Teatro Independiente atravesado por la crisis

“Hoy nos encontramos, como gran parte de la Cultura Independiente de esta ciudad, en estado crítico. En nuestros espacios trabajamos más de 25.000 personas, entre actores, actrices, vestuaristas, iluminadores, productores, sonidistas, docentes y muchos más. En nuestro circuito se realizan más de 700 funciones semanales llegando a miles de espectadores. Muchas de nuestras salas hoy no sólo son espacios de producción de obras sino también espacios de trabajo y formación para nuevas generaciones de artistas. Somos parte de un movimiento de gran envergadura y reconocimiento tanto en nuestro país como en el exterior”, señalaron miembros de la Asociación Argentina del Teatro Independiente (ARTEI) en una conferencia de prensa que se celebró en la sala teatral TIMBRe4 del barrio de Boedo.
El viernes 3 de mayo, ARTEI -organización que nuclea a 100 salas de teatro independiente de Ciudad de Buenos Aires-, expuso las circunstancias que afectan el desenvolvimiento de la actividad y denunció la situación límite que padece el sector.
“Como consecuencia de la grave situación económica que atraviesa el país, el valor promedio de nuestras entradas no logra superar los $200 -cuando para la subsistencia y mantenimiento de las salas queda menos del 30% de ese monto-. Este hecho ha tornado inviable el desarrollo de la actividad en nuestros teatros”, señalaron y exigieron al Gobierno de la Ciudad active las políticas de protección y fomento dispuestas por ley: “Nuestra actividad está protegida y fomentada por ley lo que nos permite acceder a subsidios para el funcionamiento de nuestros espacios. Subsidios que tan solo cubren entre el 5 y el 30% de nuestros costos de funcionamiento y a través de los cuales nos comprometemos a brindar una contraprestación que favorece el desarrollo de la actividad teatral”, explicaron los miembros de esta entidad.
“El cierre y la desaparición de nuestros espacios no sólo generará una mayor cantidad de desocupados sino también una pérdida en el debate y la pluralidad cultural afectando a toda la comunidad teatral en su conjunto. Defendemos nuestra existencia porque en ella se aloja la posibilidad de que el acto creativo NO quede reducido meramente al rédito económico. Es el Estado quien tiene el deber de proteger, acompañar y fomentar nuestra actividad y nuestros espacios. Nuestros institutos fueron creados para eso y sus leyes están vigentes. ¡Exigimos su cumplimiento!”, advirtieron y relataron que desde que se agudizó la crisis económica y a partir de la política tarifaría implementada por el Gobierno nacional, estas salas teatrales han ido disminuyendo paulatinamente la cantidad de funciones, cursos y ensayos. Muchas de las cuales se ven obligadas a funcionar en forma parcial.
ARTEI responsabiliza al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y al Gobierno nacional por la situación de emergencia y precaridad laboral que atraviesa el Teatro Independiente, y señala cada una de las políticas estatales han puesto en riego el aporte del sector al desarrollo económico, social, comunitario y cultural. En este sentido, puntualiza que la constante disminución del presupuesto de Proteatro redundó en la merma de subsidios para las salas independientes. En paralelo, la crisis provocada en el Instituto Nacional de Teatro trajo como consecuencia un severo atraso en el pago de los subsidios del año 2018 y en el incumplimiento en el pago de las prestaciones que que estas salas brindan a distintos organismos estatales para la realización de festivales.

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