Relatos Indómitos
VIENTITO por Marta García Una vecina y su escoba duermen abrazadas. También se bañan juntas y luego barren la vereda con las cabelleras húmedas. Son dos enamoradas peinando la tierra. Se ocupan no solo de las veredas del barrio, sino también de las calles, los zaguanes, el estacionamiento del super, la plaza de los abuelos que ayer rompían vidrieras y bebés que mañana romperán todo. Es tal el beneficio de su tarea que dejamos a esa relación extraña manifestarse sin tapujos hasta en nuestras fiestas patronales. Nunca les hicimos preguntas. (Leer más…)
