Sin techo y sin subsidio

A más de un mes del trágico derrumbe que las dejó sin techo a 30 familias del edificio de Bartolomé Mitre 1232; los damnificados siguen esperando el subsidio de 50.000 pesos aprobados por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, con los cuales podrían paliar gastos de alojamiento y otras necesidades inmediatas.

Hasta el momento, los legisladores de la oposición y los propios damnificados, no se explican por qué razón  el jefe de Gobierno porteño no ha instrumentado los mecanismos necesarios para la promulgación de la ley que contempla en lo inmediato el pago de 50.000 pesos más la suma de hasta otros 20.000 pesos por objetos muebles para los vecinos afectados por el derrumbe. Estos subsidios los debían cobrar incluso  los  inquilinos y el encargado del edificio, a los fines de darles a los afectados  una inmediata capacidad económica para poder afrontar la grave situación provocada por la pérdida de la vivienda.

Ley de expropiación del terreno de Bartolomé Mitre 1232, aprobada por la Legislatura, que establece el pago de 1.750 dólares por metro cuadrado para cada uno de los propietarios del edificio, es una medida que para concretarse lógicamente demandará más tiempo en concretarse. En cambio el resarcimiento a través de los subsidios, es una medida a croto plazo, que palearía la actual situación de emergencia que atraviesan damnificados. Sin embargo hasta el momento no existe voluntad política de parte del Ejecutivo de concretarla en buenos términos.

Los propietarios viven con angustia esta  situación,  María del Carmen Pizzorno, propietaria del séptimo A del edificio de Mitre 1232 (la  parte que todavía permanece en pie), espera que se promulgue la ley “para contar con algo de dinero, ya que hasta el momento lo que hemos recibido son sólo promesas”. La mujer de  66  años que sufre una enfermedad en la piel (psoriasis) que lamentó no haber tenido tiempo, en el momento de la evacuación,  para recuperar su historia clínica y los remedios para aliviar su enfermedad, expresó “todo se dilata tanto que no se qué pensar”.
Pizzorno, también pasó por la Fiscalía 38 para ver cuándo podrá ingresar al edificio a retirar esa documentación, aunque consideró más urgente “contar con dinero para poder afrontar todos los gastos que se presentan para armar mi nueva vida”.
“Lo único que conseguí hasta el momento fue dar mis datos y retirar un formulario de declaración jurada para llenar”, se lamentó y confirmó que desde que ocurrió el derrumbe, “sólo recibimos un solo primer monto de dinero, de 8.458 pesos”.

La Fiscalía a cargo de Betina Vota ordenó el viernes pasado a los bomberos, personal de emergencias y la policía una inspección ocular de los sectores A y B del edificio, que quedaron en pie tras el derrumbe. Se prevé que después de esas gestiones, se permita el ingreso al edificio de las personas damnificadas para retirar pertenencias de valor, remedios y documentación.

El derrumbe del edificio, que se cobró la vida de Isidoro Madueña, quien fue hallado muerto bajo los escombros, tras permanecer desaparecido durante cinco días, fue el de mayor importancia de la veintena de hechos similares ocurridos en la Ciudad de Buenos Aires en los últimos tres años.

Comentarios

  1. la “eficiencia” de una gestión, que pareciera que la mayor parte de ciudadanos de Buenos Aires aprueba.Incomprensible ¡¡¡¡

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