Les invisibles trabajadores esenciales de la salud

La mujer tiene la cabeza abierta, mana sangre por la hendidura. Hace segundos la policía porteña le propinó un furibundo bastonazo. El ambo blanco se tiñe de carmín, su cuerpo cae lentamente sobre las baldosas grises, se siente aturdida, desconcertada.  La policía embiste de nuevo, su palos siguen abriendo heridas. Leer más