LA ASOCIACIÓN CRISTIANA DE JÓVENES (YMCA)
presenta un renovado y excelente NATATORIO en el Microcentro
El 13 de febrero tuvo lugar el acto de reinauguración del natatorio ubicado en Reconquista 439, que se ha convertido en uno de los mejores de su tipo. La obra que se llevó a cabo durante todo el mes de enero consistió en la reparación integral de la cuba, cambio del piso perimetral, cambio total del sistema eléctrico y de iluminación, nuevos filtros, instalación de aire acondicionado, revestimiento del recinto, pintura general, nueva escalera de acceso al vestuario de damas y salida de emergencia.
Si no sabes a dónde vas,
vuelve para saber de dónde vienes Proverbio Africano
Cuando hace cuatro años empecé a escribir esta Historia quería encontrar un destello en la niebla. Traer una lámpara desde los orígenes de esta Ciudad para disipar la niebla de algunas incertidumbres actuales. Las incertidumbres traban el andar, velan el futuro. «Si no sabes a dónde vas, vuelve para saber de dónde vienes». Ese proverbio fue el lema que me impulsó a leer más de un centenar de publicaciones sobre el período, recorrer bibliotecas y archivos para analizar los primeros planos de la Ciudad, indagar en el material epistolar para «escuchar» las voces, los sueños y pasiones de los vecinos, en la documentación testamentaria para saber de sus bienes, en los expedientes judiciales para conocer sus pleitos, en las actas del Cabildo Colonial para conocer sus políticas y economías... Así fueron apareciendo los contornos de la aldea original: primero una meseta con gramíneas y tunales junto al río, después los ranchos sin ventanas, los árboles frutales, una tahona, las sendas difusas, los cueros extendidos al sol, las carretas y los bueyes, el ganado menudo suelto en el espacio público, después las casas encaladas del Cabildo, la rústica Catedral, la feria en la Plaza Mayor donde se dicen los pregones, se hace justicia, y hay también corrida de toros, juego de cañas, y se vende pan y pescado, plumas de avestruz, pasteles fritos, animales vivos. En los lados norte y sur de la Plaza, se ven unas casas de ladrillo y tejas, las de Vergara, la de Sánchez Garzón, la de Orduña, la de Vega, la de Tapia de Vargas (todos contrabandistas de esclavos africanos). Al Este la silueta dilatada del Fuerte y la Compañía de Jesús cubren el abismo del río, al Oeste las casas del Cabildo cubren el abismo de la inmensa pampa de gramíneas onduladas por el viento como tierra oceánica. En medio de esta desolación el rectángulo de la Plaza parece un refugio. Allí vemos las figuras de los primeros porteños y porteñas: unos con sombreros emplumados, barbas, capas de Segovia, jubones, calzas y botas de charol o borceguíes; otros con sombreros de ala ancha, rostros curtidos, ponchos o chalecos de telar, calzones largos, sandalias o botas de potro; unas porteñas con tocados sinuosos, caras con albayalde, camisas de Holanda, faldas verdugadas de raso y zapatillas de seda; otras con crenchas y cintas, caras morenas, enaguas y vestidos simples de lienzo, con sandalias de cáñamo o descalzas. Entonces nos acercamos y vemos los gestos, sus trajines, escuchamos las voces. Y caminamos con ellos en esa feria, ubicada en la actual Plaza de Mayo. Entramos a sus casas de ladrillo o adobe, algunas deterioradas por hormigueros instalados bajo los cimientos. Oímos una misa cantada. Vemos una procesión cargando las imágenes de san Simón y san Judas Tadeo, santos que los vecinos han elegido por sorteo para que los protejan de las plagas de ratones y hormigas. Entramos al Cabildo que tiene sólo dos bancos largos de madera, una mesa con las actas y una pequeña campana de bronce. En la sesión del 22 de octubre de 1613 los ediles deciden impedir el ingreso en la aldea de tres abogados convocados para defender a los mercaderes de esclavos. Vemos la construcción del Fuerte, las cárceles, las pulperías, los burdeles. Llama la atención el tráfico marítimo, extraño, por momentos desmesurado para una aldea tan pequeña. La lámpara de La Otra Historia de Buenos Aires se enciende.
Don Pedro de Mendoza invade estas tierras el 2 de febrero de 1536. Llegan 15 navíos, desembarcan más de un millar de hombres y unas pocas mujeres. No vienen a establecerse, laborar la tierra o criar ganado, sino por metales preciosos. Vienen alucinados de mitos, cuentos y leyendas, buscan la Ciudad de los Césares, el Cerro de Plata, El Dorado. Y encuentran el hambre, querandíes insu-misos, tierra oceánica. Al cabo de un año, una parte de la flota vuelve a España. El resto sigue buscando riquezas. Una expedición funda el 15 de agosto de 1537 Nuestra Señora de la Asunción, habida cuenta de que los guaraníes parecen informados de tesoros fabulosos y resultan más proveedores y serviciales que los querandíes. En 1540, Irala manda quemar el asentamiento de Buenos Aires y traslada la tropa a Asunción.
1546. Uno de los mitos más anhelados por los españoles se hace realidad. El hallazgo en la actual Bolivia del fabuloso Cerro de Plata. Y se funda al pie del cerro, en un lugar verdaderamente inhóspito, la ciudad de Potosí. Ese páramo remoto tendrá en 1573 más habitantes que Madrid, Sevilla, Roma o París, y la misma población que Londres: 120.000 almas. La plata levanta templos y palacios, monasterios y prostíbulos, teatros y garitos, da motivo a la tragedia y a la fiesta, enciende la codicia y desata el despilfarro y la aventura. Potosí, esa ciudad opulenta con calles cubiertas por lingotes de plata para el paso de las procesiones religiosas, declarada por Carlos V Villa Imperial de Potosí por su precioso aporte a la Corona, será el motivo de la segunda fundación de Buenos Aires. Y también determinará su historia durante más de dos siglos.
El 11 de junio de 1580, llega Juan de Garay con una pequeña flota a la meseta abandonada por Irala. Viene desde Asunción, navegando el Paraná. Un arreo de ganado vacuno a cargo de Hernandarias va por la costa, previendo la fatídica experiencia del hambre. Garay funda Trinidad en la meseta y abajo el Puerto del Buen Ayre. Imagina la aldea como un rectángulo con lados orientados a los cuatro puntos cardinales, y divide el rectángulo como un damero. Ubica el Fuerte en la casilla correspondiente a la mitad del lado Este, y en la siguiente casilla hacia el Oeste la Plaza Mayor, a continuación el Cabildo. Reserva otras casillas para iglesias, aduana, un hospital, y reparte cerca de 120 manzanas entre los colonos para casas de morada y quintas. Esta configuración de damero persiste después de cuatro siglos y puede observarse en los barrios de Monserrat y San Nicolás.
La fundación de Buenos Aires obedece a una estrategia. Buenos Aires será el puerto de la ruta a Potosí por el Atlántico. Lima es el puerto de la ruta por el Pacífico. La estrategia de la Corona consiste en consolidar estas rutas fundando ciudades para asegurar el mantenimiento y abastecimiento de los centros de extracción, protegerlos militarmente, y además controlar el flujo de riquezas en las aduanas.
Pero en 1590, diez años después de la fundación, la ruta del Pacífico creada por los primeros conquistadores y centrada en Lima predomina sobre la ruta del Atlántico. Es decir: el flujo de la plata potosina sigue pasando por las ciudades de la costa del Pacífico y por el Caribe hacia España, atendiendo los intereses comerciales ya establecidos. Y como Buenos Aires tampoco forma parte -debido a la distancia- de la red de ciudades que abastecen con ganado, cereales y otros productos a Potosí, su función en la estrategia imperial se limita a ser un simple tapón: controlar que no haya fugas por el Atlántico de la riqueza extraída, y disuadir con la presencia española del Fuerte a remotas invasiones corsarias que pudieran afectar de algún modo los intereses en Potosí. Conclusión. Buenos Aires, apenas un nodo de una ruta poco transitada, con el puerto cerrado al extranjero y casi sin intercambio comercial con la metrópoli y el Cerro de Plata, es una aldea condenada a la pobreza. Pobreza reflejada en varias cartas donde nuestros primeros vecinos -tal vez exagerando un poco- piden al rey misericordia y medios para sostener sus vidas.
