El alma no come vidrio
La crudeza del encierro y la potencia de la escena En escena, pequeños gestos denotan vestigios de violencia en los cuerpos. Un dedo que se mueve de manera repetitiva, ojos que buscan ser mirados, músculos tensos ante bombas continuas que explotan cerca de la piel. Cuerpos que tiemblan y respiran, pero que también danzan y cantan en la crudeza del encierro. Cuerpos que hablan. Cuerpos con hambre que no pierden la ternura y que resisten al despojo de aquellos que regentean el hospicio. por Mei Kisz Una médica psiquiatra trabaja (Leer más…)
Nunca fui a una Misa Ricotera
por Marcelo Valko Es verdad, nunca fui a una misa ricotera de esas multitudinarias concentraciones que se hicieron en Tandil, Salta, Mar del Plata, Olavarría y tantas otras, pero hoy estuve en Plaza de Mayo en el comienzo de su velorio. Lo conocí por su disco “Oktubre”, que me acercó mi hermano Alejandro, de un oído musical del que carezco. No estuve en sus Misas por esa tendencia oscura y alejada de mi esencia, cosa que lamento. Hoy presencié en la Plaza de Mayo un ritual multitudinario. Había muerto un (Leer más…)
