El índice, la calle y la sombra del ajuste

por Lucía Pereyra Los miércoles, en Buenos Aires, tienen un pulso particular. No es el de la semana que avanza ni el del tránsito que se espesa: es el de los jubilados que vuelven a ocupar los alrededores del Congreso nacional como un territorio propio y de todo el pueblo que, pese a los gases, palos y represión, se niega a abandonar. A principios de esta semana, una noticia cayó como piedra en el agua quieta de la tarde, formando ondas concéntricas que no cesan de propagarse. La renuncia de (Leer más…)