1602. Tras las cartas y la gestión del gobernador Hernandarias, la ruta de Buenos Aires cobra alguna importancia. Aunque no la suficiente para salvar la desolación o calmar las ambiciones de nuestros vecinos. Son, la mayoría, criollos llegados de la edénica Asunción. Un lugar tropical surcado de arroyos cristalinos y vegetación pródiga en frutos, también llamado el Paraíso de Mahoma por las hermosas mujeres guaraníes, morenas como las codiciadas musulmanas pero desnudas, sin pudores y propensas al amor. Irala, Garay, y sus lugartenientes tuvieron hijos con estas mujeres. ¡La soldadesca siguió el ejemplo y hasta tuvo harenes!, modestos pero tan funcionales como los de Granada. Asunción era tierra templada, de ensueño, de lujuria y mestizaje. ¿Qué fue lo que hizo a nuestros primeros vecinos cambiar el trópico, la espesura serena, los placeres, la vida fácil, por una meseta desolada de vientos helados, abstinencias y necesidades?
Fue en síntesis la ideología del Imperio. La Iglesia Católica de la época no era afecta a los paraísos terrenales (tampoco la actual) sino más bien a los infiernos: las hogueras del Santo Oficio, el pecado, la discriminación, los miedos, las necesidades, la culpa y la soberbia. De modo que los jesuitas, a semejanza del dios bíblico que expulsó a los primeros hombres del Paraíso, disolvieron los harenes, el régimen de encomiendas, y echaron prácticamente a la soldadesca del Paraíso de Mahoma. La diferencia con el relato bíblico es que los jesuitas desplazaron a la soldadesca para apropiarse de la fuerza de trabajo indígena y construir las reducciones. Otras causas, también concernientes a la ideología de la época, que explican la llegada de nuestros primeros vecinos son la codicia, la aventura, y la fama, que fueron sostenidas por el Imperio para extender la conquista. Todo era posible en el Mundo Nuevo, todo empezaba otra vez con igualdad de oportunidades, los sueños se hacían realidad, y las riquezas estaban allí para quienes las buscaran. Potosí era el ejemplo. Estas promesas flotaban como fantasmas en Buenos Aires. Y el gobernador Hernandarias quiso concretarlas organizando una expedición en busca de la mítica Ciudad de los Césares.
La expedición compuesta de un centenar de soldados montados, indígenas y esclavos, carretas y tropa de ganado en pie para el sustento, parte de Buenos Aires el 1 de noviembre de 1604. Atraviesa entre espejismos y espejos de agua la Pampa Húmeda y llega al desierto en diciembre. No hay nubes ni agua, los caballos se desploman uno tras otro, los hombres alucinan bóvedas de oro y torres de plata en la Cordillera de los Andes pero la mítica ciudad no aparece. Se salvan porque encuentran el río Colorado, y llegan hasta el río Negro pero una tribu insumisa de indígenas enormes los obliga a regresar. Es el fin de una quimera.
Del fracaso de la expedición a los Césares surge una estrategia diferente para la región. Hernandarias imagina una red de ciudades tendida desde la Pampa hasta los Andes, no para sostener la extracción de metales sino para producir riquezas con el cultivo, el ganado, la industria, y el comercio entre ellas. Aquí la lámpara de esta Otra Historia llega hasta nuestros días. Es un destello en la niebla de las incertidumbres actuales. Porque esa estrategia planteada hace cuatrocientos años deviene en un modelo político económico de país. Un modelo aparentemente anhelado pero todavía sin plasmarse. En la segunda y última parte de este Resumen y Conclusiones, veremos cómo y por qué nace una dura oposición a ese modelo y ocurre el primer conflicto político en la ciudad de Buenos Aires.
Arístides Corti
TENEMOS UN SISTEMA TRIBUTARIO REGRESIVO
Por: Mariane Pécora
Abogado, especialista en Finanzas Públicas y Derecho Tributario, profesor titular consulto de la Facultad de Derecho (UBA). Miembro titular de la Junta Directiva del Instituto de Estudios Legislativos de la Federación Argentina de Colegios de Abogados, y del Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio Público Federal. Presidente del Centro de Estudios Tributarios para América Latina. En su extensa trayectoria profesional desempeñó los cargos de: secretario de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (1974/76), vicepresidente del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (1996/98), consejero del Consejo de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1998/99), y vicepresidente de la Asociación de Abogados de Buenos Aires (2006/7). Actualmente encabeza la lista «Compromiso y Acción», integrada por nueve entidades de abogados, que el 22 de abril competirá en las elecciones del Colegio Público de Abogados de Capital Federal.
Entrevistamos a Arístides Corti en su despacho de la Avenida Córdoba, donde obras conceptuales de artistas plásticos dan un marco distintivo al lugar, cada pieza habla por sí misma e impone una reflexión. Nos impacta la obra «País en Lágrimas» realizada por el colectivo de arte Escombros en donde se conjugan las «lágrimas de aquellos a quienes le robaron el futuro».
P.Vas:Como especialista en Finanzas Públicas ¿Cómo incide el pago de la deuda externa en el tan promocionado superávit fiscal?
A. Corti: El PBI en la Argentina es de 256.000 millones de dólares. La deuda pública externa e interna, sin computar la deuda en default de los bonistas que no aceptaron la refinanciación, está en 137.000 millones de dólares. A su vez la deuda externa pública y privada que alcanza los 123.000 millones de dólares. Y luego tenemos un superávit primario de 3 a 4 puntos del PBI, de los cuales 2 puntos salen para pagar los servicios de la deuda. Pero también está la amorti-zación del capital. Por ejemplo: este año hay una amortización del capital de 9.500 millones de dólares. Esto indica que luego del pago de los intereses de la deuda, el superávit primario no alcanza para pagar la amortización anual de la deuda. Esa amortización se paga con lo que resta luego del pago de los intereses de la deuda, con adelantos del Banco Central y refinanciando o contrayendo más deuda -como por ejemplo los bonos colocados en Venezuela-. Es decir, el superávit sólo alcanza para pagar los intereses de la deuda pero no alcanza a amortizar el capital. Por otra parte tenemos en nuestro país una deuda social interna muy alta y considero que habría que priorizar la deuda social interna por sobre la deuda externa. Sobre todo ahora que tenemos reservas que superan los 50.000 millones de dólares. Porque el derecho a la salud, a la vivienda y a la educación no están garantizados en Argentina. Se me ocurre que en algún momento habrá que iniciar algún tipo de acción judicial con vistas a efectivizar el derecho a la vivienda de los casi 12 millones de argentinos que viven por debajo de la línea de pobreza.
P.Vas:En materia de Derecho Tributario ¿Cómo incide el aumento a las exportaciones en el sistema tributario de nuestro país?
A. Corti:Nosotros tenemos un sistema tributario bastante injusto y regresivo, donde el impuesto más importante es el IVA que grava -salvo algunas excepciones- los artículos de primera necesidad. Esto quiere decir que esa franja de 12 millones de personas que se encuentra debajo del nivel de pobreza, cuando compra artículos de primera necesidad está pagando IVA. Esto es algo fuertemente inconstitucional, porque la Corte Suprema ha dicho que el principio legitimador de los impuestos además del de legalidad, es el principio de capacidad económica. Y ocurre que el 33% de la recaudación nacional proviene del IVA -un impuesto indirecto y regresivo al consumo que grava también a los artículos de primera necesidad-. El segundo impuesto en el orden de la recaudación es el impuesto a las ganancias con un 23%. Del cual, un tercio lo paga el contribuyente individual y dos tercios las empresas; que a su vez lo descargan en el precio de los productos. ¿Me sigue? Un 12% de la recaudación proviene de los recursos de la seguridad social. Y, hasta ahora, sólo el 10% de retenciones a la exportación. Hay algo importante para aclarar al respecto: con las últimas medidas, las retenciones han sido incrementadas para la soja y el girasol, en cambio, fueron rebajadas las correspondientes al trigo y al maíz. Con esto, sólo habría una recaudación un poco mayor al 10% (14,25%). De manera que el impuesto a la exportación opera como un impuesto a la superrenta, un impuesto a las ganancias extraordinarias. Así, me parece, el sistema tributario puede alcanzar una mayor progresividad. Porque la suma del impuesto a las ganancias y las retenciones a la exportación arrojaría un porcentaje de recaudación mayor que el IVA. Con esto estaría mejorando el sistema tributario en su conjunto, porque el deber de contribuir recaería en las personas que tienen más poder económico.
