Presencialidad o les niñes como rehenes

por Emiliano Blanco ‘Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía’ dice el saber popular. Y el pueblo sabe, sabe tanto como el diablo por viejo, más que por sabio. Y nuevamente, la memoria de nuestra historia de diablos, santos y limosnas, arman el escenario para una agenda mediática que nos pone en jaque otra vez: ¿Qué pasa entre la educación presencial, la creciente cifra pandémica y la puja partidaria/judicial en un año electoral? En el año 2020 se la pandemia, se presentó como una bisagra temporal para modificar (Leer más…)

El dilema de la educación en la CABA

La presencialidad escolar parece haberse convertido en la estrategia de campaña para el Gobierno porteño. En un escenario de pandemia, donde los casos crecen a un ritmo descontrolado, el empecinamiento de Horacio Rodríguez Larreta por la continuidad de las clases presenciales resulta desconcertante. ¿Responsabilidad política, berrinche o demostración de poder? El desarrollo de los acontecimientos va dando respuesta. La puja por la presencialidad escolar en el territorio porteño se inició a fines del año pasado, se amortiguó cuando el ministro de Educación de la Nación avaló el anticipado comienzo de (Leer más…)

¿Nunca soñaste con ser como tu personaje favorito?

por Maia Kiszkiewicz. Una novela en la que una niñera se enamora de su empleador y aguanta todo tipo de violencias en nombre de algo que llaman amor, un grupo de personas adultas que se escandaliza al ver hombres con pollera y peluca en una fiesta infantil alegando que un cumpleaños no puede ser animado por travestis, niñas menores de 10 años que van a programas de juegos y les preguntan si tienen novio. Si todo esto sigue siendo normalizado en los medios, hay mucho que repensar. Existe una discusión (Leer más…)

La Otra Historia de Buenos Aires

Antecedentes PARTE II por Gabriel Luna La enfermedad de Pedro Mendoza era un secreto a voces. Al caballero pocas veces se lo veía en pie, guardaba cama o iba en silla de manos. No parecía dolido, tampoco melancólico. Solía haber actividad y también bullicio a su alrededor. A veces “guardaba” escritorio y se lo veía una o dos horas entre documentos, órdenes varias, mensajes, soldados, cartas, banqueros, noticias, navegantes, planos inciertos, matemáticos, astrolabio y compás. Disimulaba la enfermedad, pero la notaban sus amigos nobles, los cortesanos, los capitanes, los soldados, (Leer más…)