Historia de una infamia

por Mariane Pécora Kazuya Sakai escribió alguna vez: “La pintura es un acto. No una representación, no un objeto: un acto.” La frase, atribuida a una entrevista de 1962, permite acercarse a Historia de una infamia desde una idea clave: para Sakai, pintar no era solo producir una imagen, sino dejar una marca, una acción visible sobre la superficie. En esta obra, que forma parte del patrimonio del Museo Nacional de Bellas Artes, esa concepción aparece con una fuerza particular. La pintura no narra una infamia. La ejecuta. En la (Leer más…)