P.Vas: ¿Las retenciones a la exportación son inconstitucionales?
A. Corti. El Código Aduanero prevé los derechos de exportación y su artículo 755 delega en el Poder Ejecutivo -está leyendo el Código- «gravar con derecho de exportación la exportación de mercadería para consumo que no estuviere gravada con este tributo y modificar el derecho de exportación establecido; a los efectos de: ejecutar la política monetaria cambiaria o de comercio exte-rior, y promover, proteger o conservar los recursos naturales». Fíjese que en nuestro país casi el 50% de las hectáreas están sembradas con soja, lo que indica una fuerte tendencia al monocultivo. Y la falta de rotación de cultivos perjudica a la tierra como recurso estratégico del país. Estas reten-ciones cumplen con la finalidad de promover y proteger los recursos naturales, porque inducen a quien produce únicamente soja a que la rote con otro cultivo. Por eso se han rebajado las retenciones al trigo y al maíz y han subido las de soja y girasol.
Otra de las políticas legislativas definidas en este artículo 755, expresa que las facultades otorgadas al Poder Ejecutivo únicamente podrán ejercerse con el objeto de cumplir algunas de las siguientes finalidades: estabilizar los precios internos a niveles convenientes, o mantener un volumen de abastecimiento adecuado a las necesidades del mercado interno. En definitiva, las retenciones a la exportación cumplen una función recaudatoria que es gravar el impuesto a las ganancias extraordinarias. Hay una función recaudatoria por un lado, y por otro hay una función dirigida a estabilizar los precios internos. Porque, exportando a un dólar de $3,18 la tendencia sería equiparar los precios del mercado interno a los precios de los productos exportados y las retenciones se lo impiden. Es decir, estas medidas cumplen una función de recaudación, le dan mayor progresividad al sistema tributario y a su vez logran evitar el desborde de los precios internos.
Es importante aclarar que esta ley que delega facultades al Poder Ejecutivo, es anterior a la reforma constitucional de 1994, y ha sido prorrogada cuatro veces por el Congreso de la Nación hasta el año 2009.
P.Vas:¿Y por qué genera tanto descontento?
A. Corti: En el marco de un estado social y democrático de derecho, el operador económico debe contribuir en la medida en que el gravamen le cubra los costos y le deje una ganancia razonable. Pero los consorcios exportadores, cuando compran a los pequeños productores, le descargan el porcentaje de las retenciones en el precio del grano, pagando mucho menos. Creo que esto se terminaría si siguiéramos el modelo de Canadá o el modelo argentino del IAPI (Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio), nacionalizando el comercio exterior: el gobierno compra los granos al productor a un precio razonable y después exporta, volcando los excedentes del precio exportado al desarrollo económico autónomo con justicia social; en otras palabras, al desarrollo humano sin exclusiones.
P.Vas: ¿Cómo se forma y qué propuestas tiene la lista «Compromiso y Acción» que competirá en las próximas elecciones en el Colegio Público de Abogados de Capital Federal?
A. Corti: La lista está formada por una pluralidad de agrupaciones. Queremos que el Colegio Público de Abogados sea genuinamente representativo del conjunto de los profesionales. Que haga realidad la dignidad de los abogados, y que sirva como efectivo instrumento de la justicia. Pretendemos administrar el Colegio de forma democrática y participativa, donde no haya gobernantes y gobernados, sino mandatarios de los abogados y participación para que las decisiones se tomen en forma conjunta. En síntesis: la propuesta nuestra es profundamente comprometida con el estado de derecho, con la soberanía nacional, con la democracia participativa, y con la plena vigencia de los derechos humanos.
P.Vas: ¿Cuál es rol del abogado en un estado de derecho?
A. Corti: Un estado constitucional, social y democrático de derecho, sólo es posible con la plena vigencia de los derechos humanos; que no sólo son los derechos cívicos y políticos, sino también los derechos económicos, sociales y culturales.
El ejercicio de la abogacía constituye una función social, un servicio público, indispensable para la sociedad. Sin abogados no hay justicia y, a su vez, sin una justicia democrática no hay verdadera justicia. Creemos que el poder judicial debe estar integrado por jueces democráticos y respetuosos de los derechos humanos. Postulamos una participación igualitaria de los abogados en el Consejo de la Magistratura Nacional y una participación efectiva en el proceso de selección. Esta es una manda constitucional de la Reforma de 1994 que, cuando creó el Consejo de la Magistratura habló del equilibrio entre los distintos sectores: político, jueces y abogados. Y habló además de una parti-cipación complementaria de los académicos. Y todo esto realmente no se cumple.
Por otra parte, estamos convencidos que los abogados tenemos que defender a nuestros clientes ante los tribunales del país; porque defenderlos ante los tribunales del exterior, donde la Nación Argentina es la demandada, es una forma de malversar la Constitución y es una falta de ética muy grave.
P.Vas: A partir de estos conceptos, ¿Cuál debe ser el rol del Colegio de Abogados?
A. Corti: El Colegio de Abogados debe ser un instrumento de transformación social. Existen en este momento distintas causas en las que están com-prometidos los intereses nacionales, donde creemos que debe existir una participación activa del Colegio de Abogados; como, por ejemplo: las acciones judiciales promovidas por la Asociación de Abogados de Buenos Aires para que se declare la inconstitucionalidad de la las cláusulas de prórroga de jurisdicción a favor de los tribunales extranjeros en el caso del CIADI. Creemos que debe haber una participación activa del Colegio Público de Abogados en este compromiso con los intereses nacionales. Y, también, con la independencia del poder judicial; entendida la función judicial como un atributo de la soberanía no delegable, no transable, no prorrogable.
Pero el Colegio de Abogados debe propender también a la defensa del derecho social a la justa retribución del trabajo profesional. Porque no sólo representa a los profesionales que ejercen la profesión de manera autónoma -que requieren de una ley con aranceles que sean vinculantes y no susceptibles de pactos degradantes-, representa además a los abogados que trabajan en los grandes estudios y en el Estado, y debe bregar por remuneraciones dignas para ellos. Esto también hace al derecho constitucional de la justa retribución al trabajo profesional.
P.Vas:Uno de los temas importantes para los abogados es el tema de la seguridad social, ¿Qué propuesta tienen para CASSABA?
A. Corti: CASSABA es un organismo de previsión social sustentado en la cláusula 14 bis de la Constitución Nacional. Creemos que no debe ser una suerte de AFJP sino un organismo de capitalización y reparto. En ese sentido, es necesario hacer algunas modificaciones que nos parecen importantes.
P.Vas: ¿Cuáles serían estas modificaciones?
A. Corti: El aporte previsional es una contribución parafiscal, y como toda contribución presupone el requisito constitucional de capacidad económica. En principio, el abogado recién matriculado no la tiene. Debe formar su propio estudio, consolidarlo, como así también su cadena de clientes... Entonces, durante los primeros cinco años de ejercicio profesional no debería hacer aportes. Es más, pensamos impulsar un subsidio de iniciación profesional a través de una reforma legislativa ante el gobierno de la Ciudad. Por otra parte, los profesionales que se jubilan no pueden volver a ejercer la profesión. Creemos que esto no debiera ser así, pensamos que deben poder seguir ejerciendo la profesión y a medida que lo hagan, obtener cada tres años un reajuste del haber jubilatorio.
En cuanto a la jubilación, de acuerdo al régimen vigente, al abogado se le promedian los honorarios por las 10 categorías por las que pasa a lo largo de los 35 años de profesión. Creemos que debería promediarse por las categorías en las que revistó el abogado en los últimos 10 años, porque en caso contrario el haber jublatorio se degrada.
Otro tema es que la ley dice que CASSABA debe ser un organismo redistributivo, para que esto realmente se cumpla la alícuota no debe ser fija sino progresiva.
En síntesis, queremos una caja de seguridad social para los abogados que no pueda ser asimilada a una suerte de AFJP sino que constituya, en los hechos, un instrumento soli-dario de capitalización y reparto, que preste un servicio definitivamente genuino en la efectivización de sus derechos sociales.
