Juicio Indoamericano, absuelven a Nardulli y Pérez

La Justicia absolvió hoy a los dirigentes Diosnel Pérez Ojeda, presidente de la junta vecinal de la Villa 20, y Luciano «Tano» Nardulli, de la Corriente Clasista Combativa, quienes habían llegado a juicio oral acusados por la usurpación del Parque Indoamericano ocurrida en diciembre de 2010.
La jueza penal, contravencional y de faltas Cristina Lara resolvió «absolverlos» ya que, indicó, «durante el juicio no se pudo acreditar la materialidad de los hechos por los cuales fueron imputados».
«Lo único que se ha podido comprobar en forma fehaciente fue la ocupación del Parque Indoamericano y que éste pertenece al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (…), que el 6 de diciembre hubo un desalojo y que el 8 hubo una nueva ocupación violenta», sostuvo la magistrada.
Al hacer una breve justificación del veredicto, cuya lectura completa se realizará el 10 de noviembre a las 9, la jueza remarcó que el reclamo por el derecho a la vivienda estuvo presente en todos los testimonios y sostuvo que «existe una falta de políticas públicas que garanticen este derecho, que debe ser atendido, debatido y resuelto por las áreas de Gobierno que corresponda como forma de prevención».
En referencia al derecho de protesta, indicó que «no se pone en duda el valor de éste sobre todo para los sectores más marginales, pero esto no puede ser una carta blanca para cometer delitos (…) lo que sucedió en el Indoamericano constituye el delito de usurpación, pero no se han dado pruebas para ponerlo en la cabeza de Pérez Ojeda y Nardulli».

«Este es un triunfo popular, pero es parcial porque todavía siguen impunes los asesinatos de los compañeros del Indo, entonces nosotros seguiremos luchando hasta que haya justicia», sostuvo Nardulli tras conocer la sentencia.
En tanto Pérez Ojeda añadió: «Esta sentencia es una victoria de todas las organizaciones sociales para que sigamos reclamando por nuestros derechos, porque lo que se intentó con nosotros fue dar una lección para que la gente no se organice y no reclame por sus derechos».
«Nos sobreseyeron dos veces y la fiscalía siguió insistiendo. Fueron cuatro años de mucho sufrimiento, de mucho dolor para nuestras familias. Y lo peor es que nada ha cambiado en nuestra villas, siguen sin estar urbanizadas, los nenes siguen contaminados, no cumplen con la ley de urbanización que había para la villa 20 y nadie está en el banquillo por eso», sostuvo Pérez Ojeda.
La ocupación del Parque Indoamericano comenzó los primeros días de diciembre de 2010 y para el 6 se produjo un operativo policial con el objetivo de lograr el desalojo, en el que fueron asesinados Rosemarie Chura Puña, de 28 años, y Bernardo Salgueiro, de 22 años, ambos inmigrantes de Bolivia y Paraguay respectivamente, y días más tarde fue asesinado Emiliano Caniviri.
Por estos crímenes se abrieron causas penales que tienen como imputados a policías de la Federal y de la Metropolitana pero todavía no hay ningún condenado.
En tanto, en la denuncia inicial por la causa de usurpación también se incluía a Alejandro Salvatierra, delegado de Villa Soldati, Noemí Ruejas y Berta Revilla, del barrio Los Piletones, y Antonio Chancalay, representante de la Villa 20.
Salvatierra y Ruejas evitaron el juicio con un acuerdo en el que se comprometieron a realizar tareas comunitarias (una probation), en tanto que Revilla y Chancalay fueron sobreseídos en la etapa sumarial.
«Nosotros no aceptamos la probation porque era traicionar a la familia de los compas asesinados, era aceptar que habíamos cometido algún delito, y nosotros no cometimos ningún delito. Sólo somos culpables de habernos solidarizado con los que menos tienen, de asumir un compromiso con ellos», sostuvo Nardulli ante el tribunal antes de conocer la sentencia, visiblemente emocionado y conmoviendo al público.

Y añadió: «No siempre la ley es justicia, no hay justicia cuando hay personas muriéndose de hambre, sin casa, sin agua potable. Ahora mismo tendríamos que estar nosotros con nuestros compañeros que están inundados, dando una mano, en lugar de estar acá, soportando este proceso».
«Dicen que en la Ciudad no entra más nadie, y puede ser que estemos colapsados. Sin embargo, se siguen levantando rascacielos lujosos pero no se pone un peso para vivienda social», sostuvo el Tano.

Menos verborrágico pero igual de contundente fue Pérez Ojeda quien, dirigiéndose al fiscal, le pidió que saliera de su despacho y recorriera las villas: «Hoy estaba en el baño antes de venir y veía cómo me llovía adentro de casa y pensaba que si usted pasara unos días en la villa, quizás también le darían ganas de reclamar una vivienda digna».
«Se nos acusa de haber organizado la usurpación, y nosotros lo que hicimos fue llevarle comida y agua a los niños, esto no es un delito, es un gesto humanitario», afirmó.
Afuera, una nutrida movilización convocada por la Corriente Clasista Combativa (CCC) y por el Frente Popular Darío Santillán festejaban el veredicto en la esquina de Tacuarí e Hipólito Yrigoyen y reivindicaban las absoluciones como una victoria popular.

 

Comentarios

  1. Qué buen artículo, la sentencia ed un paso más hacia el reconpcimiento del derecho básico a la vivienda…

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