Mujer Originaria y Resistencia Mapuche

En nuestro país habitan 34 pueblos originarios, cada uno tiene su propia organización política territorial, y hablan 14 lenguas. Estos pueblos comparten una historia común de resistencia a la subordinación política, económica y cultural impuesta hace quinientos dieciocho años.

Festival por el Monumento a la Mujer Originaria

Diagonal Norte rebasa de gente, en la intersección con Perú está el escenario. No es inmenso, pero alcanza a tapar la estatua de Roca, tiene de fondo la imagen de la Mujer Originaria pintada en rojo. El público trae llaves o pequeños objetos de bronce que deja como ofrenda. El recital se organiza en apoyo al proyecto de erigir un monumento a los pueblos originarios reemplazando la estatua del general Roca, mentor de la Campaña del Desierto que produjo el despojo y exterminio de los primigenios habitantes de estas pampas.

 

 Este monumento, será la figura de una mujer originaria de 10 metros de altura y diez toneladas de bronce solidario. Es decir, aportado de forma colectiva por todos quienes respaldan esta iniciativa del periodista e historiador Osvaldo Bayer y del artista plástico Andrés Zerneri.
Este es el primer recital que se organiza en apoyo del proyecto. Comenzó a las 15 horas del sábado 25 de septiembre con la actuación de bandas de rock, folklore y música ciudadana y la presencia de delegaciones de nuestros pueblos originarios. Horacio Fontova, La Chilinga, Karamelo Santo, Paula Ferré, 100 Charanguistas y 150 Sikuris dan música y color a este encuentro que congrega a cada vez más público. El cierre estaba previsto con Víctor Heredia, quien interpretaría algunos temas de Taki Ongoy; pero no vendrá y Las Pastillas del Abuelo serán el broche final de este encuentro.

Los Hermanos Mapuches

 

 Entre cada actuación, suben al escenario distintas delegaciones de pueblos originarios. Portan colores, vestimentas, aromas, ritmos y sabiduría que ningún conquistador ha podido vencer jamás. Toman la palabra, hablan del amor a la tierra, de los sometimientos, de la resistencia… No hay rencor en las palabras, sólo dignidad.

 

Genoveva, es una mujer pequeña de mirada lánguida y hablar pausado, que transita nerviosa detrás escenario, acompañada por dos hombres. Uno lleva una bandera multicolor, y el otro, más joven, con una bincha coronando su frente, alza un estandarte. No somos argentinos ni somos chilenos, dice Genoveva: somos mapuches y estamos trabajando por nuestros hermanos, lo presos políticos en chile que están en huelga de hambre.

 

La delegación mapuche sube al escenario y Genoveva lee un documento donde denuncia el atropello del Gobierno de Chile al pueblo mapuche, a través de la aplicación de una Ley antiterrorista de Pinochet. Aplicando esta Ley, vergonzosamente vigente en democracia, se ha acusado a miembros de la comunidad mapuche de delitos contra la “propiedad privada”, que no han sido fehacientemente probados, y se los ha condenado a penas de 52, 90 y 104 años de prisión, en franca violación a todos los pactos internacionales sobre derechos humanos. Como medida de protesta, lee Genoveva, estos hermanos mapuches comenzaron una huelga de hambre y, a esta altura de las circunstancias, sus vidas corren serio peligro. Y el actual gobierno chileno responde con la indiferencia.

 

 El relato de Genoveva es tan sólo una muestra de cómo hoy en día, a quinientos dieciocho años de la invasión y yugo de Colón, persiste la cultura de marginación, explotación,  despojo y desconocimiento de los legítimos derechos  de las comunidades aborígenes. En contraparte a esta “maldita herencia”, la propuesta de construcción colectiva del Monumento a la Mujer Originaria, plantea a una reapropiación de lo público y de nuestra historia, asumiendo un rol participativo y protagónico, que reivindique la resistencia que tantos hombres y mujeres de estas comunidades, que aún hoy, siguen llevando a cabo.

 

Tres de las diez toneladas de bronce que se necesitan para erigir la imagen de la mujer originaria han sido recolectadas en todo el país. Todos podemos colaborar acercando llaves u objetos pequeños de bronce en desuso al taller del artista plástico Andrés Zerneri en Cabrera 3653 – Palermo Viejo, Buenos Aires, los sábados de 9 a 20hs. ó consultar centros de acopio en: http://www.mujeroriginaria.com.ar/

 

 

Fotos: Luli Ruso, Cecilia Peacock, Eloy Greppi, Ojo Docente

Comentarios

  1. Mi total apoyo a la iniciativa; espero que en la proxima reunion pueda hacerme presente y dar mi aporte.

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