LEY ANTITERRORISTA O VIVIR BAJO SOSPECHA
por Mariane Pécora
En medio de los fuegos de artificio de la campaña electoral porteña, casi subrepticiamente, el presidente Kirchner envió al Congreso un proyecto de ley que modifica el Código Penal. Incorpora la tipificación del delito de terrorismo y castiga su financiamiento. Pese a las diatribas éticas que se propinan los políticos en “temporada electoral”, la aprobación de este proyecto deja al descubierto el contubernio que reina en nuestra la clase política. La reforma fue aprobada en forma inmediata por el Senado (50 votos a favor, 1 en contra: el del senador socialista Rubén Giustiniani). Y una semana después fue aprobada por Diputados (102 votos a favor, 35 en contra).
¿Qué necesidad tenía el gobierno nacional de hacer aprobar tan rápidamente -y sin debate previo- una modificación al Código Penal, incorporando la controvertida figura de “asociación ilícita terrorista” y el delito de "financiamiento del terrorismo"? Ocurre que e sta ley es una exigencia del gobierno de los Estados Unidos y del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). GAFI había advertido al gobierno nacional que consideraría a la Argentina como "país no confiable para las inversiones" ni para realizar transacciones de dinero (básicamente financieras), si no sancionaba la norma antes del 23 de junio.
De la diligencia legislativa ante la advertencia del organismo internacional, se podría inferir que el problema del terrorismo moviliza a nuestros representantes a través de sus finanzas. Esto puede resultar cierto. Pero, paradójicamente, la realidad es mucho más terrorífica. Esta modificación del Código Penal no solo significa una vergonzosa concesión a la política militar de los Estados Unidos. Es también un gravísimo avance en materia represiva y en la criminalización de la protesta social. A partir de ahora, podrá ser considerada "terrorista" cualquier persona que participe o haya participado en alguna organización que oriente su plan de acción a la propagación del odio étnico, religioso o político; que esté organizada en redes operativas internacionales, y que disponga de armas o de cualquier medio idóneo para poner en peligro la vida o integridad de un número indeterminado de personas. En tan ambiguo encuadre pueden ingresar personas de las más variadas organizaciones, desde asambleas ambientalistas hasta agrupaciones vecinales. Bastará que se interprete cualquier exhortación o texto de volante como expresión de "odio", que se considere "peligrosa" una bomba de estruendo, o que haya en una organización personas de varias nacionalidades, para que la definición de "terrorista" calce como un guante.
Dijo Osvaldo Bayer* a Periódico VAS.
La aprobación de esta ley es una concesión al clima especial del mundo configurado por el presidente Bush. Todo aquello que reprime sin dar un concepto moral pone en peligro la democracia. Con la ley antiterrorista se retoman términos desusados con los cuales Estado puede ejercer poderes especiales. Lo que limita la democracia. Al terrorismo se lo neutraliza terminando con la violencia de quienes ejercen el poder. En la medida que haya violencia de arriba, habrá violencia de abajo. De manera que sancionando leyes represivas no se arreglará nada. Los países que aplican la pena de muerte tienen exactamente el mismo nivel de violencia que los países que no aceptan la pena de muerte.
*Historiador
Dijo Adolfo Pérez Esquivel* a Periódico VAS.
Esta ley se sancionó en forma antidemocrática, porque introduce modificaciones en el Código Penal sin una consulta previa. La reforma del Código Penal requiere de prudencia, de consenso y de sabiduría. Esta ley no tiene nada de eso. Servirá como instrumento para criminalizar la protesta social, a las organizaciones sociales, y a todo aquel que no esté de acuerdo con el Sistema. ¡Sucede que un gobierno que se dice defensor de los derechos humanos pone en riesgo el funcionamiento democrático! Después de esto, uno se pregunta: ¿qué cambió en el país? Cambió el discurso, pero no cambiaron los hechos. Existe una incoherencia permanente entre el decir y el hacer. Si bien uno apoya determinadas medidas del gobierno, hace otras cosas que son terroríficas. Esta ley no es ecuánime, porque no contempla el terrorismo de Estado, no lo tipifica. Ni habla de los abusos de poder por parte del Estado. Casualmente Estados Unidos está presionando a todos las países de América Latina para que sancionen este tipo de leyes.
*Premio Nobel de la Paz
UN RETROCESO DE LA DEMOCRACIA
Escribe: Ricardo Monner Sans
La libertad no se define. Lo que se define son las prohibiciones. Ello explica la presencia de las normas penales. El mayor triunfo del Derecho Penal Democrático ha sido el que la conducta antijurídica esté rigurosamente prefijada con claridad, prohibiéndose toda interpretación por analogía. El Código Penal, por ser norma inferior a la Constitución Nacional, tiene que ajustarse a ésta. Si algo hay que reconocerle a la política criminal argentina -especialmente en los últimos años- es su “ciclotimia”. La blumberización fue el momento del endurecimiento de las penas, tras la vana ilusión de que la pena resuelve la causa del delito. Luego vino la contracara: el excelente anteproyecto de Código Penal Argentino, prontamente archivado por el Poder Ejecutivo, porque… se había trabajado en serio, con rigor sistemático y con variables para la regeneración del delincuente. Se sumó una modificación al Código Penal: la posibilidad de que prescriban las causas penales se ha transformado en una realidad cotidiana. Los procesos contra el poder político y económico se atrasan y prescriben. Ahora, en nombre de la ideología oficial de soberanía y de derechos humanos, se ha sancionado otro remiendo al Código Penal, impuesto por los “demócratas” que luchan contra el terrorismo aniquilando al mundo. Se ha abierto las puertas para cualquier cosa con una ley “antiterrorista” de ocho artículos. Nuevo emparche. Una huelga de solidaridad internacional puede ser delito. Se mezcla la idea de “asociación ilícita” (que es acuerdo para delinquir) con la efectiva comisión de delitos, que es otra cosa. Mientras la asociación ilícita “común” requiere de tres personas como mínimo la novísima “asociación ilícita antiterrorista” no define cantidad de personas. Salvo que se interprete que “igual” deben ser tres o más personas. Democráticamente, un retroceso. Políticamente, una abdicación. Metodológicamente, un mamarracho.
LOS LABERINTOS DE LA PARTICIPACIÓN
Por Luciana González
Según el diccionario de la Real Academia Española, participar significa “Compartir, tener las mismas opiniones, ideas, etc., que otra persona”. Y más adelante “Dar parte, noticiar, comunicar”. Podemos inferir entonces que en la relación entre los vecinos de este barrio y el correspondiente Centro de Gestión y Participación Comunal (CGPC 1), ninguna de las dos acepciones de la palabra se cumple.
Motivados por inquietudes de los vecinos, intentamos nuevamente averiguar qué ocurrió con la obra de la calle Viamonte 1747 donde supuestamente se debería estar construyendo el Centro de Salud surgido de los debates del Presupuesto Participativo 2003. En el Periódico VAS N° 16 dimos cuenta de que la obra en cuestión estaba, para nuestra sorpresa, financiada por el BID (Banco Interamericano de Desarrollo). ¿Acaso el Presupuesto Participativo está financiado por el BID? Con estas preguntas y algunas otras nos acercamos hasta el CGPC 1 para dialogar con su director general, el Dr. David G. Escobar. Nos recibió cordialmente en su despacho. Al ser consultado sobre el estado de la obra en cuestión, nos respondió muy relajadamente que no tenía conocimiento de la misma pero que seguramente se encontraría parada porque –según él- “En éste y en todos los CGP están paralizadas tanto la ejecución de obras como el tema de los arreglos de veredas porque no hay material, no hay baldosas, ni cal, ni cemento.” Aunque casi logra conmovernos, su respuesta nos resultó poco seria ya que resulta muy fácil justificar la inoperancia alegando un proceso de transición de los mandatos. Sorprendidos por la falta de información sobre la ÚNICA obra importante del barrio a cargo del Estado, surgida precisamente en el CGPC 1 por iniciativa de los vecinos, continuamos la charla. Queríamos que él nos explicara cuál es en este momento la función real del CGPC 1, David Escobar respondió “Hoy en día el CGPC 1, y hasta que no adquiera nuevas competencias, es una gran mesa de entradas del gobierno”. Sorprendidos por la sinceridad del director Escobar entendimos el porqué del malestar de los vecinos; ya que este Centro de Gestión y Participación Comunal (CGPC 1), integrado por seis barrios porteños, es más un centro de Gestión que un centro de Participación . El funcionario alegó que el CGPC 1 igualmente cumple una función social, “porque cualquiera que acerque una propuesta tiene un espacio en uno de los salones del edificio para realizar su actividad”. ¿Y a eso se le llama participación? Cuando ahondamos en el tema, Escobar reconoció el rotundo fracaso del Presupuesto Participativo y sostuvo que parte de ese fracaso se debió a que los vecinos no sólo debían traer una idea, además tenían que presentar un proyecto y detallar hasta la cantidad de ladrillos a utilizar para llevar a cabo la idea. Además sostuvo que en este momento la gente del barrio “participa muy poco” en todas las instancias que plantea el CGPC 1, y que la falta de participación es parte de un debate que deben darse “ellos” como gobierno centrado en la “falta de interés de la gente en las instituciones públicas” y agregó “Después de 2001 la gente se volvió totalmente escéptica, no cree en nada, ni tampoco le interesa las comunas” (sic) Ahora, nosotros nos preguntamos ¿La clase política no tendrá algo que ver con esa falta de participación? Según Escobar, no. Lo que sí llegó a reconocer, cuando le dijimos que el proyecto de Ensanche de Veredas en la Av. Corrientes contaba con la plantación de 206 árboles -vitales en una zona de alto tránsito y polución- que en la actualidad brillan por su ausencia, es que el recambio permanente de funcionarios, tragedia de Cromañón mediante, atentó contra la gestión y se tradujo en falta de eficacia frente de los vecinos. Dijo también, que hay una ausencia de políticas de Estado a largo plazo.
