«Hacer teatro es defender nuestra identidad»

por Mei Kisz Toda persona posee contradicciones. Por eso, si la voluntad lo permite, es posible encontrar puntos de contacto incluso con quienes nos ubicamos en las antípodas respecto de sus convicciones políticas. Puntera de acero, obra producida por la compañía El vacío fértil, parte de esa premisa para construir un espejo incómodo que obliga a mirar de frente las fisuras de una sociedad atravesada por el odio, la violencia y la intolerancia. La obra, que puede verse en Beckett Teatro los sábados a las 21 h, presenta a Daniela (Leer más…)