La tercera Invasión Inglesa
Durante la Invasión Inglesa de 1806, el puerto de Buenos Aires soportó un fuerte viento –pampero, supongo yo; es decir, de tierra adentro– que causó una bajante súbita del río e hizo encallar a la Justina, una fragata comercial inglesa, artillada con 26 cañones servidos por 100 hombres, además de la tripulación. Al ver Liniers que la nave estaba en condiciones de ser abordada, le ordenó al entonces cadete Martín Miguel de Güemes que le pidiese unos jinetes a Pueyrredón, y tomara la embarcación. La epopeya del abordaje a la (Leer más…)
De eso no se habla
El ocultamiento de la negritud en la sociedad argentina por Paulo Padrós Garzón La forclusión de la negritud en Argentina La forclusión es un concepto elaborado por Jacques Lacan, (psiquiatra francés, 1901-1981), para designar el mecanismo que opera en la psiquis de un individuo, en el cual se produce un ocultamiento de algo que nos desagrada, expulsándolo del universo simbólico del sujeto. Cuando se produce este ocultamiento, el significante está forcluído, no está integrado en el inconsciente, no existe más para el sujeto, por lo que no se puede confundir (Leer más…)
La Otra Historia de Buenos Aires
Antecedentes La firma de las capitulaciones por Gabriel Luna 21 de mayo de 1534. Toledo, España. Un cortejo alegre vistiendo capas, calzas y sombreros emplumados, sale del Hospital de la Cruz rodeando y porteando una silla de manos; baja las escalinatas, toma la calle -que hoy se llama Cervantes- y recorriendo más escaleras cruza el Arco de Sangre, una antigua puerta árabe de la Ciudad; llega entonces a la plaza Zocodover, donde hay tenderos, malabares, pájaros y monos africanos, y donde eventualmente se hacen las corridas de toros. El cortejo (Leer más…)
La Otra Historia de Buenos Aires
PARTE XXXI Buenos Ayres festeja la victoria y el centenario por Gabriel Luna La batalla por Colonia do Sacramento empezó con las primeras luces del sábado 7 de agosto de 1680 y terminó en apenas una hora entre cañoneos, flecherías y degüellos con un saldo de trescientos muertos. Al mediodía las luces eran llamas entre humos turbios. Ardían empalizadas, baluartes y techos de casas luego del saqueo. La victoria fue de los porteños, de los santafesinos y los correntinos, pero sobre todo de los indígenas misioneros que mostraron su valor (Leer más…)