Escobar reconoció Además que existe una falla en la comunicación con el vecino, y se comprometió a brindarnos información sobre el Centro de Salud contactándonos con la arq. Susana Toscano. La funcionaria nos atendió telefónicamente y, no brindó ninguna información, se limitó a recomendarnos que eleváramos una nota al arq. Miguel Angel Galliverti de la Dirección General de Recursos Físicos (dependiente del Ministerio de Salud) para ver si él estaba dispuesto a mostrarnos los planos del Centro de Salud. La nota ya fue presentada e informaremos de esta gestión a nuestros lectores.
Así llegamos a nuestros días con obras truncas, con gestiones inoperantes, con falta de información... Curiosamente, todos ingredientes que aumentan la indignación y que dificultan, además, la participación de los ciudadanos. El sistema rompe eficazmente con los lazos de solidaridad, las identidades culturales, y perpetúa la estadía en el poder de una clase política que, más a la derecha o a la izquierda, siempre intenta llevarse la mayor tajada. En nosotros está reconstruir esos lazos basados en intereses comunes y organizarnos para defender lo nuestro, porque las soluciones no vendrán desde arriba sino de nuestra propia interacción con la realidad. Entonces, quizás un día no muy lejano, la palabra Participación recobrará el sentido que le arrancaron.
EL DERECHO A LA VIVIENDA EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
Por Gloria Menéndez
El pasado 26 de febrero más de un millar de cooperativistas se movilizaron hasta la Jefatura del Gobierno de la Ciudad para reivindicar el derecho de los sectores populares a vivir en Buenos Aires, reclamar viviendas dignas para todos, y solicitar el cumplimiento de la Ley 341. Esta ley garantiza el acceso a la vivienda de las familias organizadas en cooperativas, mutuales y asociaciones civiles sin fines de lucro, mediante el otorgamiento de créditos blan-dos con garantía hipotecaria. Créditos –no subsidios– que deberán ser pagados puntualmente.
La Ley 341 fue sancionada en el año 2000 y desde entonces se constituyeron 400 organizaciones regidas por el principio de la autogestión. Sin embargo nunca fue aplicada plenamente y hoy, de acuerdo con la lógica imperante que equipara el problema habitacional con el negocio inmobiliario, va en camino de transformarse en letra muerta. Sólo cuatro organizaciones –con estrechos vínculos en el Gobierno– pudieron concretar sus propósitos. El resto está en veremos. Algunas, tras comprar el terreno, pudieron iniciar las obras en medio de grandes dificultades para cobrar los certificados correspondientes –llegaron a estar 18 meses paradas– y están lejos de terminar la construcción. Otras compraron el terreno, pero el crédito otorgado para la construcción nunca fue desembolsado por el Instituto de la Vivienda (IVC). Finalmente, otras que eligieron el terreno han visto como se caía la operación por las demoras burocráticas características del IVC.
Hoy la situación se ha agravado. El gobierno de Mauricio Macri ha comunicado que sólo terminará cinco proyectos que tienen el 70% de la construcción avanzada, pero que no desembolsará un peso para iniciar obras o comprar terrenos. Mientras tanto los equipos técnicos de las organizaciones (arquitectos, trabajadores sociales, abogados y contadores) no cobran sus honorarios desde hace años. Pero lo que es más grave: miles de familias organizadas colectivamente y participando activamente a través de la auto-gestión, tras años de lucha ven diluirse una vez más sus derechos y esperanzas a una vivienda digna.
La doctrina del mal menor
Todo el mundo me dice que tengo que elegir entre A y B. A me jura que me sacará los ojos. B me asegura que sólo me sacará uno. Yo pienso: "Con un ojo todavía puedo ver". Elijo a B y me quedo tuerto. Más tarde, nuevamente debo elegir entre A y B. A promete sacarme el ojo que me queda y arrancarme además la lengua. B, siempre más moderado, me tranquiliza diciéndome que sólo me sacará el ojo que antes me había perdonado. Reflexiono: "Me quedo ciego, pero por lo menos aún podré hablar". Elijo a B. Sucesivas elecciones terminan con el resultado que se puede prever: ni ojos, ni lengua, ni manos... Lo gracioso del caso es que mi elección ha sido siempre, no sólo legítima, sino verdaderamente racional y razonable. Sin embargo con esas elecciones "serias", "inteligentes", y "realistas" me quedé manco, ciego y mudo. ¿Pude hacer otra cosa? Siempre que alguien me recomendó participar en grupos o asambleas vecinales, integrar redes solidarias, juntarme con otros para tratar de resolver un problema concreto del barrio, y no resignarme a elegir entre A y B lo miré (antes de perder mis ojos) y le dije (mientras tuve lengua): "Es muy lindo lo que decís, pero..." o "¡Dejáte de joder con esos utopismos, esto es la vida real!" o "¿Sabés lo que pasa?, si no elegís le estás haciendo el juego a A." o "Crecé, pibe. Aceptá al mundo como es y sé adulto". Ahora estoy escribiendo esto con mi pie derecho. Dicen que en la próxima elección A promete sacarme las piernas. B también promete sacarme las piernas, pero a cambio me regalará unos botines. ¿Será así la democracia representativa que tenemos?; como los botines, digo.
VECINOS MEMORIOSOS
ZOOM HISTÓRICO
RESTAURANTE ZUM EDELWEISS
Libertad 431 (entre Av. Corrientes y Lavalle)
En 1580 el demiurgo Juan de Garay imagina la aldea Trinidad, futura ciudad de Buenos Aires, como una sencilla red rectangular. Garay tiende esa red junto al Río de la Plata, sobre una meseta desolada de gramíneas y tunales, entre dos zanjones que desembocan en el río. La zona que nos ocupa está en el ángulo formado por las actuales calles Libertad y Viamonte, y la cruza el arroyo Tercero del Medio. En 1690 se registra un crecimiento de la aldea pero como la zona suele inundarse permanece en relativo descampado. 1720. Las cuatro manzanas del ángulo tienen una docena de ranchos. No hay calles sino sendas, tampoco alumbrado. Viven allí cuchilleros, troperos eventuales, proxenetas, artesanos, el lugar se conoce como Barrio Recio. Allí se juega a la taba, se trabaja el cuero, se toma vino cuyano y, en 1744, llega una novedad: la cerveza, traída de una fábrica clandestina en la calle San Francisco. 1756. El barrio es desalojado y las tierras se anotan como fiscales.
Pinturería Artística Villalba
Fundada en 1935 por Jorge José Villalba en la calle Sarmiento 1185 del barrio San Nicolás. Ya estaban cerca de allí, la farmacia Lancestremere desde 1890 en la esquina de Sarmiento y Talcahuano, el Establecimiento Dietético Villares desde 1934 en Talcahuano 155, y Zanzi (1924), la casa de juegos de salón y juguetería en la esquina de Sarmiento y Libertad, a pocos metros de la Artística Villalba. En 1935 el barrio San Nicolás ya era El Centro. Se construía la Av. 9 de Julio y la Diagonal Norte, y se ensanchaba Corrientes. San Nicolás era el centro comercial más importante de Buenos Aires. Se decía que lo que no conseguía allí el país no lo tenía. Y era cierto. Había en El Centro los comercios más surtidos con especialidades en una diversidad de rubros.
