Crónicas VAStardas
CUARENTENA por Gustavo Zanella Rompo la cuarentena, el sábado, el domingo, ya no me acuerdo. Vivo perdido, como en esa novela de Verne, «Dos años de vacaciones», pero sin vacaciones porque laburo desde casa. Salgo a la calle después de dos semanas. Tengo que ir al centro de Kathan City a comprar remedios y comida. Voy pateando porque los pocos bondis que pasan lo hacen cada tanto y hasta la manija. La distancia social es para Bélgica. Me cruzo con bocha de gente en bicicleta. La mayoría de los negocios (Leer más…)
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Mochi por Gustavo Zanella No era amigo de Mochi, era de otro curso. En realidad se llamaba Alejandro Villegas pero no creo que nadie lo recuerde así. Solo Mochi. Era su marca. No me caía muy bien. Era amigo de mi amigo, David. Había repetido una o dos veces, me parece. Tenía, pues, más o menos nuestra edad. Petiso, retacón. Era desenvuelto, medio fulero pero entrador. Tenía una voz nasal y una colita en el pelo que le quedaba como el orto pero en esa época era un imán para (Leer más…)
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Noche ardiente por Gustavo Zanella Son las 8 y media de la noche. La autopista está cortada a la altura del bajo flores. La monada tiene calor, le cortaron la luz y está enojada. El bondi da 300 vueltas por los barrios aledaños tratando de pegar una salida. El chofer, poco dado a los detalles, hace cajeta mal un auto en una esquina. Mal, mal. Tanto los pasajeros como los que están abajo le avisan pero le chupa un huevo. No para. Sigue pisteando. El del auto nos sigue como (Leer más…)
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San Telmo por Gustavo Zanella San Telmo está rodeado. Constitución. Barracas. La Boca. San Nicolás. Balvanera. Puerto Madero. La Rodrigo Bueno. Tiene que medirse con varias realidades para conservar su identidad frágil, tajeada en la mitad por una cotidianeidad cosmopolita en la que comparten protagonismo los extranjeros en plan de vacaciones gourmet, los tipos sin rancho que corren la coneja durmiendo al sereno y los vecinos viejos que de un día para el otro descubrieron que vivían en la capital de la gentrificación. La variedad de idiomas se la robó (Leer más…)
