¿Quiénes ganan y quiénes pierden con la reforma laboral?
Reforma laboral: análisis del CEPA y principales implicancias
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre el proyecto de reforma laboral destaca que la iniciativa implica pérdida de derechos laborales, exclusión de trabajadores de plataformas, reducción de indemnizaciones y limitaciones al derecho de huelga en servicios esenciales. Además, advierte que la reducción de contribuciones patronales y la creación del Fondo de Asistencia Laboral desfinancian el sistema previsional, favorecen al capital y responden a exigencias del FMI.
Ejes centrales de la reforma laboral
La reforma laboral de 2026 se estructura en varios puntos que impactan directamente en las condiciones de trabajo. Este modelo apunta a flexibilizar las condiciones salariales y contractuales, lo que podría traducirse en menor estabilidad y previsibilidad para los trabajadores.
Entre los cambios más relevantes se encuentran:
– Modificaciones a la Ley de Contrato de Trabajo, como el fraccionamiento de vacaciones, la reducción salarial en casos de enfermedad o accidente y la exclusión de trabajadores de plataformas.
– Licuación de indemnizaciones por despido, mediante la eliminación de componentes salariales y la posibilidad de pagar juicios laborales en cuotas.
– Limitación del derecho de huelga en actividades esenciales, ampliando el listado de sectores alcanzados y elevando los umbrales mínimos de cobertura.
– Eliminación del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), reemplazado por un salario “dinámico” ajustado por acuerdos individuales o de empresa, lo que elimina el piso salarial obligatorio y la irrenunciabilidad de las remuneraciones.
Estas medidas apuntan a profundizar la desigualdad y la precarización, especialmente entre los trabajadores de menores ingresos.
Impacto sobre el salario mínimo y las vacaciones
La reforma elimina el Salario Mínimo Vital y Móvil, que actualmente garantiza un ingreso básico suficiente para cubrir necesidades esenciales del trabajador y su familia. En su lugar, propone un esquema salarial flexible, negociado de manera individual o por empresa, sin un piso obligatorio.
También habilita el fraccionamiento de vacaciones mediante acuerdo individual, permitiendo dividir el descanso en períodos más cortos, lo que podría afectar la recuperación física y mental del trabajador.
Pérdida de derechos y exclusión de trabajadores de plataformas
Los trabajadores de plataformas como Rappi o Uber, ya afectados por la informalidad y la falta de referencias salariales en un contexto inflacionario, quedan excluidos de la protección laboral. Se señala que esto agrava su vulnerabilidad y consolida un esquema de precarización creciente.
Limitaciones al derecho de huelga
La reforma amplía las restricciones al derecho de huelga en servicios esenciales, elevando los niveles mínimos de actividad obligatoria. Esto reduce la capacidad de presión sindical y debilita la negociación colectiva en amplios sectores del mercado laboral.
Transferencia de recursos del trabajo al capital
El proyecto incluye una reducción significativa de contribuciones patronales:
– De 20,4% a 17,4% para empleadores de Servicios y Comercio.
– De 18% a 15% para el resto del sector privado.
– Reducción del aporte patronal a obras sociales, del 6% al 5%.
Esto implica una transferencia directa del trabajo al capital equivalente a USD 679 millones anuales (0,1% del PBI), mientras que el costo fiscal total estimado por la reducción de contribuciones asciende a USD 2.070 millones anuales, afectando el financiamiento de la seguridad social y el sistema de salud.
Además, se promueve el uso de billeteras virtuales para el pago de salarios, lo que también beneficia a intermediarios financieros.
Fondo de Asistencia Laboral (FAL)
La reforma crea el Fondo de Asistencia Laboral, financiado con un aporte del 3% de la masa salarial bruta. Su objetivo es cubrir indemnizaciones y otras prestaciones; sin embargo, este mecanismo, combinado con la reducción de contribuciones patronales, tan solo apunta a desfinanciar aún más el sistema previsional.
Reformas impositivas y su impacto
El proyecto incluye cambios tributarios que reducen la carga fiscal sobre empresas, como:
– Baja de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para sociedades.
– Eliminación de impuestos internos a bienes de lujo (vehículos de alta gama, embarcaciones, aeronaves).
– Eliminación de impuestos a objetos suntuarios, telefonía celular, satelital y seguros.
Estas medidas benefician a sectores de mayores ingresos y afectan la recaudación nacional y provincial. Además, la eliminación de ciertos impuestos internos impacta en el financiamiento de organismos culturales como el INCAA.
Injerencia del FMI
El llamado proyecto de “modernización laboral” forma parte de los requerimientos del FMI incluidos en el acuerdo firmado en abril del año pasado por la dupla Milei-Caputo. El organismo exige reformas estructurales orientadas a:
– Simplificar normas laborales para reducir costos judiciales.
– Flexibilizar la contratación y reducir cargas administrativas.
– Modificar el sistema de indemnizaciones mediante fondos de cese o seguros.
– Actualizar convenios colectivos y habilitar acuerdos por empresa.
Según el análisis, la letra del proyecto que hoy se discute en el Congreso no fue elaborada por funcionarios nacionales, sino por actores externos alineados con estas exigencias.