La Pinturería Artística Villalbaera uno de ellos. Desde su inicio estuvo dedicada especialmente a los materiales artísticos, de dibujo técnico y de dibujo publicitario. Su permanencia por más de 70 años se debe a la dedicación al trabajo, la actualización constante de conocimientos y materiales, la venta personalizada, la formación de personal idóneo para asesorar amablemente en “charlas de mostrador”, y el aprecio a los clientes y sus obras. Hoy están al frente de Artística VillalbaAlicia, Beatriz y Marisa Villalba. Ellas han sido fieles a la premisa del fundador de la casa: "Nuestro material es un instrumento de trabajo, nuestro trabajo es ofrecer un servicio: el material adecuado para cada necesidad, la mayor cantidad de respuestas para su uso”. Y sienten el deber de agradecer a todos y a cada uno de sus clientes, el compromiso de proveerlos y asesorarlos, y el desafío del futuro.
Bar-Café "Mar Azul"
Tucumán 1700
Tras un cambio de dueños, reabre sus puertas el tradicional café Mar Azul en la esquina sureste de Rodríguez Peña y Tucumán (consultar plano del barrio). El lugar, instalado nítidamente en esa ochava desde hace más de 60 años, responde al estilo racionalista de la época y mantiene en buen estado su ambientación original. Debe su nombre a Arturo Cuadrado, poeta, maestro de poetas, y fundador de la célebre editorial Botella al Mar. En este café, Cuadrado escribió el poema Prohibido Mirar: “Mar azul. Cielo azul. Blanca vela...”
Navegan hoy por el Mar Azul , sus nuevos dueños Carlos Encina, su hija, y los clientes de siempre: la escritora y vecina Martha Mercader -autora de la novela Los que Viven de sus Manos-, la hija de Pepe Biondi, el escritor Enrique Syms –de la revista Cerdos & Peces-, los estudiantes de la Universidad del Salvador, de la Dante Alighieri, de la Escuela de Periodismo Deportivo. Y navegan los vecinos que despliegan sus diarios como velas blancas entre medialunas y tostados, o se cuentan historias azules o negras, y tratan de mirar lo prohibido como hacía Arturo Cuadrado.
LA CIUDAD QUE NO QUEREMOS
investigación: Hugo O. Finkel & Mariane Pécora
La construcción de un Centro de Salud en el barrio San Nicolás fue considerada como una necesidad prioritaria por los vecinos que intervinieron en el Presupuesto Participativo 2003. Es el barrio más concurrido de Buenos Aires con eje en el Obelisco y no tiene un local de asistencia médica municipal. En 2005 el Gobierno de la Ciudad inició la obra del Centro de Salud en la calle Viamonte 1747 (entre Av. Callao y Rodríguez Peña), que debería llevarse a cabo en un plazo de 310 días. Al día de hoy, 6 de marzo de 2008, la obra se encuentra en total estado de abandono y suciedad. A través de estas páginas y en distintas notas, hemos expuesto esta situación (VAS N°16). A mediados del año pasado Periódico VAS (N° 19) entrevistó al entonces director del CGP N°1, Dr. David Escobar, quien ignoraba la existencia del proyecto y la obra. Sin embargo nos contactó con la arquitecta Susana Toscano, funcionaria del Ministerio de Salud que nos recomendó enviar una nota solicitando información sobre el estado de la obra al arquitecto Miguel Ángel Galliverti, a cargo de la Dirección General de Recursos Físicos del Ministerio de Salud. El trámite se extendía y complicaba.
Con fecha 28 de agosto de 2007, elevamos el requerimiento al funcionario en cuestión pidiendo respuestas en un plazo no mayor de 10 días. Tras meses de absoluto silencio y cuatro días antes del traspaso del gobierno, el 6 de diciembre de 2007, se nos notificó que tendríamos acceso a la tan anhelada información. ¡Allá fuimos! Pero había que esperar más. Hasta que el funcionario idóneo, Dr. Marcelo González Taboas, volviera de vacaciones: 28 de enero de 2008. ¿Qué encontramos? Un monstruoso expediente de 19 cuerpos daba cuenta de que la obra del Centro de Salud está efectivamente paralizada por problemas legales entre la empresa constructora y el Gobierno de la Ciudad. Y no está en mí resolverlos, dice el funcionario, la obra continuará sólo si media la voluntad política de hacerla. No depende de mí.
El Presupuesto Participativo es un proceso convocado por el Gobierno a través del cual los vecinos, a partir de los recursos disponibles y en el desarrollo de debates y consultas, definen los valores de los ingresos y gastos, y deciden en qué áreas deberán hacerse las inversiones, cuáles deberán ser las obras a realizar y, finalmente, controlan sus ejecuciones.
En absoluta asimetría con esta premisa, el Presupuesto Participativo lanzado por el gobierno de Ibarra en el año 2002 sirvió de trampolín para saltar sobre las Asambleas Vecinales y neutralizarlas, desgastando además una genuina herramienta participación ciudadana, El Centro de Salud de Viamonte 1747, surgió como necesidad prioritaria de un grupo de vecinos que «sanamente» creyó en el Presupuesto Participativo convocado desde el Gobierno. Pero el Gobierno los engañó. A los vecinos se les hacía creer que tenían injerencia sobre el 5% del presu-puesto total de la Ciudad.1 Tampoco les decían que sus decisiones no pesaban en absoluto sobre las genuinas arcas fiscales (los recursos disponibles), sino que cada prioridad elegida y ejecutada implicaría un mayor endeudamiento de ellos mismos. Efectivamente, la obra del Centro de Salud se financia(ba) con parte de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).2 Sin embargo, en ninguna de las reuniones de Presupuesto Participativo el gobierno propuso discutir con los vecinos si era conveniente o no, tomar o utilizar un crédito de un organismo internacional. Estos créditos comprometen los recursos por muchísimos años. Basta observar como el Presupuesto de la Ciudad de Buenos se cuadriplicó en los últimos seis años (ver cuadro) entre otras cosas para atender deudas, y cómo se profundizó el deterioro en la salud pública, educación, obras públicas, etc.
Lo cierto es que la obra del Centro de Salud formó parte de un paquete de 19 proyectos similares del Programa de Apoyo Institucional, Reforma Fiscal y Plan de Inversiones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires acordado con el BID, por $ 8.900.484. La Dirección General de Recursos Físicos de Salud del Gobierno de la Ciudad encaró la realización del proyecto y la licitación. La Empresa Constructora ECMA S. R. L. resultó adjudicataria y el monto de la obra a la fecha de la contratación fue de $ 2.149.288. ECMA S.R.L. inició las obras el 11 de octubre de 2005. Siete meses más tarde, el 30 de mayo de 2006 la Dirección de Fiscalización de Obras y Catastro de la Ciudad de Buenos Aires intimó a paralizar la construcción. Se estaba infringiendo el Código de Planeamiento Urbano de la Ciudad de Buenos Aires.3 Es incomprensible que un proyecto surgido de un organismo público viole una reglamentación de ese mismo organismo. Pero sucedió así y el proyecto debió ser reformulado.
Modificado el proyecto, la obra se reinició el 16 de marzo de 2007. En octubre estaba paralizada otra vez a raíz de una presentación de la empresa constructora. ECMA SRL intimó al Gobierno de la Ciudad a: «regularizar los pagos suspendidos desde hace más de un año». La Dirección General de Recursos Físicos de Salud dice que ECMA SRL incumplió el contrato. Mientras dura esta suerte de reclamo cruzado, el expe-diente duerme en el Área Legal y Técnica de Centros de Salud y Equipamientos Técnicos. En resumen: la obra del Centro de Salud cuyo plazo de terminación se había fijado en 310 días y debió terminarse el 29 de diciembre de 2006, lleva según el último certificado de obra ( N° 12 del 31 de julio de 2007 ) un avance de solo el 14,49 %. Y nada se sabe del destino de los 2.149.288 pesos otorgados por el BID (ver recuadro aparte) que, seguramente, ya comenzamos a devolver a través del escandaloso aumento del servicio de ABL.
