseo de lo que se quiere estudiar, y,  elegir mal. La pregunta que se puede hacer es: al seguir lo que se quiere, qué sería elegir mal, o, bien, para quién sería elegir mal. Desde este espacio de reflexión, que es el proceso de O.V.se pueden abrir preguntas como las anteriores, o, “qué quiero”, qué me gusta”, “que habilidades y dificultades tengo” y que  se puede resumir en “quien quiero ser”.

La construcción de un proyecto profesional es parte de la construcción de un proyecto de vida, proceso largo y complejo de elección, y construcción de dicha elección, implicando una de-construcción, análisis, reflexión, cuestionamiento sobre uno mismo, sobre aquello a lo que se aspira, a lo que se proyecta, espera y piensa de la vida
En los casos en los que se ha comenzado un estudio, y no se han sentido conformes, o, a gusto, se puede preguntar qué ha sucedido para que apareciera la insatisfacción, interrogando  por las elecciones realizadas, y  expectativas, posibilitando un análisis sobre sí mismo, su proyecto que es  proyecto de vida..
La identidad vocacional/ocupacional integra fantasías, e imagen de sí mismo, basándose en intereses, aptitudes, valores, motivaciones, y aspiraciones hacia el futuro.

Dicha integración se produce a partir de la crisis que implica la ruptura de la relación del sujeto con estructuras conocidas, ruptura del mundo interno y externo, generando nuevas demandas y procesos de adaptación para poder integrar la propia historia y el futuro que quiere alcanzar. Como ya he mencionado  el contexto en esta elección, también tiene su influencia, debido a las transformaciones sociales, culturales, históricas y económicas, que marcan cambios en la relación estudio / trabajo e intereses de los jóvenes acorde a dichos cambios.La educación, atraviesa también una crisis profunda que conlleva a una desvalorización en la formación de los adolescentes; el desempleo surge como fenómeno social, y es aquí en este contexto, donde aparece la incertidumbre juvenil, ante la demanda social, de una elección. Para dichos jóvenes el presente es incierto, dificultando el pensar en el futuro, se acrecienta el bloqueo y la confusión, y los adolescentes y jóvenes se sumergen en la “desesperanza compartida”La intervención en OV refiere a un campo complejo, en el que el sujeto que elige debe atribuir sentido a los objetos pasibles de ser elegidos, acompañando en el camino del adolescente el reconocimiento de la propia historia, relacionada con los otros significativos para quien elige. Espacio en el que puede interrogarse sobre sí mismo, su lugar en el mundo, su relación con los otros, la manera en que quiere ingresar al mundo adulto, del trabajo, y el sentido que quiere otorgarle  a su quehacer, en una elección autónoma. Promueve además de la reconstrucción de la propia subjetividad, el conocimiento de la realidad social, educativa laboral, y económica a fin de lograr una nueva integración con nuevas adaptaciones y estrategias para el ingreso a dicho mundo, de manera productiva.

Se trata del tiempo, espacio y modo del consultante que se constituye en esta relación intersubjetiva, y la búsqueda es la trascendencia del presente  situándose más allá de sí mismo para elaborar creativamente un proyecto que lo involucre con los otros permitiéndoles sentirse conforme, satisfecho.

*Red Asistencial de Buenos Aires. Tel.: 4382 4734 / 4382 2280

Bibliografía consultada

López Bonelli, Ed. Bonum  -2010- “La orientación vocacional como proceso”
Rascovan, S. Artículo: “Las elecciones vocacionales en tiempos de incertidumbre”
Jasan, Occhiuzzi, Paez, Vitale, Artículo: “Crisis actual: viejos y nuevos discursos en Orientación Vocacional”
Cibeira, A. Artículo: “La tarea del orientador en un contexto de desaliento social”
Segurota- Mascó. Artículo: “Subjetividad y marcas de la época”

Comentarios

  1. Excelente nota sobre la Orientación Vocacional, Subjetividad y Adolescencia. Felicito a la profesional autora de la misma. Abordar sobre las cuestiones de la adolescencia parece algo archisabido, si partimos del concepto universal que es la etapa evolutiva mas conflictiva de la vida del individuo, sin embargo esto que parece tan conocido por todos es una temática mas compleja y difícil de encarar de lo que se puede pensar porque en un mundo tan fluctuante, cada generación va cambiando y se va diferenciando a pasos agigantados de la anterior y así sucesivamente por lo que no hay recetas mágicas ni definiciones finales para arribar a un análisis ajustado a las realidades actuales. Por eso nuevamente felicito a la Lic. Susana Turati, por la contundente claridad intelectual y profesional.

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