Hacia un Carnaval Latinoamericano
por Mariane Pécora En siglo XVIII Goethe señalaba que el carnaval no es una fiesta que se le concede al pueblo, sino una fiesta que el pueblo se concede a sí mismo. Amo absoluto y alegre, durante el carnaval, el pueblo toma consciencia de su comunión objetiva en la sensación popular de un devenir colectivo. Pero también de su inmortalidad terrestre e histórica, y de su renovación y crecimiento incesante. Han pasado casi dos siglos y el carnaval sigue teniendo las mismas características de entonces. Situado en las fronteras del (Leer más…)
Pedro José Agrelo “El Campomanes argentino”
por Norberto Galasso* ( 1776 – 1846 ) Nace en Bs. As., el 28 de junio de 1776. Rebelde y cuestionador desde muy joven, origina preocupación en maestros y familiares, pues, registrado como alumno del Colegio Real de San Carlos, se fuga en cinco oportunidades. En 1804, trasladado a Chuquisaca, ingresa como seminarista con el propósito de convertirse en sacerdote, pero contrae matrimonio con la hija del fiscal de la Audiencia, otro hecho escandaloso, pues el casamiento se produce contrariando la opinión de gente prestigiosa y de manera clandestina. En (Leer más…)
Santos Guayama: «El Lagunero»
por Norberto Galasso* (Aproximadamente 1833 – 1879) Nace en Guanacache, en el noreste de la provincia de San Juan… Vinculado desde muy joven a los sectores más empobrecidos de la provincia, se lanza a montonerear, entre fines de los cincuenta y comienzos de los sesenta, en las filas de El Chacho y de Felipe Varela, oponiéndose a la política de la oligarquía porteña. Participa en la “revolución de los colorados” que insurrecciona Cuyo y provincias vecinas contra el mitrismo y la Guerra de la Triple Alianza. En 1868, logra posesionarse (Leer más…)
Juana Moro: la emparedada de Salta
por Norberto Galasso* (1785 – Aproximadamente 1875-1880) Nace el 26 de marzo de 1785 en Jujuy. A los 15 años se identifica con el movimiento revolucionario de Mayo. La versión tradicional asegura que ella y otras mujeres de Salta “sedujeron a los jefes militares, entre otros, el marqués de Yavi, y lograron, pocos días antes de la batalla de Salta, que abandonaran las filas del ejército y regresasen al Perú para luchar por la causa de la revolución”. No existen datos suficientes, pero este poder de persuasión probablemente haya sido (Leer más…)