Conclusión: El barrio San Nicolás, limitado por las avenidas Callao-Córdoba-Madero-Rivadavia, un lugar donde moran, trabajan, y transitan a diario más de un millón doscientas mil personas, no tiene un Centro de Salud, no tiene un sólo hospital público. Recordamos las palabras del funcionario que nos atendió en el Ministerio de Salud. «La obra continuará sólo si media la voluntad política de hacerla». ¿Quién tiene esa voluntad política? ¿El jefe de gobierno Mauricio Macri? Nosotros enviaremos esta nota a Macri. ¿Usted qué piensa?
1. El Presupuesto 2003 para la Ciudad de Buenos Aires se calculó en $ 3.713.190.146 y se obtuvo un superávit fiscal cercano a los 160 millones de pesos. El Presupuesto 2004 fue de $ 4.129.762.273 y el superávit fiscal se estimó entre 700 y 800 millones de pesos.
2. El Banco Interamericano de Desarrollo otorgó un crédito a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 1999 por 200 millones de dólares, para «contribuir al desarrollo económico de la Ciudad de Buenos Aires, procurando un marco de sustentabilidad fiscal y financiera a mediano y largo plazo, manteniendo un adecuado equilibrio fiscal a través de acciones, tanto por el lado de gastos como por el de los recursos, fortalecer y modernizar el desempeño de la administración de la CBA a través de: 1) incrementar la eficiencia y transparencia de los procesos de gestión. 2) promover la participación de la sociedad a través de procesos de descentralización y fortalecimiento del órgano legislativo, y apoyar el programa de inversiones para asegurar un adecuado nivel de la calidad y cobertura de los servicios públicos
3. No se respetó la reglamentación que exige no invadir con construcciones la línea de Frente Interno de la manzana.
Un detalle que no se puede dejar pasar a la hora de hablar del endeudamiento (ahora llamado déficit presupuestario) del Gobierno de la Ciudad, es que con el objetivo de hacer operativo el «Programa de Apoyo Institucional - Reforma Fiscal y Plan de Inversiones de la Ciudad de Buenos Aires», el BID otorgó en noviembre de 1999 el préstamo: 1107/OC-AR, por la suma de 200 millones de dólares, de los cuales, 2.149.288 pesos fueron destinados a financiar el Centro de Salud. Existe un informe realizado por la Auditoria General de la Ciudad de Buenos Aires en marzo de 2005, donde se evalúa la gestión de la Unidad Ejecutora del Préstamo BID en el Ejercicio Fiscal 2003 y se detectan 20 anomalías. La Auditoría General concluye que «de los elementos que surgen del informe se torna dificultoso emitir una opinión en términos de eficacia y eficiencia». Una forma elegante de decir que la ejecución del préstamo fue deficiente y que no se lograron los resultados esperados. ¿Ningún legislador leyó este informe? No se hizo un solo pedido de rendición de cuentas, tampoco presentaciones en la justicia. Lo que está a la vista es que las anomalías que continuaron.
MUJERES PÚBLICAS
UN MODO DE SER EN EL MUNDO
por María de los Angeles Alemandi
Mujeres rebeldes
Son sólo cinco pero alcanza y sobra, como ellas dicen, para hacer un poco de ruido; para provocar extrañezas y preguntas, para “denunciar, visibilizar y generar reflexión acerca de la opresión que sufren las mujeres”.
Tienen un modo particular de manifestar su grito ya que abordan lo político desde una perspectiva creativa donde se cruza el humor y la ironía. Desde el año 2003, éste colectivo viene generando acciones en el ámbito público tratando de interpelar al espectador y abrir el diálogo.
Ellas son Mujeres Públicas. Y han cuestionado temas de los que es necesario hablar. Utilizan un discurso reflexivo, abierto y polisémico, muy alejado de las consignas que son simples bajadas de línea.
Han abordado temas muy polémicos utilizando sólo siete palabras: “Escarpines, abortos, todo con la misma aguja”. Abrieron así un debate acerca del aborto clandestino, que roba la vida de una mujer por día en la Argentina. Generaron discusión acerca de las violaciones; en la Ciudad de Buenos Aires sólo se denuncia una de cada diez, y de las que se denuncian más de dos tercios quedan sin esclarecer. Ésta acción la llevaron a cabo entregando objetos en mano, soldaditos de plástico con la inscripción: “Mujeres violadas = trofeo de guerra”. En otras acciones cuestionaron los discursos patriarcales que imponen ciertos roles y se consolidan a través de proverbios y frases cotidianas: “La mujer y la sartén en la cocina están bien”. “Mujer virtuosa nunca está ociosa”. “Hacen así, así las lavanderas, hacen así, así me gusta a mí”.
Su modo de expresarse quizá tiene que ver con la manera de ser de las mujeres en este mundo. Opina una de ellas: “Las mujeres no tenemos un lugar de poder donde decimos cómo las cosas son o deben ser, en general bajamos la voz, sugerimos, hacemos preguntas, pedimos por favor, convencemos a los maridos para que hagan las cosas. Esto tiene relación con el dispoder y con las estrategias”.
Mujeres autocríticas
“El surgimiento del grupo tiene que ver con una necesidad de autocrítica permanente” , dice otra de ellas, pisando una palabra con otra al hablar tan rápido y lidiando con el celular que sonaba . “Notábamos que dentro del movimiento feminista, que es con el que más contacto teníamos algunas de nosotras, no se replanteaban las propias acciones, teníamos la sensación de que las formas de hacer política eran poco efectivas y muy autoreferenciales, de que eran una repetición constante. Esas formas, que nosotras denominamos tradicionales, tienen un problema comunicativo muy grande en el planteamiento estratégico de las acciones: los objetivos nunca aparecen claros, los destinatarios tampoco”.
“Una está atravesada por un montón de cosas y es bueno estar constantemente haciéndose preguntas y revisando el lugar donde está parada” , dice otra .
“Nosotras vamos más allá de la pura cuestión de género, porque hay otros temas que nos atraviesan, como el de clase o el de religión, y no se puede tener una postura profunda sobre la situación de las mujeres sin tener definiciones sobre el resto de los temas”.
Mujeres Públicas parece surgir, casi sin quererlo, como consecuencia de un modo de pensar y de un querer hacer diferente, que primero las reunió y luego, con cada nueva acción, las fue potenciando.
Al principio la idea era que el grupo no tuviera nombre, porque no pretendían usarlo ni firmar ninguna obra para evitar caer en individualismos. Después se reconsideró y finalmente se nominaron Mujeres Públicas, que es un juego de palabras donde pesa la intención de hacer visible a la mujer (no sólo el 8 de marzo) y de ubicarla en el espacio público. Influye en esto la idea de intervenir saliendo a la calle con las acciones.
Mujeres desventuradas
Sin cansarse de sus salidas a la calle para pegar afiches o globitos de diálogo, dejar registros de stencil o entregar objetos en mano, se animaron a un nuevo desafío y mostraron todo el trabajo de estos años en la galería Arcimboldo. Allí se acercaron muchas personas. “Lo que pude observar , dice la que estuvo a cargo, es que las cosas siguen impactando, interesando y produciendo risa, o sea que no se pierde la fuerza que tenían en la calle, siguen funcionando ”.
Pero ahora van por más: el libro propio, un proyecto de más de dos años que ya está en la instancia final. El libro, que al principio se pensó como juego, es un simulacro de la colección Elige Tu Propia Aventura. En este caso será: Elige Tu Propia Desventura. “Hay una idea básica, dicen las autoras mezclando opiniones, muy excitadas y orgullosas de su creación, es que elijas lo que elijas, el sistema te castigará por algún lado: si elegís lo que él manda, porque te acota la libertad; si no, porque en algún momento se encargará de hacer una acción correctiva. Existen muchas historias que se van formando a partir de las elecciones que toma el lector, y tiene 22 finales ”.
Este libro, siguiendo la lógica del grupo de no vender la producción, se va a regalar y por primera vez las autoras firmarán la obra.
Mujeres públicas
Estuve sentada en una ronda, mate de por medio, con éstas cinco mujeres que tienen sus trabajos, sus obligaciones, sus compromisos, pero también convicciones. Ellas han encontrado un modo de resistir al mundo opresor, “agrietándolo” con la intervención y el cuestionamiento constante.
