Darse cuenta y qué hacer
por Rafael Gómez Lo primero es “darse cuenta”. Abrir los ojos y ver claramente lo que tenemos enfrente. Despejar la confusión. Casi nunca la situación es clara, pero a veces ocurre algo extraordinario que no podemos dejar de mirar. Entonces detenemos los algoritmos que nos entretienen y mantenemos los ojos abiertos, porque intuimos que estamos ante una revelación. Algo que nos concierne a todos y es capaz de afectar nuestra vida para siempre. Algo muy fuerte que puede pasarnos o que ya está pasándonos, nos alerta el instinto de supervivencia. (Leer más…)
