Crónicas VAStardas

Un fantasma recorre el mundo por Gustavo Zanella Estoy en el refugio sentado en un banquito de cemento pijotero y frío. Mientras me vuelvo viejo esperando el colectivo, llega uno, que no es el mío. Frena. De la puerta de atrás baja un pibe morochón. No está mal vestido, no parece falopero. Por el corte de pelo podría aventurarse que es policía. Está bajando, pero en un santiamén deshace un escalón, estira la mano y le birla el celular a una flaca que estaba regaladísima twiteando lo último de Mauro, (Leer más…)

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Porno y Estado por Gustavo Zanella Hoy día el empleado público es como un actor porno. Una vez dentro, no hay forma de salir. Un tercio de la población te odia porque cree que sos el responsable del cáncer de su abuelita; otro te desprecia porque sospecha que tenés beneficios que ellos no, aunque no pueda precisarlos. El otro tercio está compuesto por los mismos empleados públicos, sus familias y un montón de jipis progres que se acordaron de defender lo público cuando les clausuraron el baldío donde plantaban mijo (Leer más…)

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Cristifest por Gustavo Zanella Ni bien sale el fallo contra Cristina, la muchachada se vuelca a las calles por miedo al quilombo. Actitud peronista: de casa al trabajo y del trabajo a casa, en lo posible rápido y sin politraumatismos. A todos se les ocurrió lo mismo. El metrobús rebalsa de gente, y eso que muchos se apiolaron de arrancar temprano para evitar precisamente esto. La calle es un hervidero de policías. Hay tortugos con ganas de pegar, policías con motos grandes, chiquitas y medianas; policías de tránsito, carros hidrantes (Leer más…)

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Teogonías  por Gustavo Zanella   Colectivo semi repleto. Media mañana. Lunes. Sin preguntarse por si es o no correcta la oportunidad, una pareja que va con una bebé comienza a moverse en sus asientos. Inquietos, revuelven cosas en un bolso de mano, intercambian lugares. El tipo se pone de pie. La mujer extiende una mantita, desnuda a la bebé y le cambia el pañal. El olor a mierda entre sólida y chiclosa inunda al colectivo que, como está fresco, lleva las ventanillas cerradas. Alguien tira unas arcadas que todos ignoramos, (Leer más…)