Quién quiera saber más puede visitar www.mujerespublicas.com.ar Allí estará próximamente el libro. Y la invitación a apropiarse de las acciones (se pueden descargar de la página), reinventar y ahondar las grietas.
por Liliana B. Costante*
El Convenio con el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias en Inversiones (CIADI) fue incorporado a nuestra legislación en 1994. Uno de sus artículos dice que los laudos finales del CIADI no serán revisados por los tribunales superiores del país. Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia de la Nación señaló que si un laudo resultara arbitrario podría revisarlo. Siempre y cuando el Estado, representado por la Procuración del Tesoro de la Nación, llevara el caso a la Corte.
En el año 2006 la Asociación de Abogados de Buenos Aires se entera de la renuncia por escrito de la Procuración del Tesoro al control de eventuales laudos adversos a la Nación Argentina en el CIADI; y, por ende, a llevar los casos ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Esto ocurrió en el marco del laudo adverso que la Argentina tuvo en el CIADI frente a la demanda de Transportadora Gas del Norte (CMS). La renuncia a intervenir, firmada por el Dr. Guglielmino (Procurador del Tesoro) en una carta al CIADI, compromete irrevocablemente a la Argentina a cumplir con los laudos de ese tribunal. Y en el caso en cuestión, compromete el pago dictaminado por el CIADI a CMS. ¡CIENTO TREINTA Y TRES MILLONES DE DÓLARES! Argentina deberá pagar este dinero, que saldrá de una partida presupuestaria, e implicará desviar fondos sociales indispensables para concretar la vigencia de los derechos humanos en el país (art. 75, inc. 22 CN).
La Convocatoria No al CIADI, promovida por la Asociación de Abogados de Buenos Aires, envió sendas notas a la Procuración del Tesoro de la Nación, al Jefe de Gabinete, al Ministro de Justicia y DDHH, y al Procurador General de la Nación, solicitando: 1) que se emplace al Dr. Osvaldo Guglielmino (Procurador del Tesoro de la Nación) para que en breve término responda si lo actuado fue a partir de instrucciones recibidas de la Jefatura de Gabinete o de la Presidencia de la Nación; 2) si el Sr. Procurador del Tesoro de la Nación manifestara que obró sin recibir instrucciones, que se proceda entonces a la remoción del Dr. Osvaldo Guglielmino; 3) que el gobierno nacional declare el acto nulo de nulidad absoluta e insanable y, por ende, inexistente por las razones dadas, comunicándolo en forma inmediata al CIADI.
Firmaron esta nota, además de la Asociación de Abogados de Buenos Aires y la Convocatoria No al CIADI: Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas, Mirta Baravalle, Julio Gambina, Alejandro Olmos Gaona, Fernando “Pino” Solanas, Claudio Lozano, Mario Cafiero, Beverly Keene, Rina Bertaccini, y Alberto Kornblihtt, entre otros.
Para responder la nota el Dr. Guglielmino, acompañado por los Dres. Gabriel Bottini, Felipe González Arzac y otros colaboradores, fue a una reunión en la Asociación de Abogados, donde además de los funcionarios involucrados asistieron representantes de diversas organizaciones sociales. La reunión fue grabada, están a disposición las cintas para quien las requiera. El Dr. Guglielmino sostuvo como posición indeclinable, responder favorablemente a la aplicación del Convenio del CIADI en términos de no hacer revisar los laudos finales de ese organismo por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Dijo que el Convenio era una trampa pero que era constitucional ( sic ).
*Abogada - docente de la Facultad de Derecho UBA - Doctorada en Derecho Político. Miembro de organizaciones nacionales e internacionales por la efectivización de los Derechos Humanos. Conferencista y publicista, trabaja en la Convocatoria NO AL CIADI-SI A LA SOBERANIA NACIONAL.
LA INCLINACIÓN DE LOS PLATILLOS
M° de los Angeles Alemandi
Hugo Osvaldo Finkel
Enero de 2008 trajo, entre otras cosas, una nueva boleta de ABL. Bastó descu-brirla bajo la puerta para desintegrar el deseo de que el aumento no fuera tan alto. Se decía que éste variaría entre un 25 y 200% según el barrio, y a la mayoría nos dio la sensación de que vivíamos en una de las zonas más caras de la ciudad aunque la realidad lo desmintiera.
El ABL es una extraña mezcla entre el servicio de alumbrado-barrido-limpieza, y un impues-to territorial. Después de 14 años sin modificaciones, la legislatura porteña aprobó el incremento este impuesto en diciembre de 2007. Se espera-ba, al menos, que el mismo se realizara razonablemente y con criterio, atendiendo a las diferencias. Pero definitivamente sólo se tuvo en cuenta el valor de los terrenos, desconociendo el estado de las construcciones y los ingresos de los ciudadanos que los habitan.
Si bien el proyecto aprobado divide a la ciudad en 82 zonas donde se aplican diferentes coeficientes de aumentos, este gesto estuvo lejos de garantizar una justa imposición del gravamen porque se ignoraron las particularidades de cada caso. No se contempla, por ejemplo, el hecho de que en una misma manzana convivan construcciones con escalas muy variadas de antigüedad, lujo, equipamiento y ubicación. Tampoco se tiene en cuenta que algunos habitantes quizá pudieron asentarse en un determinado barrio de la ciudad durante el transcurso de una época en la que su situación económica personal fue distinta a la actual.
El aumento supera en ciertos casos el 200% (sin necesariamente pertenecer a Puerto Madero o barrio Parque) y traerá repercusiones en el costo de los alquileres de viviendas, cocheras y estacio-namientos, que los porteños deberemos enfrentar.
No obstante, lejos de caer en la resignación y aceptar sin resistencias este impuestazo, hay quienes buscan los modos de defender sus derechos. Un ejemplo: los Vecinos x Palermo. Este grupo de ciudadanos, que pugna por una democra-cia participativa, está recolectando firmas y sumando fuerzas para derogar el decreto que avala el aumento del ABL; y para tener una audiencia públi-ca donde discutir, junto con los funcionarios, acerca del destino de los fondos recaudados: cómo, cuándo y dónde se van a invertir; exigiendo licitaciones abiertas, libres y públicas para realizar las obras, y garantías en la calidad del trabajo realizado.
Si bien en la política fiscal de la Ciudad Autónoma de Buenos parecería pesar más la inmediatez por recaudar fondos que cualquier derecho o necesidad del pueblo, los ciudadanos no estamos dispuestos a permitir que el platillo de la balanza siempre se incline en beneficio de unos pocos. Por eso queda abierta la invitación para sumarse al trabajo de los Vecinos x Palermo: para acom-pañar la iniciativa, para presentar otras propuestas, para dejar la firma comprometida y adentrarse en el intento de vivir en una ciudad mejor.
TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO DE LA PERSONALIDAD
Los Trastornos de la Personalidad se caracterizan por poseer patrones de comportamiento inflexibles y permanentes. En sucesivas notas iré abordando las distintas clasificaciones que existen en la actualidad. En este artículo trataré el Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad.
Las personas que presentan este trastorno tienen una preocupación excesiva por el orden, el perfeccionismo y el control, tanto a nivel mental como en las relaciones interpersonales. Son personas bastante rígidas, obstinadas y poco espontáneas.
Invierten gran cantidad de tiempo en controlar todo. Y administran mal el tiempo, porque vuelven una y otra vez sobre lo hecho para que “no se les escape nada”. Pretenden una perfección y una eficiencia desmedida y, paradójicamente, ese detallismo y meticulosidad hace que les cueste terminar sus trabajos o que les lleve un tiempo excesivo lo trivial, así pierden de vista el objetivo final. Esta característica les dificulta establecer prioridades.
Se someten rígidamente a las reglas y a los horarios. Respetan exageradamente la autoridad. Le dan poco espacio a lo recreativo y a lo afectivo. No existe en sus vidas mucha cabida para lo que no sea “productivo”. El ocio les resulta molesto. Postergan las vacaciones o las transforman agregándoles actividades laborales o deportivas con tal grado de competitividad y exigencia que llegan a ser un trabajo más. La misma rigidez que poseen en lo laboral o en sus actividades, la tienen en los valores éticos y morales. No hay lugar para la más mínima trasgresión sobre lo que piensan que “debe ser”, y lo mismo exigen a los demás. Suelen ser poco generosos, muchas veces tacaños. Les cuesta desprenderse de lo que no usan o está viejo. Son retentivos. Tomar decisiones les resulta difícil. La duda puede paralizarlos.