¿Cuánto costó el Metrobús 9 de Julio?

El auditor general de la Ciudad, Eduardo Epszteyn, criticó el alto costo de las obras del Metrobus 9 de Julio y sostuvo que, desde el punto de vista administrativo, las contrataciones efectuadas por el gobierno porteño constituyeron una “desprolijidad profunda”. Epszteyn subrayó la existencia de diferencias muy grandes entre las presentaciones realizadas por las empresas para la construcción del Metrobus a lo largo de la Avenida 9 de Julio y  la construcción del llamado Corredor Sur. “Son dos empresas distintas que venden un mismo producto para un mismo fin y las diferencias de costos son de hasta un 100 por ciento”, consignó Epszteyn y aseveró “esto denota, a las claras, que en ambas ofertas los costos están dibujados”.
El funcionario formuló estas declaraciones al ser consultado sobre el informe publicado ayer el diario La Nación, donde se consigna que la gestión de Mauricio Macri gastó 200 millones de pesos más que los que habían sido presupuestados para la construcción del Metrobus 9 de Julio, con un costo por kilómetro  de 65 millones de pesos, en tanto que  para  Metrobús Sur, el costo por kilómetro fue de 10 millones de pesos.
Otorgada a la empresa Riva SA por $ 115.000.000, la obra del Metrobús 9 de Julio, que une los barrios de Constitución y  Retiro, en un recorrido de treinta cuadras, costó $ 195.000.000. Es decir, que por cada kilómetro se pagó la friolera de  $ 65.000.000. En tanto, el Corredor Sur, adjudicado a Bricons-Miavasa por $ 118.000.000, tuvo un costo final superior a los $ 223.000.000, por lo que se pagó $ 10.000.000 por kilómetro.
“En la 9 de Julio elegimos los materiales más caros, los más estéticos y lo que mejor se confunde con el espacio verde que tiene la zona”, señaló a ese diario el subsecretario de Transporte y Tránsito de la Ciudad, Guillermo Dietrich. El auditor general de la Ciudad se mostró sorprendido por estas las explicaciones y postuló que lo de que debe hacer el Estado frente a estos presupuestos es “mirar uno por uno los aspectos y, donde hay esa diferencia, ver que ahí está pasando algo” porque -indicó- no puede haber un 100 por ciento de diferencia en un mismo ítem en un lugar u otro de la Ciudad”.
“Uno puede entender que hay una obra que hay que hacerla rápido, pero el nivel de desprolijidad que tiene esto yo lo he visto en pocos casos”, sostuvo Epszteyn.
El 15 de febrero de 2013, la obra del Metrobus 9 de Julio fue adjudicada a la empresa Riva SA., pero los trabajos sobre la avenida comenzaron un mes antes de que Riva firmara el contrato. Durante los siete meses que duraron los trabajos la empresa obtuvo varias partidas adicionales: en junio obtuvo $ 19.973.383, al surgir “la necesidad de incorporar un boulevard separador de 2,5 m que separe los flujos de los colectivos de los vehículos particulares”. El Boletín Oficial también deja constancia que “se estimó conveniente incorporar árboles a la avenida 9 de Julio”; esta decisión se tomó tras un recurso de amparo. El trasplante de unos 200 árboles fue una de las decisiones que generaron más polémica. El 28 de junio, Riva recibió otro adicional de obra por $ 18.974.955, ya que “fue necesario realizar ajustes al proyecto” y “se modificó la cantidad de paradores por la incorporación de una mayor cantidad de líneas”, según la resolución 499. Y el 23 de julio, sumó $ 19.888.859 para la construcción de la terminal subterránea de combis. Al presupuesto inicial se le deben sumar los $ 258.000 que recibió la empresa Cleanosol para el “fresado de pintura termoplástica”; los $ 16.694.339 destinados a Construmex SA para “la rehabilitación inicial y total de arterias urbanas”, y los $ 4.313.400 que el Ministerio de Espacio Público destinó a la reparación de pavimento, obra que también realizó Construmex SA.

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